Motiv Space Systems y PickNik Robotics impulsan la robótica autónoma en la próxima misión FFR de la NASA

El avance de la robótica espacial acaba de recibir un nuevo impulso gracias a la colaboración entre dos empresas estadounidenses: Motiv Space Systems, con sede en Boulder (Colorado), y PickNik Robotics, ubicada en Pasadena (California). Ambas compañías han anunciado la firma de un acuerdo contractual para acelerar el desarrollo de software destinado a la misión Fly Foundational Robotics (FFR) de la NASA, un ambicioso proyecto que pretende sentar las bases de la próxima generación de robots autónomos para la exploración espacial.
La misión FFR, impulsada por el Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA, supone un paso adelante en la automatización de tareas robóticas en el espacio. El objetivo es crear sistemas que puedan realizar operaciones complejas con un alto grado de autonomía, reduciendo la necesidad de intervención humana directa, algo crucial para misiones de larga duración y en entornos remotos como la Luna, Marte o asteroides. Esta iniciativa encaja en la estrategia global de la NASA y otras agencias, que buscan soluciones tecnológicas para afrontar los desafíos logísticos y operativos de la exploración más allá de la órbita terrestre.
Motiv Space Systems aporta a este proyecto su experiencia en hardware robótico avanzado, habiendo trabajado en misiones tan emblemáticas como Mars 2020, donde participaron en el desarrollo de elementos críticos del rover Perseverance y del helicóptero Ingenuity. Por su parte, PickNik Robotics es reconocida por su especialización en software de control y planificación de movimientos para robots, con profundo conocimiento en la integración de inteligencia artificial y machine learning en entornos dinámicos y hostiles como el espacio exterior.
El acuerdo entre ambas empresas se centra específicamente en el desarrollo de sistemas de software que permitan a los robots de la misión FFR tomar decisiones autónomas, planificar rutas y gestionar tareas complejas de manipulación. Esto incluye tanto la navegación en superficies irregulares como la interacción con equipos científicos, el ensamblaje de estructuras o la manipulación de muestras. El reto técnico reside en dotar a los robots de la capacidad de adaptarse en tiempo real a las condiciones cambiantes del entorno, gestionando imprevistos y optimizando el uso de recursos energéticos y de comunicación.
La colaboración también contempla la integración de módulos de aprendizaje automático que permitan a los robots mejorar su rendimiento con la experiencia acumulada, una línea de trabajo que ya ha dado buenos resultados en misiones anteriores, pero que ahora se lleva a un nuevo nivel de sofisticación. El software desarrollado será sometido a rigurosas pruebas tanto en simuladores como en entornos reales, utilizando laboratorios de pruebas y plataformas robóticas diseñadas por Motiv.
Esta alianza se produce en un contexto de intensa competencia y colaboración internacional en el ámbito espacial. Empresas privadas como SpaceX y Blue Origin están revolucionando el acceso al espacio con vehículos reutilizables y tecnologías innovadoras, mientras que compañías europeas como la española PLD Space avanzan con soluciones propias para lanzadores y cargas útiles. Virgin Galactic, por su parte, continúa impulsando el turismo suborbital, mientras que la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA) exploran nuevos exoplanetas y consolidan su presencia en la Luna.
En los últimos años, la robótica ha experimentado un salto cualitativo, con misiones como la del rover Perseverance, el helicóptero Ingenuity o el brazo robótico Canadarm2 en la Estación Espacial Internacional (ISS), demostrando la viabilidad de operaciones autónomas y semiautónomas en el espacio. La misión FFR se sitúa en la vanguardia de esta tendencia, buscando robots capaces de acometer tareas cada vez más complejas, lo que a su vez facilitará la exploración científica y la construcción de infraestructuras fuera de la Tierra.
El desarrollo de software robusto y flexible es esencial para afrontar los desafíos de la exploración planetaria, donde la comunicación con la Tierra puede estar sujeta a largos retardos o interrupciones. La solución a estos problemas pasa por dotar a los robots de una mayor autonomía decisoria, permitiéndoles reaccionar con rapidez ante situaciones imprevistas y garantizando la seguridad de las operaciones.
La colaboración entre Motiv Space Systems y PickNik Robotics marca un hito en la evolución de la robótica espacial, situando a la misión FFR de la NASA como referente en la integración de inteligencia artificial y hardware avanzado para la exploración autónoma. El éxito de este proyecto abrirá nuevas posibilidades tanto para misiones científicas como para futuras expediciones humanas a la Luna, Marte y más allá.
El acuerdo refuerza la apuesta de la NASA por colaborar con el sector privado y aprovechar las capacidades de empresas especializadas para acelerar el desarrollo tecnológico, en un momento clave para el futuro de la exploración espacial.
(Fuente: SpaceNews)
