NASA y la Marina de EE. UU. culminan simulacro clave para el rescate de Artemis II en el Pacífico

En las aguas del Pacífico, frente a la costa californiana, la NASA ha liderado una operación de entrenamiento crucial junto con la Marina de los Estados Unidos, preparando minuciosamente la recuperación de la nave Orion y su tripulación tras el regreso de la misión Artemis II. Este ejercicio, conocido como “just-in-time training”, representa el último ensayo integral antes del histórico vuelo, que marcará el retorno de astronautas estadounidenses a la órbita lunar más de medio siglo después de las misiones Apolo.
La misión Artemis II, programada para lanzarse en los próximos meses, será la primera con tripulación del ambicioso programa lunar Artemis. Tras una vuelta alrededor de la Luna, los cuatro astronautas estadounidenses amerizarán a bordo de la cápsula Orion en el océano Pacífico, donde un equipo multidisciplinar deberá garantizar su rescate inmediato y seguro. Por ello, este simulacro ha reproducido en detalle las condiciones reales del regreso, desde el amerizaje hasta el desembarco de los tripulantes.
El ejercicio ha involucrado a buques de la Marina, helicópteros de rescate, botes de apoyo y personal especializado en recuperación médica y técnica. Uno de los mayores retos ha sido coordinar los tiempos y movimientos de cada unidad para minimizar los riesgos en un entorno marino, que puede ser impredecible y hostil. La cápsula Orion, diseñada por Lockheed Martin para soportar las extremas condiciones del reingreso atmosférico, requiere procedimientos específicos para la apertura de escotillas y la evacuación de sus ocupantes, que tras días en microgravedad necesitan atención médica inmediata.
Históricamente, la recuperación de astronautas en el mar es una tradición heredada de las misiones Mercury, Gemini y Apolo, cuando los módulos de comando también amerizaban en el océano y eran rescatados por portaaviones y helicópteros. Sin embargo, las tecnologías actuales han elevado considerablemente la complejidad del operativo. La cápsula Orion es notablemente más grande y pesada que sus predecesoras, y las cargas útiles científicas a bordo requieren una manipulación más precisa.
La coordinación entre la NASA y el Departamento de Defensa es esencial en este proceso. El equipo de recuperación debe ser capaz de localizar rápidamente la nave tras el impacto en el agua, estabilizarla y garantizar que se mantenga a flote, pese a las posibles olas y corrientes. A continuación, buzos especializados aseguran la cápsula y asisten a los astronautas para que salgan de forma segura, trasladándolos después a un buque hospitalario para las primeras revisiones médicas.
Durante el simulacro, se han puesto a prueba los mecanismos de comunicación entre la nave, el centro de control en tierra y las unidades en el mar, utilizando tanto radiofrecuencias convencionales como sistemas satelitales de emergencia. Además, se ha ensayado la extracción de la cápsula mediante grúas adaptadas, simulando posibles contratiempos como fugas o problemas de estabilización.
El programa Artemis, que cuenta con la colaboración de la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Espacial Canadiense (CSA), busca establecer una presencia humana sostenible en la Luna y servir como trampolín para futuras misiones a Marte. Artemis II será el primer vuelo tripulado tras el exitoso vuelo no tripulado de Artemis I en 2022, que demostró la capacidad de la nave Orion para orbitar la Luna y regresar a la Tierra sin percances.
Mientras tanto, el sector espacial privado también avanza a pasos agigantados. SpaceX, por ejemplo, está desarrollando la nave Starship, seleccionada para alunizar en las futuras misiones Artemis. Blue Origin, por su parte, ha anunciado avances en su módulo lunar Blue Moon, mientras que Virgin Galactic continúa con vuelos suborbitales de turismo espacial. En España, la empresa PLD Space ha realizado con éxito el lanzamiento de su cohete Miura 1, consolidando la posición nacional en la industria aeroespacial.
En el ámbito de la exploración científica, el descubrimiento de exoplanetas habitables sigue siendo una de las prioridades de la NASA y otras agencias, con telescopios como el James Webb y el futuro Roman Space Telescope, que prometen revolucionar nuestro conocimiento del universo.
El exitoso simulacro de recuperación de Artemis II demuestra que la NASA y sus socios están preparados para afrontar los retos logísticos y técnicos de la próxima era de exploración lunar. Con cada ensayo y colaboración internacional, la humanidad da un paso más hacia el regreso a la Luna y la conquista del espacio profundo.
(Fuente: NASA)
