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Airbus y Keysight impulsan la primera red 5G espacial con satélites en órbita baja

Airbus y Keysight impulsan la primera red 5G espacial con satélites en órbita baja

La carrera por llevar las comunicaciones 5G más allá de los límites terrestres ha dado un paso clave con el proyecto SpaceRAN, una iniciativa liderada por Airbus UpNext en colaboración con la tecnológica estadounidense Keysight Technologies. El objetivo es nada menos que demostrar la viabilidad de las redes móviles de última generación a través de satélites de órbita baja (LEO), empleando innovadoras tecnologías de carga útil definidas por software. Esta apuesta sitúa a Europa en la vanguardia de las telecomunicaciones espaciales y reaviva la competencia global en el sector.

El proyecto, que ya se encuentra en fase de pruebas tanto en tierra como en órbita, busca validar cómo los futuros satélites pueden ofrecer servicios 5G en zonas remotas o de difícil acceso. Para ello, Airbus UpNext —la filial de innovación disruptiva del gigante aeroespacial europeo— ha desarrollado un demostrador tecnológico que integra elementos clave de la arquitectura 5G en una plataforma satelital LEO. La colaboración con Keysight Technologies, experta en instrumentación y pruebas de redes de comunicaciones, garantiza la precisión y fiabilidad de los experimentos.

El corazón del SpaceRAN reside en su carga útil definida por software, una tendencia creciente en satélites de nueva generación. Mientras que los satélites tradicionales limitaban sus capacidades a lo instalado en el lanzamiento, la definición por software permite reconfigurar funciones y servicios en tiempo real, adaptándose a nuevas demandas o escenarios imprevistos desde tierra. Esta flexibilidad es fundamental para el despliegue de redes 5G en el espacio, donde los requisitos de latencia, ancho de banda y gestión de usuarios son radicalmente distintos a los de las misiones satelitales convencionales.

Desde el punto de vista técnico, el reto principal es garantizar la compatibilidad entre los estándares terrestres 5G y las peculiaridades del entorno espacial. La propagación de señales, el retardo de ida y vuelta y la gestión dinámica del espectro radioeléctrico exigen soluciones a medida. En este contexto, el uso de satélites LEO —más cercanos a la Tierra que los tradicionales GEO— permite reducir la latencia y mejorar la calidad del servicio, facilitando aplicaciones críticas como la conectividad en movilidad, la gestión de emergencias o el soporte a vehículos autónomos.

El demostrador SpaceRAN integra una estación base virtualizada, emulando el funcionamiento de una red 5G real, y se somete a pruebas tanto en entornos terrestres simulados como en condiciones orbitales. Keysight aporta su plataforma de pruebas 5G, capaz de analizar el rendimiento extremo de la red, la gestión de interferencias, la asignación de recursos y la interoperabilidad con terminales comerciales. Este enfoque integral permitirá identificar cuellos de botella y optimizar el diseño de futuras constelaciones.

La iniciativa de Airbus y Keysight se inscribe en el contexto de una competencia internacional cada vez más intensa por el dominio de las telecomunicaciones espaciales. Compañías como SpaceX, con su constelación Starlink, y Blue Origin, con el proyecto Kuiper de Amazon, están apostando fuerte por la conectividad global desde el espacio, aunque centrados por ahora en servicios de banda ancha tradicional. El salto a la 5G supone un desafío adicional, pues implica integrar el ecosistema espacial con las redes terrestres de operadores como Telefónica, Vodafone o Orange, abriendo la puerta a una convergencia total de servicios.

En Europa, el desarrollo de SpaceRAN refuerza la posición del continente ante la pujanza estadounidense y la emergencia de actores privados. Iniciativas paralelas, como el despliegue de satélites de la española PLD Space o los experimentos de la Agencia Espacial Europea (ESA) en comunicaciones ópticas, subrayan el dinamismo de la región. Al mismo tiempo, el proyecto se alinea con los objetivos de la Comisión Europea de garantizar la soberanía digital y la resiliencia de las infraestructuras críticas frente a posibles crisis globales.

Mirando al futuro, la validación de la tecnología SpaceRAN podría acelerar la llegada de servicios 5G satelitales comerciales, especialmente en regiones desatendidas por la infraestructura terrestre. El impacto potencial abarca desde la reducción de la brecha digital hasta la habilitación de nuevos modelos de negocio en sectores como la automoción, la agricultura de precisión o la logística global.

En definitiva, la colaboración entre Airbus y Keysight marca un hito en la integración de redes 5G y espacio, anticipando una nueva era en las comunicaciones globales. El éxito del demostrador SpaceRAN podría sentar las bases para una constelación europea de satélites 5G, asegurando la competitividad tecnológica frente a gigantes como SpaceX y abriendo un abanico de oportunidades para la industria y la sociedad.

(Fuente: SpaceDaily)