Array Labs impulsa la cartografía terrestre 3D con una inversión de 20 millones de dólares

La empresa emergente Array Labs ha recaudado 20 millones de dólares en una ronda de financiación destinada a impulsar la producción en masa de hardware de radar y desplegar constelaciones de satélites capaces de volar en formación para mapear la Tierra en tres dimensiones con una precisión sin precedentes. En un contexto de creciente competencia en el sector espacial, la apuesta de Array Labs promete revolucionar la teledetección y el análisis geoespacial, áreas tradicionalmente dominadas por gigantes como SpaceX, Blue Origin o la NASA, pero que en los últimos años han sido testigo de una explosión de iniciativas privadas de alta tecnología.
La financiación, liderada por firmas de capital riesgo interesadas en el sector espacial, permitirá a Array Labs avanzar en la fabricación de satélites equipados con radares de apertura sintética (SAR, por sus siglas en inglés). Esta tecnología, ampliamente utilizada por agencias espaciales como la NASA y la ESA, permite obtener imágenes de la superficie terrestre incluso a través de nubes o en condiciones de oscuridad total. La diferencia fundamental de la propuesta de Array Labs es el uso coordinado de múltiples satélites pequeños —en vez de grandes plataformas individuales— que operan en formación precisa para capturar datos tridimensionales de la superficie terrestre con un nivel de detalle sin precedentes.
La estrategia de “vuelo en formación” empleada por Array Labs consiste en lanzar grupos de satélites pequeños que orbitan la Tierra siguiendo trayectorias cuidadosamente sincronizadas. De este modo, los datos recogidos por los diferentes radares se combinan para generar mapas topográficos 3D con una resolución superior a la de los sistemas convencionales. Esta aproximación, inspirada en técnicas de interferometría utilizadas por misiones históricas como el Shuttle Radar Topography Mission (SRTM) de la NASA, explota además los avances recientes en miniaturización y fabricación de componentes electrónicos.
El potencial de este sistema es enorme: desde la monitorización de infraestructuras y la detección de cambios en el terreno, hasta la gestión de catástrofes naturales y la planificación urbana. El CEO de Array Labs, Andrew Peterson, ha destacado que la compañía aspira a democratizar el acceso a datos geoespaciales de alta calidad, permitiendo que empresas, gobiernos y organizaciones científicas puedan disponer de información casi en tiempo real para la toma de decisiones críticas.
En el panorama internacional, la carrera por innovar en la observación de la Tierra ha adquirido una dimensión estratégica. Empresas como Planet Labs o ICEYE ya han demostrado el valor comercial de las constelaciones de pequeños satélites para la obtención de imágenes ópticas y de radar. Sin embargo, la propuesta de Array Labs se distingue por su énfasis en la reconstrucción tridimensional a escala planetaria, algo que hasta ahora solo ha sido abordado en misiones gubernamentales de gran presupuesto.
En cuanto a la producción de hardware, la empresa planea establecer líneas de ensamblaje automatizadas que permitan fabricar satélites a ritmo acelerado, siguiendo un modelo industrial similar al que SpaceX ha implementado con su constelación Starlink. Esta tendencia a la producción en serie y la reducción de costes es una de las claves que está transformando el sector espacial, haciendo viables proyectos que hace solo una década hubieran parecido de ciencia ficción.
El auge de las startups espaciales, tanto en Estados Unidos como en Europa, ha tenido un claro reflejo en iniciativas como la de la española PLD Space, que recientemente logró lanzar con éxito su cohete Miura 1, abriendo la puerta a una nueva generación de lanzadores asequibles desde suelo europeo. Paralelamente, Blue Origin y Virgin Galactic continúan desarrollando vehículos suborbitales y orbitales orientados tanto al turismo espacial como a la investigación científica. Por su parte, la NASA y la ESA siguen apostando por grandes misiones de exploración y el desarrollo de instrumentos avanzados para estudiar tanto la Tierra como exoplanetas más allá del sistema solar.
No obstante, la entrada de nuevos actores como Array Labs pone de manifiesto el dinamismo y la diversificación del mercado espacial, en el que la innovación tecnológica y la reducción de costes son factores determinantes. La capacidad de desplegar rápidamente constelaciones de satélites especializados no solo multiplica las aplicaciones posibles, sino que también refuerza la competitividad frente a los proyectos impulsados por grandes agencias públicas.
En resumen, la ronda de financiación de Array Labs marca un hito significativo en la evolución del sector de la teledetección por satélite. Su apuesta por la producción en masa y el vuelo en formación de satélites radar representa una síntesis de avances tecnológicos, visión comercial y ambición científica. En los próximos años, la capacidad de mapear la Tierra en 3D con alta resolución y frecuencia podría transformar sectores tan dispares como la agricultura, la seguridad, la gestión ambiental o la exploración de recursos, consolidando a las nuevas startups como protagonistas clave de la economía espacial global.
(Fuente: SpaceNews)
