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Auroras en 3D en Urano: desvelando los misterios de su atmósfera superior

Auroras en 3D en Urano: desvelando los misterios de su atmósfera superior

El enigmático planeta Urano sigue revelando secretos gracias a la colaboración internacional de científicos y las capacidades sin precedentes del telescopio espacial James Webb (JWST). Un equipo liderado por la doctoranda Paola Tiranti, de la Universidad de Northumbria, ha logrado construir la primera imagen tridimensional de la atmósfera superior de Urano, mostrando con detalle cómo su peculiar campo magnético esculpe auroras brillantes a miles de kilómetros sobre sus nubes.

Una colaboración internacional al servicio de la ciencia

El estudio, fruto de la colaboración entre la Universidad de Northumbria y diversos institutos de investigación internacionales, se ha basado en observaciones obtenidas por el JWST, el telescopio espacial más avanzado hasta la fecha. Este programa, operado conjuntamente por la NASA, la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Espacial Canadiense (CSA), ha abierto una nueva ventana al estudio de los gigantes helados del sistema solar, permitiendo análisis en longitudes de onda infrarrojas que eran inaccesibles desde la Tierra.

La investigación se centra en las auroras de Urano, fenómenos luminosos similares a las auroras boreales y australes terrestres, pero mucho más intensas y complejas. Hasta ahora, las observaciones de estas auroras se habían limitado a imágenes bidimensionales y espectros, pero la capacidad del JWST para captar datos de alta resolución ha hecho posible la reconstrucción tridimensional de estas estructuras atmosféricas.

El misterio del campo magnético de Urano

Urano, el séptimo planeta del sistema solar, desafía a los astrónomos desde hace décadas. A diferencia de la Tierra, Júpiter o Saturno, su campo magnético no está alineado ni con su eje de rotación ni con su centro geométrico. El eje magnético de Urano está inclinado unos 59 grados respecto al eje de rotación y desplazado considerablemente del centro del planeta. Esta configuración única provoca efectos insólitos en la interacción con el viento solar, que es el responsable último de las auroras.

Las nuevas observaciones han permitido al equipo de Tiranti cartografiar las auroras uranianas en tres dimensiones, mostrando cómo el campo magnético guía y moldea las partículas cargadas que penetran en la atmósfera superior. Los datos revelan que, a diferencia de las auroras terrestres, que tienden a concentrarse cerca de los polos magnéticos, las de Urano pueden aparecer a grandes altitudes, a miles de kilómetros por encima de la cubierta nubosa, y en zonas inesperadas del planeta.

Avances técnicos gracias al James Webb

El JWST ha sido fundamental en este logro. Sus instrumentos de infrarrojo permiten observar las emisiones características de los átomos y moléculas excitados por las partículas energéticas, algo que sería imposible desde la superficie terrestre debido a la absorción atmosférica. El equipo empleó espectroscopía de alta resolución y técnicas de imagen avanzada para reconstruir la distribución espacial de las auroras y su evolución temporal.

Además, los datos sugieren que la interacción entre el campo magnético y el viento solar en Urano es mucho más dinámica de lo que se pensaba. Las auroras no solo son más intensas durante las tormentas solares, sino que también varían en forma y localización en función de la orientación del planeta y la posición relativa respecto al Sol.

Importancia histórica y perspectivas futuras

El estudio de Urano ha sido históricamente limitado. Desde el sobrevuelo de la sonda Voyager 2 en 1986, las observaciones detalladas han sido escasas, debido a la lejanía del planeta y las dificultades técnicas. Sin embargo, misiones como el JWST están revolucionando este campo, permitiendo a los científicos abordar preguntas fundamentales sobre la estructura interna, la composición atmosférica y los procesos magnéticos de los gigantes helados.

El hallazgo de Tiranti y su equipo no solo contribuye a desentrañar la física de Urano, sino que también tiene implicaciones para el estudio de exoplanetas. Muchos planetas descubiertos fuera del sistema solar comparten características con Urano y Neptuno, y los mecanismos de generación de auroras y evolución de campos magnéticos pueden ser comunes en el universo. Las técnicas desarrolladas en este estudio podrían aplicarse en el futuro al análisis de atmósferas de exoplanetas con instrumentos de próxima generación.

El renovado interés por Urano y Neptuno

El éxito de este trabajo refuerza el interés de la comunidad científica internacional en futuras misiones a Urano y Neptuno. La NASA y la ESA han señalado en varias ocasiones la necesidad de enviar sondas orbitales dedicadas a estos planetas, no solo para comprender su magnetosfera y atmósfera, sino también para investigar posibles océanos subterráneos en sus lunas.

Mientras tanto, el papel de observatorios espaciales como el JWST será crucial para seguir avanzando. El telescopio, que ya ha demostrado su capacidad para revolucionar la astronomía de exoplanetas y el estudio de objetos del sistema solar, continuará proporcionando nueva información sobre los rincones menos explorados de nuestro vecindario cósmico.

En definitiva, la reconstrucción tridimensional de las auroras de Urano marca un hito en la exploración planetaria y abre una nueva era para el análisis de la atmósfera y el magnetismo en planetas gigantes, tanto dentro como fuera del sistema solar.

(Fuente: SpaceDaily)