China culmina un año histórico con 92 lanzamientos orbitales y revoluciona la carrera espacial

El sector aeroespacial global ha sido testigo de un hito sin precedentes en 2025: China ha alcanzado la cifra récord de 92 lanzamientos orbitales en un solo año, superando ampliamente sus propias marcas anteriores y contribuyendo de forma decisiva al auge mundial de la actividad espacial. Esta semana, el país asiático ha cerrado el año con dos lanzamientos consecutivos de relevancia tecnológica: las misiones Tianhui-7 y Shijian-29, consolidando así su posición como uno de los principales actores en la exploración y utilización del espacio.
La misión Tianhui-7, lanzada a bordo de un cohete Larga Marcha, está orientada a la obtención de datos topográficos de alta precisión, lo que permitirá mejorar considerablemente la cartografía satelital y los sistemas de navegación y geolocalización. Por su parte, el satélite Shijian-29 es un laboratorio tecnológico en órbita, cuyo objetivo es la prueba de nuevos sistemas de propulsión, transmisión de datos y materiales avanzados, abriendo el camino para futuras aplicaciones tanto civiles como militares.
Este doble hito no solo subraya el vigor de la industria espacial china, sino que también representa un fenómeno global: el número total de lanzamientos orbitales realizados en todo el planeta durante 2025 ha alcanzado cifras nunca vistas, impulsadas por la competencia y la colaboración entre agencias públicas y empresas privadas.
En el contexto internacional, la estadounidense SpaceX continúa encabezando el mercado comercial con su prolífica flota de cohetes Falcon 9 y Falcon Heavy, que han mantenido un ritmo de lanzamientos sin precedentes. La compañía liderada por Elon Musk ha seguido expandiendo la megaconstelación Starlink, que ya proporciona cobertura de Internet de banda ancha en zonas remotas de todo el mundo, y ha avanzado en el desarrollo del ambicioso sistema Starship, destinado tanto a misiones lunares como a la futura exploración de Marte. Además, SpaceX ha batido récords de reutilización de etapas, demostrando la viabilidad económica de su modelo y marcando la pauta para el resto del sector.
Blue Origin, la empresa de Jeff Bezos, ha continuado sus pruebas e hitos importantes con el cohete New Glenn, que representa la entrada en la competencia de lanzadores pesados reutilizables. Aunque la compañía aún no ha alcanzado el ritmo de lanzamientos de SpaceX, sus progresos tecnológicos y acuerdos con la NASA y clientes privados apuntan a un futuro prometedor, especialmente de cara a misiones de carga lunar y de apoyo a la Estación Espacial Internacional (ISS).
En Europa, la industria espacial también ha mostrado signos de revitalización. España, a través de la empresa PLD Space, ha logrado avances significativos con el desarrollo y lanzamiento del cohete Miura 1, que ha realizado exitosos vuelos suborbitales y se prepara para su salto a la órbita baja terrestre con el Miura 5. Estos progresos sitúan a España en el mapa de los países con capacidad de acceso independiente al espacio y refuerzan el papel de la industria nacional en el ecosistema espacial europeo.
La NASA, por su parte, ha mantenido su liderazgo en misiones científicas y de exploración profunda. El programa Artemis ha continuado sus preparativos para el regreso de la humanidad a la Luna, con pruebas clave del cohete SLS (Space Launch System) y las cápsulas Orion. Además, la agencia ha consolidado su colaboración con socios internacionales y empresas privadas, acelerando la transición hacia una presencia lunar sostenible y preparando el terreno para la futura exploración de Marte.
En el ámbito del turismo espacial, Virgin Galactic ha reanudado sus vuelos comerciales suborbitales, permitiendo a un número cada vez mayor de civiles experimentar la ingravidez y contemplar la curvatura de la Tierra desde las fronteras del espacio. Mientras tanto, la búsqueda de exoplanetas ha cosechado nuevos éxitos, con misiones como TESS y CHEOPS detectando mundos potencialmente habitables y profundizando en nuestra comprensión de la diversidad planetaria del universo.
El cierre de 2025 marca, por tanto, un punto de inflexión en la historia de la exploración espacial, impulsado por una competencia feroz, la innovación tecnológica y la voluntad de expandir las fronteras del conocimiento humano. El récord de lanzamientos orbitales de China es el reflejo de una época en la que el espacio se ha convertido en terreno de oportunidades, desafíos y colaboraciones globales, sentando las bases para una nueva era de descubrimientos y avances científicos.
(Fuente: SpaceNews)
