Space39a

Noticias del espacio

Space39a

Noticias del espacio

Noticias

China refuerza su vigilancia espacial con el lanzamiento de dos nuevos satélites Shijian-29

China refuerza su vigilancia espacial con el lanzamiento de dos nuevos satélites Shijian-29

China continúa avanzando con paso firme en el desarrollo de sus capacidades espaciales, consolidando su posición como una de las grandes potencias en la exploración y la tecnología aeroespacial a nivel global. El pasado miércoles, a las 6:40 de la mañana, hora de Pekín, el gigante asiático llevó a cabo con éxito el lanzamiento de un par de satélites Shijian-29 a bordo de un cohete Larga Marcha 7A desde el Centro de Lanzamiento Espacial de Wenchang, en la isla de Hainan. Este lanzamiento eleva a 623 la cifra total de vuelos completados por la familia de lanzadores Larga Marcha, un auténtico hito en la historia de la cosmonáutica china.

El programa Shijian, cuyo nombre significa “Práctica” en mandarín, está orientado principalmente a la demostración y validación de nuevas tecnologías en el exigente entorno espacial. A lo largo de las últimas décadas, la serie Shijian ha servido como banco de pruebas para sistemas de propulsión, sensores avanzados, nuevas generaciones de cámaras y plataformas de observación, así como algoritmos de gestión de datos orbitales. Aunque los detalles técnicos específicos sobre la carga útil de los Shijian-29 no han sido completamente divulgados, fuentes oficiales destacan su contribución a la mejora de la vigilancia y el seguimiento de objetos en órbita, incluyendo satélites, desechos espaciales y potenciales amenazas.

El cohete Larga Marcha 7A, un vector de nueva generación desarrollado por la Corporación de Ciencia y Tecnología Aeroespacial de China (CASC), se ha convertido en uno de los pilares fundamentales de la estrategia espacial china. Esta versión, optimizada para lanzamientos a órbitas geoestacionarias y de transferencia, utiliza propulsantes menos contaminantes que las series anteriores y cuenta con una capacidad de carga que supera las 7 toneladas. Desde su debut en 2016, el Larga Marcha 7A ha demostrado una notable fiabilidad y versatilidad, permitiendo a China desplegar satélites de comunicaciones, observación terrestre y, como en este caso, misiones de I+D de alta tecnología.

La elección del centro de lanzamientos de Wenchang no es casual. Esta moderna instalación, situada en la costa sur de China, permite aprovechar la rotación terrestre para maximizar la eficiencia de los lanzamientos hacia el ecuador, lo que es especialmente relevante en misiones a órbitas geoestacionarias. Además, el puerto espacial de Wenchang ha sido el punto de partida de misiones emblemáticas como las sondas lunares Chang’e y las misiones Tianwen a Marte, así como el despliegue de módulos para la estación espacial Tiangong.

El refuerzo de la constelación Shijian apunta a un creciente interés de China por el control del espacio cercano a la Tierra, tanto en términos de seguridad nacional como de gestión del tráfico espacial. El incremento de satélites en órbita baja y geoestacionaria, impulsado por el auge de la economía digital y la dependencia de las telecomunicaciones, ha convertido el seguimiento y la vigilancia orbital en un elemento estratégico para cualquier potencia espacial. En este sentido, el programa Shijian se inscribe en una tendencia global en la que participan activamente tanto agencias públicas como privadas.

A nivel internacional, empresas como SpaceX y Blue Origin compiten por liderar el mercado de lanzamientos comerciales y el desarrollo de tecnologías reutilizables. SpaceX, con su Falcon 9 y el revolucionario Starship, ha marcado un antes y un después en la reducción de costes y la capacidad de poner en órbita grandes cargas. La NASA, por su parte, avanza en la exploración lunar con el programa Artemis y en la observación del universo mediante telescopios espaciales de nueva generación. En Europa, compañías emergentes como la española PLD Space han logrado importantes hitos, como el lanzamiento suborbital del cohete Miura 1, abriendo la puerta a una industria más competitiva y diversificada.

En el ámbito de la exploración de exoplanetas, la Agencia Espacial Europea (ESA) y la NASA colaboran en misiones como CHEOPS y TESS, que ya han descubierto miles de mundos fuera del sistema solar. Mientras tanto, Virgin Galactic y Blue Origin exploran el turismo espacial suborbital, acercando cada vez más la experiencia del espacio a particulares y científicos civiles.

El reciente lanzamiento de los Shijian-29 no solo refuerza la presencia china en la órbita terrestre, sino que representa un paso más en la carrera tecnológica y científica que define el siglo XXI. En un contexto de creciente colaboración y competencia internacional, la innovación y la excelencia técnica serán determinantes para afrontar los desafíos del espacio, desde la sostenibilidad orbital hasta la exploración de nuevos mundos.

Con cada lanzamiento, la frontera del espacio se amplía y el futuro de la humanidad más allá de la Tierra se convierte en una realidad cada vez más tangible.
(Fuente: SpaceDaily)