China se prepara para su primera misión espacial tripulada de un año y confirma la visita de su primer astronauta extranjero

La carrera espacial internacional sigue sumando hitos y, en esta ocasión, es China quien está a punto de marcar un antes y un después en su ambicioso programa espacial tripulado. La Agencia Espacial Tripulada de China (CMSA) ha anunciado oficialmente el inicio, este mismo año, de su primera misión con astronautas que permanecerán durante un año completo en la estación espacial Tiangong. Además, por primera vez, un astronauta extranjero —procedente de Pakistán— tendrá la oportunidad de participar en una misión corta a bordo del complejo orbital chino.
Un salto cualitativo en la estación Tiangong
Desde su entrada en servicio en 2022, la estación espacial Tiangong, cuyo nombre significa «Palacio Celestial», ha sido el epicentro de las actividades espaciales tripuladas chinas. Hasta ahora, las misiones Shenzhou, encargadas de transportar a los astronautas chinos —también conocidos como taikonautas— a la estación, tenían una duración de aproximadamente seis meses, siguiendo la estela de las expediciones a la Estación Espacial Internacional (ISS) realizadas por la NASA, Roscosmos, ESA y JAXA.
Sin embargo, la próxima misión, que será lanzada previsiblemente en la segunda mitad de 2024, supondrá un récord para el programa espacial chino: por primera vez, una tripulación permanecerá un año completo en microgravedad. Este hito es fundamental para demostrar la capacidad de China de mantener operaciones humanas a largo plazo en el espacio, un paso imprescindible para futuros proyectos como posibles bases lunares o misiones interplanetarias.
La tripulación aún no ha sido anunciada oficialmente, pero se espera que esté compuesta por astronautas veteranos de anteriores misiones Shenzhou, dado el elevado nivel de exigencia física y psicológica que implica una estancia tan prolongada en órbita terrestre baja. Los principales retos técnicos a los que se enfrentan abarcan desde la salud ósea y muscular, hasta el mantenimiento de sistemas vitales, reciclaje de agua y aire, y la gestión de la radiación cósmica.
Pakistán: el primer invitado internacional en Tiangong
Otra de las grandes novedades anunciadas por la CMSA es la inclusión, por primera vez, de un astronauta extranjero en una misión a la estación espacial china. En concreto, un astronauta paquistaní será el pionero en participar en una estancia corta a bordo de Tiangong, como parte de los acuerdos bilaterales entre la agencia espacial china y la Agencia Espacial de Pakistán (SUPARCO).
Este movimiento tiene un importante significado diplomático y geopolítico. Hasta ahora, la cooperación internacional en vuelos tripulados estaba monopolizada por la ISS, con participación de Estados Unidos, Rusia, Europa, Japón y Canadá. China, excluida de la ISS principalmente por restricciones estadounidenses, ha optado por abrir su propia estación como plataforma de colaboración con países en vías de desarrollo, posicionándose como alternativa a la tradicional hegemonía occidental.
La presencia de un astronauta paquistaní marca el inicio de una política más amplia de China para incorporar tripulantes de otras nacionalidades en futuras expediciones, algo que podría incluir en próximas fases a representantes de otras agencias espaciales de Asia, África y América Latina.
Contexto internacional: avances y competencia global
El anuncio chino se produce en un contexto de renovado entusiasmo por la exploración tripulada, con múltiples actores públicos y privados compitiendo por el liderazgo. SpaceX, por ejemplo, ha revolucionado el sector con el desarrollo de la nave Crew Dragon y el despliegue de misiones comerciales a la ISS, mientras que Blue Origin se prepara para misiones suborbitales y planea su propia estación espacial privada.
En Europa, empresas emergentes como PLD Space han realizado los primeros lanzamientos privados de cohetes reutilizables desde España, y la NASA continúa con el programa Artemis, que prevé el regreso de astronautas a la Luna en los próximos años. Virgin Galactic, por su parte, sigue ofreciendo vuelos turísticos suborbitales con su nave SpaceShipTwo y mantiene la vista puesta en expandir el acceso al espacio.
Al mismo tiempo, el descubrimiento de exoplanetas habitables y las investigaciones sobre la posibilidad de vida fuera del Sistema Solar están impulsando una nueva ola de interés científico y tecnológico en la exploración espacial.
El futuro de Tiangong y la cooperación internacional
Con la inminente ampliación de la duración de sus misiones y la apertura a tripulantes internacionales, China consolida a Tiangong como una de las principales infraestructuras orbitales del siglo XXI. La estación, diseñada para operar al menos una década, permitirá realizar experimentos científicos de vanguardia en medicina espacial, física de fluidos y materiales, y observar la Tierra desde una perspectiva privilegiada.
La estrategia de China de ofrecer acceso a países que carecen de presencia en la ISS podría alterar el equilibrio de poder en la exploración espacial tripulada y estimular nuevas formas de cooperación internacional, en un momento en el que la geopolítica también se juega en la órbita terrestre.
La entrada de China en el selecto club de las misiones de larga duración y la internacionalización de sus tripulaciones auguran una etapa apasionante en la conquista del espacio. La Tiangong está llamada a ser, durante los próximos años, uno de los escenarios principales de la ciencia y la diplomacia espacial.
(Fuente: SpaceNews)
