Space39a

Noticias del espacio

Space39a

Noticias del espacio

Noticias

China ultima el primer lanzamiento orbital y aterrizaje controlado de su cohete privado Zhuque-3

China ultima el primer lanzamiento orbital y aterrizaje controlado de su cohete privado Zhuque-3

El sector espacial chino se prepara para un hito histórico: la empresa privada Landspace está a punto de intentar, este fin de semana, el primer lanzamiento orbital y posterior aterrizaje controlado de un cohete reutilizable construido por una compañía comercial china. El protagonista de este evento será el Zhuque-3, el nuevo vector desarrollado por Landspace, que tiene como objetivo demostrar capacidades equivalentes a las de SpaceX con sus Falcon 9, marcando así un antes y un después en la industria espacial del gigante asiático.

Según los avisos de cierre de espacio aéreo emitidos por la Administración de Aviación Civil de China (CAAC), la ventana prevista para el lanzamiento se sitúa alrededor de las 05:00 horas (hora peninsular española) del domingo, desde las inmediaciones del Centro de Lanzamiento de Satélites de Jiuquan, situado en el noroeste del país. Este centro ha sido tradicionalmente el punto de partida para la mayoría de las misiones tripuladas y satelitales chinas, pero hasta la fecha no había acogido un intento de recuperación de la primera etapa de un cohete comercial.

El Zhuque-3 es un lanzador de nueva generación que destaca por su propulsión mediante metano líquido y oxígeno líquido (methalox), una elección tecnológica en línea con las tendencias de la industria espacial internacional —como se observa en los cohetes Starship y Falcon 9 de SpaceX, Terran R de Relativity Space, o el futuro New Glenn de Blue Origin—. El uso de metano mejora la eficiencia y simplifica la reutilización de los motores, ya que reduce la acumulación de residuos en el sistema propulsor tras cada vuelo.

Landspace, fundada en 2015 y considerada una de las empresas privadas más prometedoras del ecosistema espacial chino, ya logró en 2023 el primer lanzamiento orbital exitoso de un cohete privado alimentado con metano, el Zhuque-2. Aquella misión, que colocó en órbita varios satélites pequeños, supuso un punto de inflexión en la carrera de la compañía, al demostrar su viabilidad tecnológica frente a los grandes actores estatales y privados internacionales.

El Zhuque-3 representa un salto cualitativo respecto a su predecesor. Con una altura de 76,6 metros y un diámetro de 4,5 metros, este cohete está diseñado para transportar hasta 21,3 toneladas a la órbita baja terrestre (LEO), lo que lo coloca en competencia directa con el Falcon 9 de SpaceX y lo posiciona como uno de los vehículos más potentes del sector privado fuera de Estados Unidos. La primera etapa, equipada con nueve motores TQ-12B, está concebida para ser recuperada mediante un aterrizaje vertical controlado, siguiendo la estela del exitoso modelo de reutilización desarrollado por SpaceX.

La reutilización de cohetes ha revolucionado la industria espacial en la última década, permitiendo una drástica reducción de los costes de lanzamiento y facilitando una mayor cadencia de misiones comerciales y científicas. SpaceX fue la pionera de esta tecnología con el Falcon 9 en 2015, y desde entonces, otras empresas como Blue Origin o Rocket Lab han desarrollado sus propios sistemas de recuperación. Landspace aspira ahora a situar a China en la vanguardia de este paradigma, con el objetivo de abaratar el acceso al espacio y fortalecer la competitividad del sector privado frente a gigantes como NASA, la Agencia Espacial Europea (ESA), o la india ISRO, que también exploran tecnologías de reutilización.

El intento de este fin de semana será seguido con atención tanto por la comunidad espacial internacional como por las autoridades chinas, que ven en el auge de las empresas privadas un complemento estratégico a los ambiciosos planes estatales del programa espacial, que incluyen misiones de exploración lunar y el desarrollo de la estación espacial Tiangong.

La competencia global en el sector de lanzadores comerciales se ha intensificado notablemente en los últimos años. Además de SpaceX y Blue Origin en Estados Unidos, Europa cuenta con iniciativas privadas y públicas como PLD Space en España, que recientemente ha dado pasos firmes con su cohete MIURA 1 y prepara el desarrollo del MIURA 5. En el ámbito del turismo espacial, Virgin Galactic continúa con sus vuelos suborbitales mientras la exploración de exoplanetas y la búsqueda de vida fuera del Sistema Solar siguen siendo prioridades para las grandes agencias públicas y colaboraciones internacionales como el Telescopio Espacial James Webb o la misión europea Ariel.

Si Landspace logra culminar con éxito el lanzamiento y aterrizaje de la primera etapa de su Zhuque-3, no solo establecerá un nuevo récord para la industria espacial china, sino que también acelerará la transición hacia sistemas más sostenibles y económicos en el acceso al espacio. Este avance podría abrir la puerta a una nueva generación de lanzadores reutilizables desarrollados íntegramente por empresas privadas chinas, consolidando así el papel del país como uno de los principales actores globales en la nueva era espacial.

En definitiva, el inminente intento de Landspace representa mucho más que un simple hito tecnológico: es el reflejo de una industria en plena transformación, marcada por la innovación, la competencia y la colaboración entre actores públicos y privados a escala mundial.

(Fuente: SpaceNews)