Descubren una de las primeras galaxias espirales barradas del universo temprano

Un equipo internacional de astrónomos, liderado por Daniel Ivanov, estudiante de doctorado en física y astronomía en la Escuela de Artes y Ciencias Kenneth P. Dietrich de la Universidad de Pittsburgh, ha identificado lo que podría ser una de las galaxias espirales barradas más antiguas jamás observadas. El hallazgo, centrado en el sistema conocido como COSMOS-74706, ofrece una ventana única a la formación y evolución galáctica en los primeros momentos del universo, arrojando luz sobre la compleja arquitectura de las primeras grandes estructuras cósmicas.
COSMOS-74706 fue observada gracias a la combinación de datos procedentes del Telescopio Espacial Hubble y el telescopio espacial James Webb, cuyo poder de resolución en el infrarrojo ha permitido penetrar en las profundidades del cosmos y captar la luz emitida hace miles de millones de años. La galaxia ha sido datada en una época estimada en menos de 3.000 millones de años después del Big Bang, lo que la sitúa en una fase primordial de la historia universal.
Las galaxias espirales, como nuestra Vía Láctea, se caracterizan por sus brazos curvados que giran alrededor de un núcleo central. Sin embargo, las galaxias barradas presentan además una estructura alargada de estrellas y gas —la barra— que cruza el núcleo y conecta los brazos espirales. Estas barras juegan un papel crucial en la dinámica interna de la galaxia, canalizando gas hacia el centro, favoreciendo la formación de nuevas estrellas y regulando la evolución morfológica de la galaxia en escalas de tiempo cósmicas.
El hallazgo de COSMOS-74706 con una barra bien definida en una etapa tan temprana desafía algunas de las ideas tradicionales sobre la formación galáctica. Hasta hace poco, se creía que estas estructuras complejas requerían largos periodos de evolución dinámica y que las barras eran escasas en las galaxias jóvenes, debido a la inestabilidad de sus discos y la abundancia de gas. Sin embargo, la identificación de esta galaxia sugiere que las barras pudieron formarse mucho antes y desempeñar un papel fundamental en la rápida maduración de las galaxias.
Desde el punto de vista técnico, el análisis de COSMOS-74706 se ha basado en observaciones multibanda, combinando imágenes en el rango óptico del Hubble con el poder infrarrojo del James Webb. Este enfoque permite discernir tanto las poblaciones estelares jóvenes como las más antiguas, y revela la distribución de polvo y gas en la galaxia. Los modelos computacionales aplicados por el equipo de Ivanov han permitido reconstruir la dinámica interna del sistema, confirmando la presencia de la barra y estimando su influencia en el transporte de material hacia el núcleo.
El descubrimiento se enmarca en un contexto de rápido avance en la astrofísica extragaláctica, impulsado por los nuevos telescopios espaciales y terrestres. El James Webb, lanzado en diciembre de 2021, ha revolucionado la observación del universo temprano, permitiendo detectar estructuras estelares y galácticas apenas unos cientos de millones de años después del Big Bang. Estas observaciones están obligando a los teóricos a revisar los modelos de formación y evolución galáctica, incluyendo el papel de las barras en la regulación del crecimiento de los agujeros negros centrales y la distribución de la materia oscura.
El hallazgo de COSMOS-74706 tiene también implicaciones para el estudio de exoplanetas y la habitabilidad galáctica. Las barras pueden desencadenar intensos episodios de formación estelar, influyendo en la metalicidad y la distribución de elementos pesados necesarios para la formación de planetas rocosos. Comprender cómo y cuándo se forman estas estructuras puede ayudar a identificar regiones del universo donde la vida, tal como la conocemos, podría tener más posibilidades de surgir.
Este avance se suma a otros logros recientes en la exploración espacial. Por ejemplo, la empresa española PLD Space ha continuado su desarrollo de lanzadores reutilizables, mientras que SpaceX y Blue Origin siguen batiendo récords en lanzamientos comerciales y reutilización de cohetes. Virgin Galactic, por su parte, ha intensificado sus vuelos suborbitales de turismo espacial, acercando la frontera del espacio a una audiencia más amplia. La NASA y la ESA, junto con agencias privadas y públicas, están aprovechando la sinergia de la tecnología y la cooperación internacional para desentrañar los misterios del universo.
En definitiva, la identificación de una galaxia espiral barrada tan antigua como COSMOS-74706 marca un hito en la comprensión de la evolución galáctica, y anticipa una década apasionante de descubrimientos que cambiarán nuestra visión del cosmos y nuestro lugar en él.
(Fuente: SpaceDaily)
