El lanzador indio PSLV sufre una nueva anomalía menos de un año tras su último fallo

El sector aeroespacial internacional vuelve a mirar hacia la India tras registrarse una nueva anomalía en el lanzador PSLV (Polar Satellite Launch Vehicle), apenas diez meses después del fallo que afectó a la misión PSLV-C61. La incidencia, ocurrida en la mañana del lunes, ha despertado inquietud entre la comunidad científica y técnica, ya que el PSLV es el caballo de batalla de la agencia espacial india ISRO y uno de los vehículos de lanzamiento más fiables del mundo en las últimas décadas.
El PSLV, desarrollado por la Indian Space Research Organisation (ISRO), es conocido por su versatilidad y una impresionante tasa de éxito desde su entrada en servicio en 1993. Sin embargo, el incidente reportado este lunes supone el segundo revés en menos de un año, tras el fallo de la misión PSLV-C61 en septiembre de 2023, que terminó con la pérdida de su carga útil.
Aunque los detalles iniciales sobre la naturaleza exacta de la anomalía no se han hecho públicos, fuentes cercanas a la ISRO han confirmado que la incidencia se produjo durante una fase temprana del vuelo, lo que obligó a activar los protocolos de emergencia y a abortar la misión. A pesar de la rapidez y precisión de la respuesta técnica, la carga útil no logró alcanzar la órbita prevista.
Esta situación representa un desafío importante para la ISRO, que había logrado construir una sólida reputación internacional gracias a la fiabilidad de su lanzador PSLV, utilizado tanto en misiones nacionales como para clientes internacionales. El PSLV ha sido clave para desplegar constelaciones de satélites indios, misiones científicas como la exitosa sonda lunar Chandrayaan-1 y la misión a Marte Mangalyaan, y también para lanzar satélites comerciales de agencias y empresas de todo el mundo.
El fallo del PSLV-C61 el pasado año ya supuso un duro golpe. Según el informe oficial posterior, el problema estuvo relacionado con una anomalía en la separación de una de las etapas del cohete, lo que provocó que la misión no pudiera colocar su carga en la órbita correcta. Desde entonces, ISRO había implementado una serie de mejoras técnicas y revisiones de procesos para evitar la repetición de incidentes similares.
La nueva anomalía pone de manifiesto la complejidad inherente al sector del lanzamiento espacial. Si bien el PSLV había completado más de 50 lanzamientos con una tasa de éxito cercana al 95%, cualquier fallo, por aislado que sea, impacta en la credibilidad de la industria espacial india, especialmente de cara a los clientes internacionales.
A nivel internacional, el incidente se produce en un contexto de intensa competitividad en el sector de lanzadores. En los últimos años, empresas como SpaceX han revolucionado el mercado con la reutilización de sus cohetes Falcon 9 y el rápido ritmo de lanzamientos. La compañía estadounidense, liderada por Elon Musk, ha establecido un nuevo estándar en la industria en cuanto a fiabilidad y costes, con más de 250 misiones exitosas desde su primer vuelo en 2010. SpaceX ha conseguido, además, contratos tanto con la NASA como con operadores comerciales y de defensa, desplazando a los lanzadores tradicionales en muchos segmentos del mercado.
Por su parte, Blue Origin, la compañía de Jeff Bezos, sigue avanzando en el desarrollo de su cohete New Glenn, orientado al mercado de lanzamientos pesados, mientras que Virgin Galactic prosigue sus vuelos suborbitales turísticos y planea ampliar su oferta en el futuro próximo. En Europa, la empresa española PLD Space continúa con los ensayos de su cohete MIURA 5 tras el exitoso vuelo inaugural del MIURA 1, consolidando el papel de España como actor emergente en la industria espacial.
En cuanto a la exploración científica, la NASA y la ESA mantienen su apuesta por la detección de exoplanetas y el avance en el conocimiento del Sistema Solar. Misiones como TESS y James Webb Space Telescope han permitido identificar miles de candidatos a exoplanetas y estudiar atmósferas alienígenas, mientras que programas como Artemis buscan devolver a la humanidad a la Luna en los próximos años.
El incidente del PSLV recuerda la dificultad técnica de los lanzamientos espaciales y la necesidad constante de innovación y mejora. La ISRO, que en los últimos años se ha ganado el respeto internacional por sus misiones de bajo coste y altas prestaciones, afronta ahora el reto de analizar en profundidad la nueva anomalía y restaurar la confianza en su lanzador estrella. Es previsible que, en las próximas semanas, la agencia india publique un informe detallado sobre el origen del problema y las medidas correctivas que se implementarán antes de reanudar las operaciones.
El sector observará con atención los próximos pasos de la ISRO, cuya capacidad de respuesta será clave para mantener su posición en un mercado global cada vez más exigente y competitivo.
(Fuente: Spaceflight Now)
