El satélite militar español SpainSat NG 2, fuera de servicio tras un impacto de partículas espaciales

El sector aeroespacial europeo ha sufrido un nuevo revés tras confirmarse que el satélite de comunicaciones militar SpainSat NG 2, operado por el grupo Indra, ha quedado definitivamente fuera de servicio. La compañía española, líder en soluciones tecnológicas y de defensa, ha anunciado que tras el reciente incidente provocado por lo que se denomina comúnmente como un “impacto de partículas espaciales”, el satélite ya no es capaz de cumplir su misión operativa. Esta pérdida supone un varapalo para las capacidades de comunicación seguras de las Fuerzas Armadas españolas y sus aliados, y plantea nuevos interrogantes sobre la vulnerabilidad de los activos espaciales ante fenómenos del entorno orbital.
El SpainSat NG 2 formaba parte de un ambicioso programa desarrollado para dotar a España de comunicaciones seguras y resistentes a interferencias, tanto para uso nacional como en operaciones internacionales. Construido por Airbus Defence and Space junto con Thales Alenia Space bajo la batuta de Hisdesat, el satélite fue lanzado para complementar y, a medio plazo, sustituir a los satélites de la generación anterior, como el Spainsat y el Xtar-Eur. Su misión principal era prestar servicios de comunicaciones seguras en banda X y banda militar Ka, esenciales para la transmisión de información confidencial y el mando y control de unidades desplegadas.
Los detalles del incidente revelan que el SpainSat NG 2 fue alcanzado por una partícula de alta energía, presumiblemente un fragmento de micrometeoroide o de basura espacial —un riesgo creciente en las órbitas geoestacionarias y de transferencia geoestacionaria. El impacto comprometió sistemas críticos del satélite, inutilizando su capacidad para transmitir datos y mantener la posición orbital precisa. A pesar de los intentos de recuperación y del diagnóstico realizado por ingenieros de Indra y los socios industriales del proyecto, se ha determinado que el daño es irreversible.
Este tipo de incidentes ponen de manifiesto la importancia de la protección frente a las amenazas naturales y antropogénicas en el espacio. La basura espacial, fruto de décadas de lanzamientos y operaciones en órbita, constituye un peligro cada vez mayor para satélites activos, estaciones espaciales y futuras misiones tripuladas. Agencias como la NASA, la ESA y empresas como SpaceX o Blue Origin están desarrollando tecnologías y protocolos para minimizar estos riesgos, desde maniobras de evasión automatizadas hasta escudos mejorados y sistemas de seguimiento avanzado de objetos en órbita.
En los últimos años, la industria espacial privada ha experimentado una revolución tecnológica y comercial, con SpaceX a la cabeza gracias a su constelación Starlink y a sus lanzamientos regulares de cohetes Falcon 9 y Falcon Heavy. Por su parte, Blue Origin continúa avanzando con el desarrollo de su cohete New Glenn y colaborando con la NASA en el programa Artemis para el regreso a la Luna. Mientras tanto, empresas como Virgin Galactic han democratizado el acceso al turismo espacial suborbital y la española PLD Space ha dado pasos firmes en la carrera europea por los lanzadores reutilizables, con pruebas exitosas de su cohete Miura 1 y el desarrollo en curso del Miura 5, su vector orbital.
La pérdida del SpainSat NG 2 subraya también la necesidad de reforzar la colaboración internacional y la inversión en tecnologías de resiliencia espacial, especialmente en el contexto geopolítico actual. La autonomía estratégica europea en materia de defensa y comunicaciones pasa por contar con infraestructuras robustas y sistemas redundantes capaces de soportar incidentes imprevistos. En ese sentido, la ESA y los gobiernos nacionales están impulsando nuevas generaciones de satélites con mayor capacidad de autodefensa y maniobrabilidad.
En paralelo, el estudio de exoplanetas y la exploración del espacio profundo continúan avanzando gracias a misiones como el telescopio James Webb de la NASA y la ESA, que ha permitido descubrir atmósferas complejas en planetas situados a decenas de años luz de la Tierra. Estos logros científicos conviven con los desafíos diarios de la operativa satelital, recordando la fragilidad de los sistemas que sustentan nuestra sociedad moderna.
El incidente del SpainSat NG 2 es un recordatorio de la importancia de la vigilancia constante y la innovación continua en el ámbito espacial, así como de la estrecha interdependencia entre los sectores público y privado para garantizar la seguridad y el progreso tecnológico. La experiencia acumulada por empresas como Indra y los avances de nuevos actores como PLD Space serán claves para afrontar el futuro de la industria espacial española y europea.
La pérdida de este satélite no solo representa un coste económico considerable, sino también una llamada de atención para reforzar la protección y la resiliencia de las infraestructuras críticas en el espacio, en un momento en el que la competencia y la colaboración internacional son más relevantes que nunca. (Fuente: SpaceNews)
