Isar Aerospace fija fecha para el segundo vuelo de su cohete Spectrum con múltiples satélites

La escena aeroespacial europea continúa su acelerada transformación con el anuncio de la segunda misión orbital del cohete Spectrum, desarrollado por la empresa alemana Isar Aerospace. Tras el esperado debut de este lanzador privado en 2023, la compañía ha confirmado la fecha tentativa para su próxima misión, que incluirá el despliegue de varios satélites, marcando un paso decisivo hacia la consolidación de Europa en el competitivo mercado global del lanzamiento de pequeños satélites.
Isar Aerospace, fundada en 2018 en Múnich, representa el núcleo de la nueva generación de empresas espaciales europeas que buscan competir con gigantes como SpaceX y Blue Origin. Su vehículo Spectrum es un cohete de dos etapas, propulsado por queroseno y oxígeno líquido, diseñado específicamente para el segmento de lanzamientos pequeños y medianos. Con una capacidad máxima de 1.000 kilogramos a órbita terrestre baja (LEO), el Spectrum promete ofrecer una alternativa europea asequible y flexible al saturado mercado estadounidense.
El primer vuelo inaugural del Spectrum, realizado en 2023, sentó las bases para esta nueva etapa. Aunque la misión no alcanzó todos sus objetivos, sirvió para validar la mayoría de los sistemas críticos del cohete y para demostrar la capacidad de Isar Aerospace de desarrollar tecnología espacial desde cero en apenas cinco años. La empresa aprovechó la experiencia obtenida en ese primer intento para introducir una serie de mejoras técnicas en el sistema de propulsión y en la electrónica de vuelo, aumentando la fiabilidad y la eficiencia del vehículo para su segunda misión.
El próximo lanzamiento se llevará a cabo desde la base espacial de Andøya, en el norte de Noruega, una localización estratégica elegida por su acceso privilegiado a órbitas polares y heliosincrónicas, cada vez más demandadas por las constelaciones de observación terrestre y comunicación. En esta ocasión, el Spectrum transportará una carga compuesta por varios satélites de clientes públicos y privados, incluidos experimentos científicos europeos y demostradores tecnológicos que buscan validar nuevas plataformas en el espacio.
El auge de lanzadores privados en Europa se produce en un contexto internacional marcado por el éxito de SpaceX y la reciente entrada en servicio del New Glenn de Blue Origin. Mientras la NASA y la ESA continúan apostando por grandes lanzadores como el SLS y el Ariane 6, empresas como Isar Aerospace, la española PLD Space, la británica Orbex y la francesa Latitude compiten por el segmento de lanzamientos más económicos, vital para el despliegue de megaconstelaciones y la proliferación de satélites CubeSat. En España, PLD Space ha realizado con éxito el primer vuelo de su cohete Miura 1 y ya prepara el Miura 5, que rivalizará directamente con el Spectrum en el mercado europeo.
La misión de Isar Aerospace también refleja el creciente papel de la industria privada en un sector anteriormente dominado por agencias estatales. Siguiendo la estela de SpaceX, que ha revolucionado el acceso al espacio con la reutilización y la reducción de costes, empresas europeas apuestan por la innovación, la fabricación aditiva y el desarrollo de motores propios para ganar competitividad. El motor Aquila, que propulsa el Spectrum, es un ejemplo de este enfoque, combinando eficiencia y simplicidad en su diseño para reducir los riesgos y los costes de producción.
La importancia de este segundo vuelo no sólo radica en el éxito técnico, sino también en el impulso que puede dar a la autonomía europea en el acceso al espacio. La reciente retirada del cohete Vega-C tras su fallo en 2022 y los retrasos acumulados por el Ariane 6 han puesto de manifiesto la necesidad de diversificar la oferta de lanzadores y fomentar la competencia interna. Además, la demanda de servicios de lanzamiento para satélites de observación, telecomunicaciones y monitorización medioambiental continúa creciendo, impulsada por el auge de los exoplanetas y la exploración espacial, campos en los que Europa aspira a mantener un papel relevante.
Mientras tanto, en el panorama internacional, la NASA sigue avanzando en sus programas Artemis y Mars Sample Return, Blue Origin ha realizado los primeros vuelos de su New Glenn y SpaceX continúa batiendo récords de frecuencia y reutilización con sus Falcon 9 y Starship. Por su parte, Virgin Galactic ha retomado los vuelos suborbitales comerciales y otras compañías como Rocket Lab y Firefly Aerospace consolidan su presencia en el sector de lanzamientos ligeros.
El segundo vuelo del Spectrum será observado con atención tanto por la industria como por las agencias espaciales europeas, que ven en Isar Aerospace un ejemplo del potencial transformador de la nueva economía espacial. Si la misión resulta un éxito, la compañía alemana se posicionará como uno de los líderes del emergente ecosistema de lanzadores privados europeos, abriendo la puerta a futuros contratos institucionales y comerciales.
En definitiva, el avance de Isar Aerospace y su Spectrum es una señal inequívoca de que la carrera por el acceso al espacio se intensifica en todos los frentes, impulsando la innovación y la autonomía tecnológica en Europa. El resultado de esta misión marcará un hito fundamental para el futuro del sector espacial europeo y su capacidad de competir en la escena global.
(Fuente: SpaceNews)
