Space39a

Noticias del espacio

Space39a

Noticias del espacio

Noticias

IXPE desvela los secretos magnéticos de la enana blanca EX Hydrae en un hito para la astronomía

IXPE desvela los secretos magnéticos de la enana blanca EX Hydrae en un hito para la astronomía

Por primera vez, los científicos han empleado el satélite IXPE (Imaging X-ray Polarimetry Explorer) de la NASA para investigar en profundidad una estrella enana blanca, arrojando nueva luz sobre la compleja geometría de los sistemas binarios energéticos del cosmos. El objeto de estudio, EX Hydrae, es una conocida enana blanca situada en la constelación de Hydra, aproximadamente a 200 años luz de la Tierra. Durante casi una semana de 2024, IXPE centró sus sofisticados instrumentos en este sistema, logrando avances sin precedentes en la comprensión de su estructura y comportamiento.

IXPE, lanzado en diciembre de 2021, es una misión conjunta entre la NASA y la Agencia Espacial Italiana destinada a explorar el Universo en el rango de los rayos X, un espectro invisible para el ojo humano pero fundamental para desentrañar los procesos más energéticos y extremos del cosmos. Su capacidad diferencial reside en la medición de la polarización de los rayos X, es decir, la orientación de las ondas electromagnéticas que emiten los objetos astrofísicos en situaciones de fuertes campos magnéticos y violentos procesos de acreción.

EX Hydrae pertenece a una categoría de sistemas binarios conocida como «polares intermedias», donde una enana blanca —el núcleo ultradenso que queda tras la muerte de una estrella similar al Sol— absorbe material de una estrella compañera más fría. Este flujo de materia no cae directamente sobre la enana blanca, sino que es canalizado por su potente campo magnético hacia los polos del astro, generando violentas emisiones de rayos X.

Hasta ahora, los modelos teóricos sobre la estructura exacta de estos flujos y la geometría de los campos magnéticos se basaban en observaciones indirectas y suposiciones. Gracias a la polarimetría de rayos X de IXPE, los astrónomos han podido, por primera vez, «ver» la orientación y la intensidad de los campos magnéticos que configuran este ballet de materia y energía.

Según los datos recabados, la polarización de los rayos X emitidos por EX Hydrae revela que el flujo de material sigue una trayectoria altamente colimada y que el campo magnético de la enana blanca es más complejo de lo esperado, con múltiples polos activos. Esta información resulta crucial para refinar los modelos de acreción magnética, un fenómeno que no solo afecta a enanas blancas, sino también a estrellas de neutrones y agujeros negros en sistemas binarios.

Los expertos consideran que este avance marca un antes y un después en la astrofísica de altas energías. Hasta la llegada de IXPE, la polarización de rayos X solo había sido medida en contadísimos objetos, como el famoso remanente de supernova del Cangrejo o algunos agujeros negros. La extensión de esta técnica a sistemas de enanas blancas abre un abanico de posibilidades para comprender mejor la evolución final de las estrellas y los mecanismos por los que interactúan con sus compañeras.

El contexto histórico de este descubrimiento se enmarca en una época de rápido avance tecnológico en la astronomía espacial. Si bien misiones como Chandra o XMM-Newton han permitido mapear el cielo en rayos X desde hace más de dos décadas, la polarimetría seguía siendo una asignatura pendiente. IXPE ha venido a cubrir este vacío, y sus resultados prometen revolucionar nuestra visión del Universo extremo.

En paralelo a este avance de la NASA, la carrera espacial privada y pública sigue su curso con hitos cada vez más ambiciosos. SpaceX, la compañía liderada por Elon Musk, continúa avanzando en la reutilización de cohetes y el desarrollo de la nave Starship, clave para futuras misiones lunares y marcianas. Blue Origin, de Jeff Bezos, mantiene su apuesta por el turismo suborbital y la construcción de infraestructuras espaciales. En Europa, PLD Space ha logrado situar a España en el mapa de lanzadores orbitales con el exitoso vuelo de su cohete Miura 1 en 2023, mientras Virgin Galactic sigue explorando el mercado del turismo espacial con vuelos comerciales desde Nuevo México.

En el terreno de los exoplanetas, telescopios como el James Webb han comenzado a analizar las atmósferas de mundos lejanos en busca de biomarcadores, acercando a la humanidad un paso más a la detección de vida más allá del Sistema Solar. Las misiones públicas y privadas, a menudo colaborando en proyectos conjuntos, están acelerando la exploración del cosmos y la comprensión de los procesos fundamentales que rigen las estrellas, planetas y la propia vida.

El estudio de EX Hydrae con IXPE representa, así, un ejemplo paradigmático del nuevo impulso que vive la astronomía espacial. Con cada nueva observación, los científicos se acercan a desentrañar los misterios más profundos del Universo, abriendo caminos para futuras generaciones de exploradores del espacio.

(Fuente: SpaceDaily)