La húngara 4iG invertirá 100 millones de dólares en la pionera estadounidense Axiom Space

El sector espacial internacional vive un momento de efervescencia, impulsado por la creciente implicación de actores privados y nuevas inversiones que buscan posicionarse en el futuro de la exploración y la infraestructura orbital. Un ejemplo destacado es el reciente anuncio de 4iG Space and Defence Technologies (4iG SDT), empresa con sede en Budapest, que ha firmado un compromiso preliminar para invertir 100 millones de dólares en la estadounidense Axiom Space, una de las compañías emergentes más prometedoras en el desarrollo de estaciones espaciales comerciales.
El acuerdo, alcanzado a principios de octubre mediante una carta de intenciones no vinculante, representa un paso significativo en la estrategia de internacionalización de 4iG SDT y supone una inyección de capital clave para Axiom Space, que lidera la carrera por establecer la primera estación espacial privada en la órbita baja terrestre (LEO).
Axiom Space, fundada en 2016 por Michael Suffredini, exdirector del programa de la Estación Espacial Internacional (ISS) en la NASA, se ha consolidado como uno de los actores privados de referencia en la exploración y explotación comercial del espacio. Su proyecto estrella, la Axiom Station, aspira a reemplazar la actual ISS, cuya retirada está prevista para finales de la presente década. La estación de Axiom está concebida como un conjunto de módulos habitables y laboratorios que podrán acoplarse inicialmente a la ISS y, posteriormente, operar de forma independiente cuando la infraestructura internacional sea desorbitada.
El enfoque de Axiom Space no solo contempla la investigación científica y tecnológica en microgravedad, sino que abre la puerta a la fabricación de materiales avanzados, el turismo espacial y la colaboración internacional, tanto con agencias públicas como con empresas privadas. En este contexto, el respaldo financiero de 4iG SDT subraya la creciente importancia de la colaboración transatlántica y el interés europeo en mantener presencia y capacidad tecnológica en la órbita terrestre cuando la ISS llegue a su fin.
Por su parte, 4iG SDT es la rama aeroespacial y de defensa del grupo húngaro 4iG, especializado en telecomunicaciones y tecnologías de la información. En los últimos años, 4iG ha intensificado su apuesta por el sector espacial, participando en proyectos de satélites y soluciones de defensa, en línea con la tendencia europea de fomentar capacidades propias en un sector estratégico y cada vez más competitivo.
La inversión prevista por 4iG SDT se enmarca en una ola de movimientos similares que están redefiniendo el equilibrio de poder en la industria espacial. SpaceX, la empresa fundada por Elon Musk, ha revolucionado el acceso al espacio con sus cohetes reutilizables Falcon y el desarrollo de la nave Starship, mientras que Blue Origin de Jeff Bezos sigue avanzando en su cohete New Glenn y en propuestas para estaciones espaciales propias, como Orbital Reef. Virgin Galactic, centrada en el turismo suborbital, y empresas como Rocket Lab o la española PLD Space, que recientemente logró el primer lanzamiento exitoso de su cohete Miura 1 desde Huelva, demuestran que el tejido espacial privado es cada vez más robusto y variado.
A nivel institucional, la NASA ha apostado por la colaboración público-privada en el desarrollo de nuevas infraestructuras orbitales. Tras anunciar el fin de la ISS para 2030, la agencia estadounidense ha adjudicado contratos a varias compañías, entre ellas Axiom Space, para el diseño de estaciones comerciales que garanticen la continuidad de las operaciones científicas y comerciales en LEO. Este proceso también incluye el apoyo a misiones de exploración profunda, como el programa Artemis para el regreso a la Luna y futuras misiones a Marte, que dependen en parte de la experiencia adquirida en la órbita baja.
En el ámbito europeo, la Agencia Espacial Europea (ESA) y algunos Estados miembros han manifestado su interés en participar en estaciones espaciales comerciales o en desarrollar módulos propios, conscientes de la necesidad de mantener acceso directo al entorno orbital para la investigación, la observación de la Tierra y la autonomía estratégica. La inversión de 4iG SDT en Axiom Space puede interpretarse como una estrategia para asegurar la presencia húngara y, por extensión, europea en la próxima generación de infraestructuras orbitales.
A medida que la exploración espacial se democratiza y surgen oportunidades inéditas en el sector privado, la colaboración entre empresas de diferentes continentes se convierte en un catalizador para la innovación y el desarrollo tecnológico. El compromiso de 4iG SDT y Axiom Space es una muestra más de que el futuro del espacio será fruto de alianzas globales, inversión sostenida y visión a largo plazo.
Sin duda, la próxima década será testigo de una profunda transformación del entorno orbital, donde la competencia y la cooperación entre empresas y agencias determinarán quién lidera la nueva era de la presencia humana en el espacio.
(Fuente: European Spaceflight)
