Portal Space selecciona el innovador «Space Armor» de Atomic-6 para proteger sus satélites en 2026

En la carrera por fortalecer la protección de los satélites frente a la creciente amenaza de los residuos orbitales, Portal Space, una empresa emergente del sector espacial, ha anunciado una colaboración estratégica con la compañía estadounidense Atomic-6 para probar su revolucionario material compuesto «Space Armor» en una misión prevista para 2026. Este acuerdo marca un hito en la búsqueda de nuevas soluciones para mitigar los riesgos derivados de la acumulación de basura espacial, un problema cada vez más acuciante en la órbita terrestre baja.
Una solución ante un desafío creciente
La basura espacial, compuesta por fragmentos de satélites, restos de cohetes y piezas desprendidas de misiones anteriores, constituye uno de los principales desafíos para la seguridad de las operaciones en el espacio. Según la Agencia Espacial Europea (ESA), existen actualmente más de 36.500 objetos de más de 10 centímetros orbitando nuestro planeta, capaces de causar daños catastróficos a infraestructuras críticas como los satélites de telecomunicaciones, observación o navegación. Frente a este contexto, la industria espacial lleva años trabajando en el desarrollo de escudos y materiales avanzados que permitan resistir los impactos de estos proyectiles hiperveloces.
Atomic-6, una startup con sede en Atlanta, ha desarrollado el «Space Armor», un material compuesto a base de fibras de carbono y resinas poliméricas reforzadas, diseñado específicamente para absorber y dispersar la energía de microimpactos orbitales. Según la compañía, este escudo es capaz de reducir significativamente el daño causado por partículas de hasta un centímetro de diámetro que viajan a velocidades superiores a los 28.000 kilómetros por hora.
Ensayo en condiciones reales
El acuerdo alcanzado entre Portal Space y Atomic-6 contempla la integración de paneles de «Space Armor» en la próxima misión de Portal Space, cuyo lanzamiento está previsto para 2026. Será la primera vez que este material se someta a un test en las condiciones extremas del entorno orbital. Los datos recogidos durante la misión serán fundamentales para validar su eficacia y potencial de comercialización en el sector.
El director ejecutivo de Portal Space, Alex Grant, ha declarado que «la protección de los satélites es una prioridad absoluta para nuestra empresa. La colaboración con Atomic-6 nos permitirá experimentar con una solución innovadora que podría transformar la forma en que diseñamos y operamos nuestros activos en el espacio». Por su parte, el responsable de tecnología de Atomic-6, Brian Allen, ha subrayado que «el ensayo en órbita es un paso crucial para demostrar las capacidades de ‘Space Armor’ y abrir la puerta a su adopción por parte de grandes operadores y agencias espaciales».
El contexto internacional: la respuesta de SpaceX, Blue Origin y la NASA
El problema de la protección frente a los residuos orbitales no es exclusivo de las nuevas empresas. Gigantes del sector como SpaceX han implementado en sus satélites Starlink recubrimientos especiales y sistemas de maniobra para esquivar fragmentos peligrosos. Por su parte, Blue Origin ha anunciado proyectos de investigación en nuevos materiales para sus futuras estaciones espaciales privadas. La NASA, a través de su programa de protección planetaria, lleva décadas estudiando blindajes multicapa y técnicas de autodiagnóstico para sus misiones tripuladas y robóticas, siguiendo la estela de los escudos Whipple desarrollados desde la era de las misiones Apolo.
En Europa, la española PLD Space, conocida por el desarrollo del lanzador Miura 1, ha mostrado interés por incorporar materiales avanzados en sus futuras plataformas orbitales. Aunque por el momento no se ha confirmado una colaboración directa con Atomic-6, fuentes del sector señalan que la validación de «Space Armor» podría abrir la puerta a su uso en proyectos europeos.
La innovación en la industria espacial
El acuerdo entre Portal Space y Atomic-6 es un ejemplo más de la vibrante innovación que caracteriza al sector espacial actual, donde startups y grandes corporaciones colaboran para resolver desafíos técnicos de primer orden. No solo se trata de aumentar la durabilidad de los satélites, sino de garantizar la sostenibilidad a largo plazo del entorno orbital, clave para el futuro de las comunicaciones, el acceso a internet global, la observación de la Tierra y la exploración interplanetaria.
Con el lanzamiento de la misión de 2026, el sector estará muy atento a los resultados obtenidos por «Space Armor». Si las pruebas confirman su eficacia, podríamos estar ante un nuevo estándar en la protección de activos espaciales, un avance que beneficiaría tanto a operadores comerciales como a agencias públicas y proyectos de exploración, incluidos los relacionados con la búsqueda de exoplanetas y la expansión de infraestructuras habitables fuera de la Tierra.
En definitiva, la adopción de tecnologías como «Space Armor» refleja el compromiso de la industria por anticiparse a los riesgos y garantizar la seguridad en la nueva era de la economía espacial global. El éxito de esta colaboración podría marcar el inicio de una nueva generación de satélites más resistentes y preparados para los retos del siglo XXI.
(Fuente: SpaceNews)
