Space39a

Noticias del espacio

Space39a

Noticias del espacio

Noticias

Revuelo en el sector espacial europeo: ¿Bloqueó el Reino Unido la compra de Orbex por The Exploration Company?

Revuelo en el sector espacial europeo: ¿Bloqueó el Reino Unido la compra de Orbex por The Exploration Company?

El sector espacial privado europeo ha vivido en las últimas semanas un episodio que pone de relieve los desafíos regulatorios y geopolíticos a los que se enfrentan las nuevas empresas del sector. La adquisición de la startup británica Orbex, especializada en servicios de lanzamiento, por parte de la firma franco-alemana The Exploration Company ha quedado en suspenso, y según declaraciones oficiales recogidas por European Spaceflight, la decisión del gobierno británico de no aprobar la operación habría sido determinante para su fracaso.

La noticia saltó el pasado 21 de enero, cuando The Exploration Company anunció públicamente la firma de una carta de intenciones para adquirir Orbex. La startup escocesa, fundada en 2015 y con sede en Forres, Escocia, se ha posicionado como uno de los actores más prometedores en el emergente sector de lanzadores ligeros en Europa, con su cohete Prime diseñado para poner pequeños satélites en órbita terrestre baja desde el puerto espacial de Sutherland, en el norte de Escocia. Por su parte, The Exploration Company, fundada en 2021 y con oficinas en Alemania y Francia, se ha destacado por su desarrollo de la cápsula Nyx, destinada al transporte de carga y eventualmente tripulaciones a la órbita terrestre y la Estación Espacial Internacional.

La fusión de ambas compañías podría haber supuesto un salto cualitativo en la capacidad europea de acceso al espacio comercial, especialmente en un contexto en el que el Viejo Continente busca reducir su dependencia de lanzadores estadounidenses, como los Falcon 9 de SpaceX, y ante la pérdida de acceso a los cohetes rusos Soyuz tras la invasión de Ucrania. Además, el reciente retraso en la entrada en servicio del Ariane 6, el principal lanzador europeo desarrollado por la ESA y ArianeGroup, ha dejado un vacío que el sector privado se ha apresurado a intentar cubrir.

Sin embargo, la operación no ha contado con el visto bueno del gobierno del Reino Unido. Según el portavoz de The Exploration Company, la negativa británica ha sido la causa principal del fracaso de la adquisición. Aunque no se han revelado detalles exactos sobre los motivos, todo parece indicar que la decisión estaría relacionada con las políticas de protección de activos estratégicos nacionales y las recientes tensiones en torno al desarrollo de la soberanía espacial.

El Reino Unido, tras el Brexit, ha apostado de forma decidida por el desarrollo de su propio sector espacial, con inversiones millonarias en puertos espaciales, tecnología satelital y empresas como Orbex o Skyrora. La protección de estas compañías y su tecnología se ha convertido en un asunto de interés nacional, como ya se vio en la reciente adquisición de OneWeb por parte de un consorcio liderado por el gobierno británico y la india Bharti Global.

A nivel internacional, la noticia ha sido recibida con preocupación por parte de la industria, que teme que el auge del «nacionalismo espacial» dificulte la cooperación y la consolidación de un sector privado europeo competitivo frente a gigantes como SpaceX en Estados Unidos, Blue Origin (que avanza con sus lanzadores New Glenn y la cápsula tripulada suborbital New Shepard), o incluso Virgin Galactic, que recientemente ha retomado sus vuelos turísticos al espacio.

El caso Orbex también reabre el debate sobre la necesidad de contar con una regulación europea más ágil y coordinada, que permita a las empresas del continente competir en igualdad de condiciones frente a las grandes multinacionales estadounidenses. La Comisión Europea y la Agencia Espacial Europea (ESA) han reiterado en varias ocasiones su voluntad de impulsar la «autonomía estratégica» de Europa en el acceso al espacio, pero la reciente crisis con Ariane y la dependencia creciente de proveedores privados de fuera de la UE ponen de manifiesto la urgencia de avanzar en este terreno.

En paralelo, el sector de los exoplanetas y la exploración científica sigue avanzando con misiones emblemáticas como la del telescopio espacial James Webb de la NASA, que ha revolucionado la búsqueda de mundos habitables, así como con los esfuerzos de la ESA y agencias nacionales para desarrollar nuevos observatorios y misiones de retorno lunar. Sin embargo, la consolidación de una industria de lanzadores privados europeas se ha convertido en un pilar fundamental para garantizar la independencia tecnológica y el liderazgo científico de la región.

Mientras tanto, empresas españolas como PLD Space continúan su propio camino, con el Miura 1 abriendo la puerta a una nueva generación de lanzadores nacionales que podrían contribuir a esta ansiada soberanía europea. El futuro del sector espacial europeo dependerá en gran medida de la capacidad de sus gobiernos y empresas para superar las barreras nacionales y apostar por una cooperación real y efectiva.

Este reciente episodio entre The Exploration Company y Orbex subraya la importancia de encontrar un equilibrio entre la protección de los intereses nacionales y el impulso a un mercado europeo verdaderamente integrado y competitivo. La carrera espacial, tanto pública como privada, sigue su curso, con Europa buscando el modo de no quedarse atrás frente a los titanes estadounidenses y chinos. (Fuente: European Spaceflight)