Space Epoch, la startup china que aspira a revolucionar el acceso al espacio, logra financiación clave y acelera su carrera hacia el lanzamiento orbital recuperable

La pujante industria espacial china suma un nuevo actor de peso en la carrera por la reutilización de cohetes. Space Epoch, una joven empresa privada con sede en Pekín, ha logrado cerrar una ronda de financiación B, avanzando significativamente en su objetivo de realizar, antes de que termine 2026, su primer lanzamiento orbital con recuperación del vehículo. El movimiento refuerza el dinamismo del sector aeroespacial chino, que busca acortar distancias con referentes internacionales como SpaceX, Blue Origin o Rocket Lab.
La ronda de inversión, cuyo montante exacto no se ha hecho público, ha contado con la participación de fondos tecnológicos y capital riesgo afines al sector aeroespacial. Con este respaldo económico, Space Epoch busca consolidar su posición entre las nuevas compañías privadas chinas que compiten por contratos tanto gubernamentales como comerciales, en un mercado cada vez más globalizado y tecnológicamente exigente.
**Un nuevo competidor en la órbita de la reutilización**
El gran objetivo de Space Epoch es desarrollar lanzadores orbitales capaces de ser reutilizados tras completar su misión, un paradigma que marcó un antes y un después en la industria desde que SpaceX lograra recuperar y relanzar sus cohetes Falcon 9. La empresa planea ejecutar su primer intento de lanzamiento y recuperación de un vehículo orbital a finales de este año, tomando como referencia el éxito de empresas estadounidenses en esta materia.
El vehículo, cuyo nombre y especificaciones técnicas aún no han sido completamente desvelados, se espera que emplee tecnologías de propulsión líquida y sistemas de aterrizaje vertical asistidos por motores, siguiendo el esquema ya probado por SpaceX y, más recientemente, por compañías como Blue Origin con su New Shepard, aunque este último se centra en vuelos suborbitales. El desafío técnico es considerable, ya que la recuperación de la primera etapa de un lanzador orbital requiere una combinación precisa de control de empuje, sistemas de navegación avanzados y materiales capaces de soportar las severas condiciones térmicas y mecánicas del reingreso atmosférico.
**El impulso de la nueva industria espacial china**
China está viviendo una auténtica eclosión de compañías espaciales privadas desde que en 2014 el gobierno abrió el sector a la inversión no estatal. En pocos años, empresas como iSpace, LandSpace, Galactic Energy o ExPace han realizado lanzamientos con éxito y han desarrollado motores y plataformas propias. Space Epoch se suma así a una ola de innovación donde la carrera por la reutilización se ha convertido en el gran objetivo común, siguiendo la estela de los gigantes estadounidenses.
Mientras SpaceX ha superado ya las 250 recuperaciones exitosas de etapas de Falcon 9 y avanza hacia la reutilización total con su proyecto Starship, y Blue Origin consolida su presencia en el segmento suborbital y prepara sus lanzadores New Glenn, las empresas chinas buscan reducir la brecha tecnológica y posicionarse en el mercado internacional de lanzamientos, actualmente dominado por Estados Unidos y, en menor medida, Europa y Rusia.
En este contexto, compañías europeas como la española PLD Space también están haciendo historia: el pasado año lograron el primer lanzamiento suborbital privado en Europa con el cohete Miura 1, y planean un lanzador orbital reutilizable, Miura 5, para los próximos años. La competencia global por el liderazgo en lanzadores reutilizables se intensifica y China quiere ocupar un lugar destacado en ella.
**Perspectivas comerciales y cooperación internacional**
El éxito de Space Epoch en su primer intento de recuperación orbital podría abrirle las puertas a contratos estatales y comerciales, tanto en lanzamientos nacionales como en el mercado internacional. En la actualidad, la demanda de servicios de lanzamiento para satélites pequeños y medianos, constelaciones de observación terrestre y telecomunicaciones continúa creciendo, impulsando la necesidad de soluciones más económicas y sostenibles.
Además, la reutilización de cohetes promete reducir drásticamente los costes de acceso al espacio, uno de los principales retos para la expansión de la economía espacial. La experiencia de SpaceX, que ha conseguido rebajar el coste por kilogramo lanzado a órbita y aumentar la frecuencia de lanzamientos, es el modelo a seguir. China, con su ambicioso programa espacial nacional —que incluye la estación Tiangong, misiones a la Luna y Marte, y el desarrollo de nuevos lanzadores pesados— ve en sus empresas privadas un complemento esencial para mantener su competitividad.
**Un futuro cada vez más competitivo en la órbita terrestre**
El avance de Space Epoch confirma que la carrera espacial del siglo XXI no es solo una cuestión de superpotencias, sino de innovación y audacia tecnológica. Con cada nuevo actor que se suma, la frontera del espacio se democratiza un poco más, abriendo oportunidades para la ciencia, la industria y la exploración de exoplanetas y otros mundos. Mientras la NASA y la ESA siguen enfocadas en grandes misiones científicas y de exploración, el auge de empresas privadas —desde las veteranas SpaceX y Blue Origin hasta nuevas firmas como Space Epoch y PLD Space— promete una nueva era de lanzamientos frecuentes, asequibles y sostenibles.
El éxito de estos proyectos marcará el ritmo de la próxima década espacial, donde la reutilización de lanzadores será clave para alcanzar la Luna, Marte y más allá.
(Fuente: SpaceNews)
