Terran Orbital suministrará plataformas satelitales a Lockheed Martin para la constelación militar SDA

La industria espacial estadounidense arranca 2025 con un nuevo acuerdo estratégico: Terran Orbital, reconocida por su liderazgo en el desarrollo y fabricación de satélites de pequeño tamaño para los sectores aeroespacial y de defensa, ha sido seleccionada por Lockheed Martin para suministrar las plataformas satelitales (conocidas como «satellite buses») que formarán parte de la Tranche 3 del «Tracking Layer» de la Agencia de Desarrollo Espacial (SDA, por sus siglas en inglés).
Este contrato refuerza la posición de Terran Orbital como proveedor clave en la cadena de valor satelital estadounidense, especialmente en el segmento de satélites de órbita baja (LEO, por su siglas en inglés) orientados a misiones de defensa, comunicaciones seguras y vigilancia. La colaboración entre Terran Orbital y Lockheed Martin, uno de los gigantes históricos de la industria aeroespacial, se inscribe en la estrategia nacional de Estados Unidos para desplegar arquitecturas espaciales resilientes frente a amenazas emergentes, tanto en el ámbito militar como en el de seguridad nacional.
La SDA y su misión de constelación proliferada
La Agencia de Desarrollo Espacial, dependiente del Departamento de Defensa de Estados Unidos, impulsa desde 2019 el despliegue de una red de satélites en órbita baja, conocida como la «National Defense Space Architecture» (NDSA). Esta arquitectura se basa en la proliferación de pequeños satélites distribuidos en distintas «tranches» (fases o lotes de despliegue) que, en conjunto, proporcionarán servicios de comunicaciones seguras, vigilancia y rastreo de amenazas, y apoyo a operaciones militares en tiempo real.
El «Tracking Layer», o capa de seguimiento, es uno de los pilares de la NDSA. Está diseñado específicamente para la detección y rastreo de misiles hipersónicos y balísticos, una de las mayores preocupaciones estratégicas de las potencias occidentales, dadas las capacidades en rápido desarrollo de países como Rusia y China. La Tranche 3 representa la tercera fase de despliegue de esta capa y se espera que incorpore mejoras tecnológicas en sensores, procesamiento de datos y resiliencia ante potenciales ataques cibernéticos o físicos.
Terran Orbital y la evolución de las plataformas satelitales
La selección de Terran Orbital por parte de Lockheed Martin responde a la capacidad demostrada por la empresa californiana para suministrar plataformas satelitales modulares, eficientes y altamente integrables con cargas útiles avanzadas. Estas plataformas, conocidas como «buses», constituyen la estructura base sobre la que se integran los sensores, sistemas de comunicaciones, energía y control de actitud.
En los últimos años, Terran Orbital ha invertido significativamente en capacidades de producción en serie, permitiendo fabricar decenas de satélites en plazos ajustados y con altos estándares de fiabilidad. Su experiencia previa en misiones para el Departamento de Defensa, la NASA y clientes comerciales le ha situado como un socio estratégico en la construcción de constelaciones de nueva generación.
El contrato con Lockheed Martin, aunque no se han revelado cifras concretas, supone un respaldo a la visión de una industria espacial más dinámica y descentralizada, donde empresas privadas como Terran Orbital asumen roles tradicionalmente reservados a grandes contratistas.
Contexto internacional y relevancia para la industria europea
El avance de la NDSA y la proliferación de constelaciones militares en LEO por parte de Estados Unidos tiene implicaciones directas para la arquitectura espacial europea. Empresas como PLD Space, recién incorporada al mercado de lanzadores ligeros tras su exitoso vuelo del Miura 1, observan con atención la evolución de estos modelos de colaboración público-privada. La creación de constelaciones resilientes y la fabricación en masa de satélites son retos que la Agencia Espacial Europea (ESA) y los nuevos actores europeos, como la española Satlantis o la alemana OHB, buscan replicar para garantizar la autonomía estratégica del continente.
En paralelo, gigantes como SpaceX y su constelación Starlink han demostrado la viabilidad técnica y comercial del despliegue masivo de satélites en LEO, revolucionando las comunicaciones globales y sentando las bases para futuras aplicaciones militares y de rastreo. Blue Origin, por su parte, continúa su desarrollo de lanzadores reutilizables y módulos lunares, mientras Virgin Galactic avanza en vuelos suborbitales para fines científicos y turísticos.
El futuro del sector espacial: cooperación y competencia
La adjudicación a Terran Orbital refleja una tendencia creciente en el sector: la colaboración entre grandes contratistas y fabricantes especializados para acelerar el despliegue de infraestructuras críticas en el espacio. Esta dinámica, impulsada tanto por la competencia geopolítica como por la revolución tecnológica, augura una década de intensa actividad en órbita baja, con proyectos que integran inteligencia artificial, sensores avanzados y capacidades de respuesta rápida ante amenazas.
En definitiva, el acuerdo entre Terran Orbital y Lockheed Martin para la Tranche 3 del Tracking Layer de la SDA marca un nuevo hito en la construcción de arquitecturas espaciales seguras y flexibles, sentando precedentes tanto para Estados Unidos como para el ecosistema espacial global.
(Fuente: SpaceNews)
