Un fallo en una válvula frustró la misión de la nave de navegación india, según la ISRO

La Organización de Investigación Espacial de la India (ISRO) ha revelado recientemente la causa detrás del fracaso de uno de sus satélites de navegación lanzados en 2022. Tras más de un año de investigaciones técnicas, la agencia ha confirmado que un fallo en una válvula fue el responsable de que el satélite no pudiera elevar su órbita tras el despegue, comprometiendo así la misión crítica para el sistema regional de navegación por satélite de la India.
El satélite afectado, que formaba parte de la constelación IRNSS (Indian Regional Navigation Satellite System), también conocido como NavIC, fue lanzado con la intención de reforzar la infraestructura de navegación india y proporcionar servicios de posicionamiento más precisos para aplicaciones civiles y militares. Sin embargo, poco después de alcanzar una órbita inicial, el satélite no logró realizar las maniobras de propulsión necesarias para situarse en su órbita operativa planificada.
El análisis técnico llevado a cabo por ISRO desveló que el problema se originó en una de las válvulas del sistema de propulsión del satélite, concretamente en la válvula de control de flujo del motor de apogeo. Este componente es fundamental para regular el suministro de combustible durante las maniobras orbitales. Un mal funcionamiento en esta válvula impidió que el motor recibiera la cantidad apropiada de propelente, lo que resultó en una insuficiencia de empuje para elevar la órbita.
Este incidente supone un revés para los ambiciosos planes de expansión de la red NavIC, lanzada oficialmente en 2013 como respuesta a la dependencia estratégica de sistemas extranjeros como el GPS estadounidense, el Galileo europeo, el Glonass ruso y el BeiDou chino. India ha apostado fuerte por el desarrollo autónomo de capacidades de navegación por satélite, tanto por motivos de seguridad nacional como para impulsar aplicaciones comerciales y científicas. NavIC ya cubre el subcontinente indio y áreas circundantes, y se prevé que su alcance y precisión mejoren con futuras incorporaciones satelitales.
El fallo ha supuesto la pérdida parcial de una pieza clave en la arquitectura de NavIC. Aunque el resto de la constelación continúa operativa y prestando servicios, la reducción del número de satélites activos puede tener impacto en la precisión y robustez del sistema. La ISRO ha anunciado que tomará medidas correctivas en el diseño y fabricación de válvulas para futuros satélites, aumentando los controles de calidad y revisando los protocolos de prueba para minimizar la probabilidad de fallos similares en lanzamientos venideros.
Este tipo de problemas no es exclusivo de la agencia india. La industria espacial internacional, tanto en el ámbito público como privado, ha experimentado fallos en componentes críticos que han comprometido misiones enteras. Por ejemplo, la NASA ha sufrido en el pasado fallos en válvulas de motores criogénicos en lanzadores Delta, mientras que SpaceX ha afrontado desafíos con componentes hidráulicos y neumáticos en sus Falcon 9. PLD Space, la prometedora empresa española de lanzadores reutilizables, ha realizado recientemente ensayos exhaustivos precisamente para certificar la fiabilidad de sus sistemas de propulsión, conscientes de la importancia de cada elemento en el éxito global de una misión.
Cabe recordar que, aunque los fallos pueden comprometer misiones individuales, también ofrecen valiosas lecciones para perfeccionar la ingeniería aeroespacial. Tras incidentes como este, las agencias espaciales revisan sus procesos, implementan mejoras en los materiales y en la monitorización de los sistemas, y refuerzan la colaboración con proveedores especializados. Esto contribuye a aumentar la tasa de éxito en futuras misiones, a la par que fortalece la independencia tecnológica de naciones y empresas emergentes en la carrera espacial.
En el contexto internacional, la presión por mantener sistemas de navegación satelital propios es cada vez mayor. Estados Unidos, Europa, China y Rusia continúan invirtiendo en sus respectivas constelaciones, conscientes de que el control de la señal de posicionamiento es estratégico tanto para defensa como para comercio y ciencia. Al mismo tiempo, empresas privadas como Blue Origin y Virgin Galactic están explorando nuevas aplicaciones y negocios en el espacio, mientras que la investigación de exoplanetas por parte de la NASA y otras agencias sigue empujando los límites de la tecnología satelital.
Por su parte, la ISRO ha reafirmado su compromiso con la mejora continua y la autosuficiencia en tecnología espacial. La agencia ya ha anunciado nuevas misiones de refuerzo para NavIC y prevé lanzar satélites de reemplazo y de expansión en los próximos años, con diseños optimizados y sistemas de control revisados. De esta manera, India pretende consolidarse como una potencia espacial fiable, capaz de competir en igualdad de condiciones con los grandes actores internacionales.
En definitiva, aunque el reciente fallo en la válvula del satélite de navegación indio representa un contratiempo significativo, también ofrece una oportunidad para fortalecer la ingeniería y los protocolos de calidad en futuras misiones. El sector espacial, tanto a nivel estatal como privado, continúa aprendiendo de cada desafío, impulsando así la innovación y la seguridad en la exploración y utilización del espacio.
(Fuente: SpaceNews)
