08/10/2026. La misión Solar Orbiter, liderada por la ESA, ha rastreado hasta la superficie del Sol el origen de una gran perturbación magnética en forma de S, conocida como «switchback», dentro del viento solar.
El equipo empleó el instrumento Solar Wind Analyser (SWA) para analizar el plasma de la estructura cuando la nave se encontraba aproximadamente a mitad de camino entre la Tierra y el Sol. La mezcla detectada de partículas cargadas de oxígeno y carbono solo podía haberse formado en bucles magnéticos calientes de la superficie solar.
Según la ESA, esta composición constituye una evidencia directa de que el fenómeno se originó mediante un proceso de «interchange reconnection». En este mecanismo, una región abierta del campo magnético solar interactúa con una región cerrada; las líneas se reconectan y permiten que el plasma atrapado en los bucles escape hacia el espacio.
El estudio también encontró indicios de que las ondas y la turbulencia intervienen posteriormente, cuando el switchback ya se ha alejado del Sol. Los investigadores concluyen que ambos procesos participan en la formación y evolución de estas estructuras, aunque en etapas diferentes.
Para localizar la fuente solar, el equipo combinó las mediciones in situ de Solar Orbiter con imágenes del disco solar y modelos de los campos magnéticos del Sol y del espacio circundante. El nuevo modelo conectó los datos de la nave con observaciones del Solar Dynamics Observatory de la NASA.
El resultado aporta información sobre la forma en que el Sol calienta su atmósfera y acelera las partículas del viento solar. También podría ayudar a interpretar la historia del plasma solar a grandes distancias y a mejorar la preparación frente a tormentas solares capaces de afectar a infraestructuras y tecnología espaciales.
La investigación, titulada «On the Coronal Origin of Magnetic Switchbacks in the Solar Wind», se publicó en Nature Astronomy. Fuente: ESA.