Space39a

Noticias del espacio

Space39a

Noticias del espacio

SpaceX

China avanza hacia la reutilización con el exitoso vuelo del Zhuque-3, rivalizando con SpaceX

China avanza hacia la reutilización con el exitoso vuelo del Zhuque-3, rivalizando con SpaceX

La carrera global por la reutilización de cohetes, una meta que hasta ahora ha liderado SpaceX con su Falcon 9 y Falcon Heavy, suma ahora un nuevo competidor: la empresa china LandSpace. El pasado 8 de junio, LandSpace logró ejecutar con éxito el primer vuelo de su nuevo lanzador reutilizable Zhuque-3, una hazaña que marca un hito en la incipiente industria espacial privada de China y que subraya la ambición del país asiático por consolidarse como un actor clave en el sector de lanzamientos comerciales.

LandSpace, fundada en 2015, se ha convertido en una de las principales compañías privadas chinas dedicadas al desarrollo de cohetes. El Zhuque-3 (ZQ-3) representa la apuesta más avanzada de la firma por la reutilización, una tecnología que persigue abaratar los costes de acceso al espacio y acelerar el ritmo de misiones, siguiendo la estela marcada años atrás por SpaceX y, en menor medida, por Blue Origin.

El ensayo realizado en el Centro de Lanzamiento de Satélites de Jiuquan consistió en un vuelo suborbital de prueba en el que el primer prototipo del Zhuque-3 alcanzó varios kilómetros de altitud antes de ejecutar una maniobra controlada de descenso vertical asistida por sus motores de metano y oxígeno líquido. El cohete, de unos 66 metros de altura y 4,5 metros de diámetro, aterrizó a menos de 1,5 metros de su punto de partida, según datos de la empresa, demostrando así una precisión similar a la de los Falcon 9 de SpaceX.

A nivel técnico, el Zhuque-3 está diseñado para transportar hasta 21,3 toneladas a órbita baja terrestre (LEO), lo que lo sitúa en la misma categoría que el Falcon 9 norteamericano. Su motor principal, TQ-12, emplea metano licuado como combustible, una tendencia creciente en la industria por su alta eficiencia y limpieza, lo que facilita la reutilización y el mantenimiento. El ZQ-3 tiene capacidad para ser reutilizado hasta 20 veces, según las estimaciones iniciales de LandSpace.

El éxito de esta prueba coloca a LandSpace como la primera empresa privada china en lograr un aterrizaje vertical casi completo de un cohete de gran tamaño. Esto supone un avance considerable respecto al Zhuque-2, el lanzador anterior de la compañía, que en 2023 se convirtió en el primer cohete orbital del mundo propulsado por metano y oxígeno líquido, superando incluso a los desarrollos de SpaceX y Blue Origin en esa categoría concreta.

China, que tradicionalmente ha confiado en su agencia estatal CNSA y en el conglomerado CASC para sus programas espaciales, ha estimulado en los últimos años el crecimiento de un ecosistema privado vibrante, del que forman parte firmas como iSpace, Galactic Energy o Deep Blue Aerospace, todas ellas con proyectos de lanzadores parcialmente reutilizables en fase de desarrollo. Sin embargo, hasta la fecha ningún actor chino había logrado replicar los recuperaciones controladas y repetidas de los vehículos de SpaceX, que desde 2015 han revolucionado el mercado mundial de lanzamientos.

El hito del Zhuque-3 es relevante no solo para el sector chino, sino también para el panorama internacional. El desarrollo de cohetes reutilizables se considera clave para la futura economía lunar y marciana, así como para los planes de constelaciones satelitales y misiones comerciales tripuladas. La competencia directa con SpaceX, Blue Origin —que este año ha retomado los vuelos tripulados suborbitales con el New Shepard— y la europea ArianeGroup —que planea lanzar su Ariane Next reutilizable en la próxima década— se intensifica con este avance asiático.

En paralelo, otros actores internacionales siguen avanzando en el terreno de la reutilización. PLD Space, la española pionera en cohetes privados, trabaja en el desarrollo del Miura 5, con capacidad para lanzamientos orbitales reutilizables desde 2025. Virgin Galactic, por su parte, continúa con su programa de vuelos suborbitales turísticos, aunque centrado en naves espaciales aladas reutilizables y no en cohetes verticales. La NASA y la ESA, mientras tanto, exploran conceptos de lanzadores parcialmente reutilizables en el marco de su colaboración Artemis y el programa europeo de transporte espacial.

La irrupción de China en la reutilización de grandes cohetes puede acelerar la transición global hacia un modelo de acceso al espacio más sostenible y competitivo. Si LandSpace y sus rivales logran consolidar esta tecnología en lanzamientos comerciales regulares, el abaratamiento de los costes permitirá nuevas oportunidades para la observación terrestre, la exploración planetaria y la proliferación de megaconstelaciones de satélites, en un mercado cada vez más dinámico y multipolar.

El exitoso debut del Zhuque-3 eleva el listón en la carrera mundial por la reutilización de cohetes y anticipa una nueva era en la exploración espacial, donde la competencia entre potencias y empresas privadas promete revolucionar, una vez más, el acceso al cosmos.

(Fuente: NASASpaceflight)