SpaceX lanza su 18ª misión Starlink del año, afianzando su dominio en internet global

SpaceX continúa ampliando su constelación de satélites Starlink con el lanzamiento de la misión 6-110, que supone el decimoctavo despegue dedicado a este ambicioso proyecto tan solo en lo que va de 2024. El Falcon 9 despegará desde la plataforma 40 de la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral a las 23:04:10 UTC (18:04 hora local de la Costa Este de EEUU). Este lanzamiento vuelve a poner de manifiesto el compromiso de la compañía de Elon Musk con el despliegue de internet de alta velocidad y baja latencia en todo el mundo, especialmente en aquellas regiones donde la conectividad tradicional sigue siendo un desafío.
El programa Starlink, que comenzó sus primeros lanzamientos en mayo de 2019, ha superado ya la cifra de 5.000 satélites operativos en órbita baja terrestre (LEO, por sus siglas en inglés). Cada satélite Starlink pesa aproximadamente 260 kilogramos y utiliza propulsión eléctrica basada en motores iónicos de criptón para mantener su órbita y realizar maniobras de evasión de colisiones. El objetivo final es disponer de una mega constelación que pueda ofrecer acceso a internet en casi cualquier punto del planeta, incluyendo zonas rurales, marítimas y aéreas, donde la infraestructura convencional es inviable o demasiado costosa.
La misión Starlink 6-110, como su nombre indica, forma parte de la sexta generación de satélites de la compañía, que incorpora mejoras en capacidad de transmisión y eficiencia energética respecto a los modelos iniciales. Cada lanzamiento suele transportar entre 20 y 23 satélites, dependiendo de las condiciones de la misión y la reutilización del cohete. En esta ocasión, el Falcon 9 volverá a poner a prueba su característica principal: la reutilización de la primera etapa, que regresará a la Tierra para aterrizar en una de las barcazas autónomas ubicadas en el Atlántico. Este sistema ha permitido a SpaceX reducir drásticamente los costes de acceso al espacio y aumentar la cadencia de lanzamientos, situando a la empresa como líder indiscutible en el sector comercial.
Además de SpaceX, otras empresas y agencias espaciales siguen de cerca el desarrollo de constelaciones de satélites para servicios de internet. Blue Origin, la compañía espacial fundada por Jeff Bezos, ha anunciado su propio proyecto denominado “Project Kuiper”, que prevé desplegar más de 3.000 satélites en los próximos años. Por su parte, OneWeb, respaldada por una alianza público-privada entre el gobierno británico y diversas empresas, también busca establecer su red global, aunque a un ritmo más pausado tras superar dificultades financieras.
En el ámbito europeo, la empresa española PLD Space ha realizado importantes avances en el desarrollo de cohetes reutilizables, como el Miura 1, y aspira a consolidarse como un referente en el lanzamiento de pequeños satélites en los próximos años. Mientras tanto, la Agencia Espacial Europea (ESA) continúa impulsando proyectos para garantizar la autonomía tecnológica del continente, aunque el acceso a lanzadores competitivos sigue siendo un reto.
La NASA, si bien no compite directamente en el mercado comercial, colabora activamente con empresas privadas a través de su programa Commercial Crew y Commercial Resupply Services, facilitando el acceso a la Estación Espacial Internacional y fomentando la innovación en el sector. Además, la agencia estadounidense mantiene un firme interés en el estudio de exoplanetas y la búsqueda de vida más allá del sistema solar, con misiones emblemáticas como TESS y el telescopio espacial James Webb, que ya ha permitido la identificación de elementos clave en atmósferas de mundos lejanos, acercando a la humanidad al descubrimiento de planetas potencialmente habitables.
Virgin Galactic, por su parte, continúa desarrollando su programa de turismo espacial suborbital, aunque su enfoque es diferente al de las constelaciones de satélites, centrándose en ofrecer experiencias únicas a particulares y experimentos científicos en microgravedad. La competencia y colaboración entre estas empresas y agencias están acelerando el acceso al espacio y multiplicando las oportunidades para investigadores, gobiernos y ciudadanos de todo el mundo.
El despliegue de la constelación Starlink, junto a los planes de otras compañías y agencias, está transformando radicalmente el panorama de las telecomunicaciones globales y la economía espacial. La mejora constante de la tecnología, la reducción de costes y el incremento de la frecuencia de lanzamientos anticipan una nueva era en la que el acceso al espacio y la conectividad global dejarán de ser privilegios exclusivos para convertirse en herramientas al alcance de la mayoría.
Con cada nuevo despegue, SpaceX refuerza su papel de pionero en la industria aeroespacial, acercando la visión de un planeta completamente conectado y abriendo el camino para futuras misiones de exploración más allá de la órbita terrestre. (Fuente: Spaceflight Now)
