SpaceX pone rumbo a la Estación Espacial Internacional con la misión Crew-12 de la NASA

En una demostración más de la capacidad de colaboración entre la NASA y el sector privado, la madrugada del viernes 1 de marzo ha sido testigo del exitoso lanzamiento de la misión Crew-12. A las 11:15 (hora peninsular española), un cohete Falcon 9 de SpaceX despegó desde el Complejo de Lanzamiento 40 de la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral, en Florida, impulsando la nave Dragon hacia la órbita terrestre. A bordo viajan cuatro astronautas, entre ellos Jessica Meir y Jack Hathaway, ambos de la NASA, acompañados por el cosmonauta ruso Alexei Ovchinin y el astronauta de la Agencia Espacial Europea (ESA), Andreas Mogensen.
La misión Crew-12 representa la decimosegunda rotación tripulada que SpaceX realiza para la NASA desde el inicio de su colaboración en 2020, dentro del programa Commercial Crew. Este acuerdo supuso un hito al restablecer la capacidad de Estados Unidos para enviar astronautas al espacio desde suelo propio, tras casi una década dependiendo de la Soyuz rusa tras la retirada de los transbordadores espaciales en 2011.
El Falcon 9, ya consolidado como uno de los lanzadores orbitales más fiables de la industria, completó su secuencia de lanzamiento sin incidencias. La primera etapa realizó un aterrizaje controlado en la plataforma autónoma Just Read the Instructions, situada en el Atlántico, reafirmando la reutilización como pilar fundamental de la estrategia de SpaceX. Esta filosofía ha permitido reducir costes y aumentar la cadencia de misiones, revolucionando el acceso al espacio en pocos años.
La cápsula Dragon, diseñada para transportar hasta siete tripulantes, realizará un viaje de aproximadamente 24 horas antes de acoplarse de manera autónoma al módulo Harmony de la Estación Espacial Internacional (ISS). Durante su estancia, los miembros de Crew-12 participarán en una serie de experimentos científicos de vanguardia, que van desde el estudio de los efectos de la microgravedad en la biología humana hasta investigaciones sobre nuevos materiales y tecnologías energéticas para futuras misiones a la Luna y Marte.
Uno de los aspectos más destacados de la expedición será la investigación de la adaptación del sistema cardiovascular al entorno espacial, clave para entender los riesgos de las misiones de larga duración. Además, se realizarán ensayos con cultivos de tejidos y experimentos de física fundamental, así como pruebas de nuevos sistemas de soporte vital desarrollados por la NASA.
El lanzamiento de Crew-12 se produce en un momento de intensa actividad espacial a nivel mundial. Por un lado, la NASA avanza en el programa Artemis, cuyo objetivo es devolver astronautas a la superficie lunar en los próximos años, con la colaboración de empresas privadas como SpaceX. Paralelamente, otras compañías como Blue Origin, liderada por Jeff Bezos, ultiman los preparativos para sus propios lanzamientos tripulados y experimentos orbitales, marcando una nueva era de competencia e innovación en la industria.
En España, la empresa PLD Space continúa progresando con su cohete MIURA 1, que el pasado año logró con éxito su primer vuelo suborbital desde la base de El Arenosillo, en Huelva. Este avance posiciona a nuestro país en el mapa de lanzadores europeos y abre la puerta a una mayor participación en el mercado espacial internacional. Por su parte, Virgin Galactic, tras superar obstáculos técnicos, ha retomado sus vuelos suborbitales con turistas espaciales, ampliando el acceso al espacio para actividades comerciales y de divulgación científica.
Mientras tanto, el descubrimiento de exoplanetas habitables sigue capturando la atención de la comunidad científica. La misión TESS de la NASA y el telescopio James Webb continúan identificando y caracterizando mundos potencialmente habitables, acercándonos cada vez más a responder la eterna pregunta sobre la existencia de vida más allá de nuestro planeta.
En el ámbito internacional, agencias públicas y privadas de todo el mundo intensifican sus esfuerzos para avanzar en la exploración espacial. La Agencia Espacial Europea (ESA), Roscosmos de Rusia, la agencia japonesa JAXA y la CNSA china mantienen ambiciosos programas, desde la instalación de nuevas estaciones orbitales hasta el envío de sondas a Marte y otros destinos del sistema solar.
La misión Crew-12 no solo reafirma el liderazgo de SpaceX y la NASA en la exploración tripulada, sino que también simboliza el espíritu de cooperación internacional y la apuesta por la innovación tecnológica. El éxito continuo de estos lanzamientos abre la puerta a una nueva era de descubrimientos y oportunidades, impulsando la presencia humana más allá de la órbita terrestre. La exploración del espacio, antaño dominio exclusivo de grandes agencias estatales, se convierte ahora en un esfuerzo conjunto, donde los límites solo los impone nuestra imaginación.
(Fuente: NASA)
