SpaceX prepara un nuevo lanzamiento de Starlink desde California bajo cielos nocturnos

La actividad espacial no da tregua y SpaceX, la compañía liderada por Elon Musk, continúa consolidando su dominio en el sector de lanzamientos comerciales con una nueva misión prevista desde la Costa Oeste de Estados Unidos. El próximo despegue está programado para las 12:34 de la madrugada, hora local (PST), desde el Complejo de Lanzamiento Espacial 4E en la Base de la Fuerza Espacial de Vandenberg, en California. Este horario equivale a las 3:34 de la madrugada, hora del Este de Estados Unidos (EST), o las 08:34 en horario universal coordinado (UTC).
La misión, que utilizará un cohete Falcon 9 de SpaceX, tiene como objetivo continuar la ampliación de la constelación Starlink, el ambicioso proyecto de internet global vía satélite. En esta ocasión, se pondrán en órbita una tanda adicional de satélites de comunicaciones diseñados para ofrecer conectividad de alta velocidad y baja latencia en regiones remotas y zonas rurales donde el acceso tradicional a internet es limitado o inexistente. La operación, conocida como Starlink Group 7-5, representa otro peldaño en la carrera de SpaceX por desplegar miles de satélites en órbita baja terrestre (LEO, por sus siglas en inglés).
La Base de Vandenberg, situada en la costa central californiana, ha cobrado protagonismo como uno de los puntos estratégicos para lanzamientos hacia órbitas polares y heliosíncronas. Desde este enclave, SpaceX ha conseguido optimizar la logística de sus misiones, alternando con su otra base principal en Cabo Cañaveral, Florida. El uso de ambas instalaciones permite a la empresa mantener un ritmo de lanzamientos sin precedentes en la industria, acercándose al objetivo autoimpuesto de realizar más de cien misiones anuales.
El cohete Falcon 9, en su versión reutilizable, es el caballo de batalla de SpaceX. Este vehículo de dos etapas ha revolucionado el acceso al espacio gracias a su capacidad de recuperar la primera etapa tras el lanzamiento, bien sea aterrizando en plataformas marítimas autónomas o en zonas terrestres. Con cada misión, la empresa reduce los costes operativos y acumula experiencia para futuros proyectos más ambiciosos, como el desarrollo de la nave Starship o los vuelos tripulados a la Luna y Marte.
En paralelo al avance de SpaceX, la industria espacial internacional vive momentos de efervescencia. Blue Origin, la compañía fundada por Jeff Bezos, ultima los preparativos para su propio sistema de lanzamiento pesado, New Glenn, y prosigue con vuelos suborbitales turísticos a través del cohete New Shepard. Por su parte, la NASA mantiene una agenda apretada con misiones científicas y tecnológicas punteras, como el telescopio James Webb, que sigue descubriendo exoplanetas y desvelando los secretos del universo profundo.
En Europa, la española PLD Space ha marcado un hito reciente con el exitoso lanzamiento del cohete Miura 1 desde Huelva, abriendo la puerta a una nueva generación de lanzadores reutilizables en el Viejo Continente. Este avance sitúa a España en el mapa de la industria espacial y augura un futuro prometedor para el desarrollo de vehículos orbitales propios, como el futuro Miura 5.
Mientras tanto, Virgin Galactic, la empresa de Richard Branson, ha retomado su programa de vuelos suborbitales tripulados, orientados al turismo espacial. Su nave SpaceShipTwo ha transportado ya a varios grupos de pasajeros al límite del espacio, popularizando una experiencia antes reservada a astronautas profesionales.
En el ámbito científico, el hallazgo y caracterización de exoplanetas sigue siendo uno de los grandes retos de la astrofísica moderna. El telescopio James Webb, junto con misiones como TESS de la NASA y CHEOPS de la Agencia Espacial Europea, ha incrementado de forma exponencial el catálogo de mundos lejanos, muchos de ellos situados en zonas habitables donde podría existir agua líquida y, potencialmente, vida.
El dinamismo actual del sector espacial, impulsado por la colaboración entre agencias públicas y empresas privadas, está redefiniendo las posibilidades tecnológicas y económicas del acceso al espacio. Cada lanzamiento, como el que SpaceX tiene previsto desde Vandenberg, representa un paso más hacia una humanidad interconectada y multiplanetaria.
Con la mirada puesta en el firmamento, la cuenta atrás ya ha comenzado. El futuro de las comunicaciones globales y la exploración espacial se forja, una vez más, bajo el resplandor de los motores del Falcon 9 elevándose sobre la costa californiana. (Fuente: Spaceflight Now)
