SpaceX recibe luz verde para construir una base de lanzamiento de Starship en Cabo Cañaveral

En un movimiento que refuerza el liderazgo de SpaceX en la nueva era espacial, el Departamento de la Fuerza Aérea de EE. UU. ha autorizado oficialmente la transformación de una histórica plataforma de lanzamiento de cohetes Delta IV en la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral, Florida, en un nuevo complejo exclusivo para el sistema Starship. Esta decisión estratégica permitirá a la compañía de Elon Musk acelerar el desarrollo y las operaciones de su colosal lanzador reutilizable, con vistas tanto a misiones orbitales comerciales como a colaboraciones con la NASA y otros organismos internacionales.
La plataforma seleccionada, conocida como Space Launch Complex 37 (SLC-37), fue durante décadas el punto de partida de los imponentes cohetes Delta IV, gestionados por United Launch Alliance (ULA). Tras la retirada de este vehículo en 2024, la base quedó disponible para nuevas iniciativas, y SpaceX no tardó en presentar una propuesta para reconvertirla, en línea con su ambicioso objetivo de operar múltiples instalaciones para el lanzamiento de Starship y su propulsor Super Heavy.
El sistema Starship representa un salto cualitativo respecto a los lanzadores tradicionales. Con una altura total de casi 120 metros, el conjunto está diseñado para ser completamente reutilizable, capaz de transportar hasta 150 toneladas a órbita baja terrestre en su versión reutilizable y más de 250 toneladas en la variante desechable. Su configuración de dos etapas, con el propulsor Super Heavy y la nave Starship propiamente dicha, se alimenta de metano y oxígeno líquidos, marcando una diferencia tecnológica respecto a los combustibles convencionales.
La reconversión del SLC-37 para Starship implica una profunda remodelación. Más allá de la adaptación de la rampa y las infraestructuras de soporte, SpaceX deberá instalar nuevas torres de servicio, sistemas criogénicos para los propelentes y mecanismos de captura y recuperación, similares a los que ya se han visto en Boca Chica, Texas. No obstante, Cabo Cañaveral ofrece ventajas estratégicas, como su cercanía a rutas marítimas para la recuperación de etapas y una logística consolidada para la integración de cargas útiles, además de la proximidad al Centro Espacial Kennedy de la NASA.
Esta aprobación también simboliza el creciente papel de las empresas privadas en el sector espacial, que tradicionalmente estuvo dominado por agencias públicas. SpaceX, con su enfoque en la reutilización y la reducción de costes, ha logrado transformar la industria y forzar una respuesta tanto de competidores comerciales como de entidades como la ESA, Roscosmos o la propia NASA, que confía en Starship para su programa Artemis de retorno a la Luna.
Mientras tanto, otras compañías norteamericanas siguen avanzando en sus propios desarrollos. Blue Origin, liderada por Jeff Bezos, acelera la construcción de su complejo para el cohete New Glenn en Cabo Cañaveral, con primeros lanzamientos previstos para finales de 2024. Virgin Galactic, por su parte, continúa expandiendo su oferta de vuelos suborbitales para turismo espacial desde su base en Nuevo México, aunque con menor impacto en lanzamientos orbitales. En España, la valenciana PLD Space ha logrado importantes hitos con el Miura 1 y planea debutar el Miura 5 desde el puerto espacial de Huelva en 2025, consolidando así la presencia europea en el sector de lanzadores ligeros.
A nivel global, la NASA mantiene su calendario de lanzamientos con el cohete SLS y la cápsula Orion, mientras que la Agencia Espacial Europea (ESA) prepara el esperado debut del Ariane 6 tras varios retrasos. En paralelo, la exploración de exoplanetas vive un momento dorado gracias a misiones como TESS y el telescopio espacial James Webb, que ya ha permitido caracterizar atmósferas de planetas lejanos y buscar indicios de habitabilidad fuera del Sistema Solar.
La transformación de SLC-37 en una plataforma para Starship no solo permitirá a SpaceX aumentar su cadencia de lanzamientos y reducir su dependencia de Texas, sino que refuerza el papel de Cabo Cañaveral como epicentro global de la exploración espacial. Con múltiples actores públicos y privados compitiendo e innovando, la puerta del espacio nunca ha estado tan abierta para la humanidad.
(Fuente: SpaceNews)
