SpaceX vuelve a marcar un hito en la historia del cosmódromo 39A con su 125º lanzamiento orbital

La empresa estadounidense SpaceX, liderada por Elon Musk, continúa consolidando su liderazgo en el sector aeroespacial con el inminente lanzamiento de la misión Starlink 6-99. Este vuelo supondrá el 125º lanzamiento orbital que la compañía lleva a cabo desde la histórica plataforma 39A del Centro Espacial Kennedy de la NASA, en Florida. El despegue está programado para una ventana de lanzamiento que se abre a las 14:11, hora peninsular española, del próximo 15 de diciembre.
El complejo de lanzamiento 39A, conocido mundialmente por haber sido el punto de partida de misiones legendarias como el Apolo 11 y los transbordadores espaciales, ha vivido en los últimos años una auténtica transformación de la mano de SpaceX. Desde que la empresa californiana se hiciera cargo de la plataforma a mediados de la década pasada, el 39A ha pasado de ser un vestigio del pasado espacial estadounidense a convertirse en la plataforma más activa del mundo en lanzamientos orbitales.
El Starlink 6-99 forma parte de la sexta fase de despliegue de la megaconstelación Starlink, el ambicioso proyecto de SpaceX para ofrecer internet de alta velocidad y baja latencia a nivel global, incluso en regiones remotas o de difícil acceso. En esta ocasión, un cohete Falcon 9 llevará una nueva tanda de satélites Starlink a la órbita baja terrestre, reforzando la capacidad y cobertura de la constelación, que ya supera los 5.000 satélites operativos.
El Falcon 9, un lanzador parcialmente reutilizable, ha sido clave para el abaratamiento de los costes de acceso al espacio. La reutilización de las primeras etapas permite a SpaceX mantener una cadencia de lanzamientos que ha marcado récords en los últimos años: solo en 2023, la compañía realizó más de 60 misiones orbitales, y para 2024 planea superar la cifra de 100 lanzamientos anuales, una marca inédita en la historia aeroespacial.
La importancia del complejo 39A trasciende a SpaceX. Este mismo enclave fue testigo, desde los años sesenta, de algunos de los hitos más importantes de la exploración humana del espacio. Desde 1967, con el despegue de la primera misión Saturno V no tripulada, hasta los vuelos tripulados del programa Apolo y la era de los transbordadores espaciales, la plataforma ha sido sinónimo de avances tecnológicos y sueños cumplidos. Hoy, bajo el liderazgo de la empresa privada, el 39A sigue siendo un símbolo de la capacidad tecnológica y de la colaboración público-privada en la exploración espacial.
Mientras SpaceX avanza en la expansión de su constelación Starlink, otras empresas privadas y agencias espaciales públicas continúan con sus propios proyectos innovadores. Blue Origin, la compañía fundada por Jeff Bezos, se prepara para el regreso de sus vuelos suborbitales tripulados con el New Shepard, mientras desarrolla el cohete orbital New Glenn, llamado a competir directamente con el Falcon 9 y el Falcon Heavy en los próximos años.
En Europa, la española PLD Space se sitúa en el centro de atención tras el exitoso vuelo inaugural de su cohete MIURA 1, convirtiéndose en la primera empresa privada europea en poner en marcha un lanzador suborbital de esta categoría. El siguiente paso, el MIURA 5, tiene como objetivo alcanzar la órbita terrestre y abrir el mercado europeo a lanzamientos comerciales de pequeño y mediano tamaño, compitiendo con empresas estadounidenses y asiáticas.
Virgin Galactic, por su parte, ha retomado los vuelos turísticos al borde del espacio, mientras la NASA sigue avanzando en los preparativos para el regreso de astronautas a la Luna con el programa Artemis. La primera misión tripulada, Artemis II, está prevista para finales de 2024, y marcará el primer vuelo alrededor de la Luna con astronautas desde la misión Apolo 17 en 1972.
En el ámbito de la exploración científica, continúan los hallazgos de exoplanetas gracias a telescopios espaciales como TESS y el James Webb Space Telescope, que han revolucionado nuestra visión del cosmos y la búsqueda de mundos habitables más allá de nuestro sistema solar.
El lanzamiento del Starlink 6-99 es, por tanto, un capítulo más en la frenética actividad de la industria espacial actual, donde la innovación, la reutilización y la cooperación internacional marcan el rumbo hacia una nueva era de exploración y comunicaciones globales. La cifra simbólica de 125 lanzamientos desde el complejo 39A subraya el salto cualitativo experimentado en la última década y anticipa un futuro en el que el acceso al espacio será cada vez más rutinario, eficiente y democrático.
(Fuente: Spaceflight Now)
