TESS retoma la búsqueda de exoplanetas tras superar un incidente técnico

El satélite TESS (Transiting Exoplanet Survey Satellite) de la NASA ha reanudado su misión científica tras superar con éxito una anomalía técnica que interrumpió temporalmente su actividad. El 15 de enero de 2026, el equipo de operaciones detectó que la nave había entrado en modo seguro, un protocolo automático diseñado para proteger los sistemas ante situaciones imprevistas. Tras varios días de análisis y trabajo remoto, TESS volvió a operar con normalidad el 18 de enero, permitiendo que la misión continúe su exploración del cosmos en busca de nuevos exoplanetas.
El incidente se produjo cuando TESS ejecutaba una maniobra para cambiar su orientación y observar un nuevo objetivo en el firmamento. Durante este proceso, las placas solares de la nave no giraron para mantenerse adecuadamente alineadas con el Sol, lo que provocó una disminución en la captación de energía. Ante esta situación, el satélite activó de forma automática el modo seguro para preservar sus sistemas vitales y suspender temporalmente la recolección de datos científicos. Este tipo de mecanismos son habituales en sondas espaciales y tienen como objetivo evitar daños mayores durante anomalías técnicas.
El equipo de control en Tierra, formado por ingenieros y científicos de la NASA, diagnosticó rápidamente la causa del problema y procedió a restablecer la configuración normal del satélite. Una vez comprobado que todos los sistemas estaban operativos y que la nave podía volver a orientarse correctamente respecto al Sol, TESS reanudó la recopilación de datos científicos. Este contratiempo no ha afectado significativamente el calendario de observaciones ni las capacidades del satélite, que ya ha reiniciado su labor de detección de exoplanetas.
TESS: el cazador de exoplanetas de la NASA
Lanzado en abril de 2018 a bordo de un cohete Falcon 9 de SpaceX, TESS es uno de los instrumentos más avanzados jamás enviados al espacio para la búsqueda de exoplanetas. Su misión principal consiste en examinar más de 200.000 estrellas brillantes cercanas, con el objetivo de detectar pequeños descensos de luminosidad que indiquen el paso de un planeta por delante de su estrella, un fenómeno conocido como tránsito. Gracias a sus cuatro cámaras de gran sensibilidad, TESS ha permitido descubrir miles de candidatos a exoplanetas, muchos de ellos potencialmente habitables o con características similares a la Tierra.
El trabajo de TESS se inscribe en una larga tradición de exploración de exoplanetas iniciada por misiones pioneras como Kepler, pero aporta una visión mucho más amplia y completa del cielo. A diferencia de Kepler, que se centró en una pequeña región fija, TESS escanea casi todo el firmamento, abarcando el 85% de la bóveda celeste. Su diseño y tecnología hacen posible identificar planetas de tamaño terrestre en órbitas relativamente cercanas, lo que aumenta las posibilidades de encontrar mundos con condiciones aptas para la vida.
Las aportaciones de TESS han sido esenciales para la astronomía moderna. Gracias a sus descubrimientos, se han seleccionado objetivos prioritarios para su estudio con telescopios más potentes, como el James Webb Space Telescope (JWST), que puede analizar la composición atmosférica de estos exoplanetas en busca de biomarcadores o signos de actividad biológica.
Un contexto de intensa actividad espacial
El éxito continuado de TESS se produce en un contexto de efervescencia en la exploración espacial, caracterizado por la colaboración entre agencias públicas y empresas privadas. SpaceX, que proporcionó el cohete para el lanzamiento de TESS, sigue liderando la industria con el desarrollo de la nave Starship y su programa de vuelos comerciales y de carga a la órbita terrestre y la Luna. Blue Origin, la empresa fundada por Jeff Bezos, avanza en la construcción de su cohete New Glenn y en el diseño de módulos lunares para futuras misiones tripuladas.
En Europa, la española PLD Space marcó un hito al lanzar el primer cohete privado del continente, Miura 1, desde el sur de España, abriendo el camino para el acceso independiente al espacio por parte de compañías europeas. Por su parte, Virgin Galactic continúa con sus vuelos suborbitales turísticos, acercando la experiencia espacial a particulares y fomentando el desarrollo de tecnologías reutilizables.
La exploración de exoplanetas sigue siendo una de las grandes prioridades científicas a escala mundial. La Agencia Espacial Europea (ESA) prepara el lanzamiento de la misión ARIEL, centrada en el estudio atmosférico de exoplanetas, mientras China y otros países emergentes refuerzan sus programas científicos y de observación.
El futuro de la misión TESS
A pesar de pequeños contratiempos técnicos como el recientemente superado, TESS continúa siendo una herramienta fundamental para ampliar nuestro conocimiento del universo y buscar respuestas a una de las preguntas más antiguas de la humanidad: ¿estamos solos? Cada nuevo exoplaneta descubierto es un paso más hacia la comprensión de la diversidad de mundos que existen en nuestra galaxia y un estímulo para futuras misiones que intenten detectar signos de vida más allá de la Tierra.
Con su regreso a pleno rendimiento, TESS retoma la búsqueda de exoplanetas, consolidando el liderazgo de la NASA y de la comunidad internacional en la exploración espacial y la astronomía moderna. (Fuente: NASA)
