NASA reprograma el Wet Dress Rehearsal de Artemis II por la ola de frío en Florida

El esperado Wet Dress Rehearsal (WDR) del Artemis II, crucial para la siguiente fase del ambicioso programa lunar de la NASA, ha sido pospuesto debido a las gélidas temperaturas que azotan el Centro Espacial Kennedy en Florida. La prueba, originalmente prevista para el 31 de enero, ha sido reprogramada para el 2 de febrero, una decisión tomada con base en estrictos protocolos de seguridad y preservación técnica de los sistemas involucrados en el lanzamiento.
El Wet Dress Rehearsal es una simulación integral previa al lanzamiento, en la que se cargan los tanques del cohete SLS (Space Launch System) con propelentes criogénicos —hidrógeno y oxígeno líquidos— y se lleva a cabo una cuenta atrás casi completa, deteniéndose justo antes de la ignición de los motores principales. Este ensayo permite verificar el comportamiento de todos los sistemas del vehículo y la coordinación de los equipos en condiciones casi idénticas a las del día del lanzamiento real.
La importancia estratégica del Artemis II
Artemis II está llamado a ser un hito en la historia de la exploración espacial, ya que será la primera misión tripulada que orbite la Luna desde el final del programa Apolo hace más de medio siglo. La nave Orión, transportada por el potente cohete SLS, llevará a bordo a cuatro astronautas —tres estadounidenses y un canadiense— en una misión de alrededor de diez días, diseñada para poner a prueba los sistemas de soporte vital, la navegación y la reentrada de la cápsula. Su éxito es esencial para las siguientes etapas del programa Artemis, que busca establecer una presencia humana sostenible en la superficie lunar y servir de trampolín para futuras misiones a Marte.
Condiciones meteorológicas y desafíos técnicos
Las bajas temperaturas en la región de Florida han supuesto un desafío inesperado. Los sistemas criogénicos y electrónicos del SLS y la cápsula Orión están diseñados para operar en un rango de temperaturas específico. Un frío extremo puede causar la contracción de las estructuras metálicas, condensación no deseada, o incluso daños en los sistemas de combustible, lo que pone en riesgo la integridad del ensayo y, por ende, del propio lanzamiento. La NASA, fiel a su política de “safety first”, ha preferido esperar a unas condiciones más benignas para garantizar la seguridad de la misión y la protección de los equipos.
El contexto internacional: SpaceX, Blue Origin y el auge del sector privado
Mientras la NASA avanza con Artemis II, el sector espacial internacional vive un momento de efervescencia. SpaceX, por ejemplo, sigue batiendo récords con sus lanzamientos de cohetes Falcon 9 y Falcon Heavy, y prepara nuevas pruebas del colosal Starship, que está concebido para llevar carga y, en un futuro, humanos a la Luna y Marte. La propia NASA ha confiado en SpaceX para desarrollar el Human Landing System, el módulo que trasladará a los astronautas desde la órbita lunar hasta la superficie.
Por su parte, Blue Origin, liderada por Jeff Bezos, progresa en el desarrollo del sistema lunar Blue Moon y ha intensificado sus pruebas con el cohete New Glenn, mientras amplía su cartera de contratos con la NASA y otras agencias. Virgin Galactic, tras sus primeros vuelos suborbitales tripulados, se centra en consolidar el turismo espacial, un sector que promete abrir nuevas fronteras para la participación privada.
Europa y España: El papel de PLD Space
En el escenario europeo, destaca la actividad de la empresa española PLD Space, que recientemente logró el lanzamiento exitoso de su cohete MIURA 1 desde Huelva, convirtiéndose en la primera compañía privada europea en alcanzar el espacio. PLD Space está desarrollando el MIURA 5, un lanzador orbital que podría posicionar a España como un actor relevante en el acceso independiente al espacio. Europa, a través de la ESA, también avanza en la búsqueda de exoplanetas con misiones como CHEOPS y prepara el debut del Ariane 6, el nuevo lanzador europeo.
Descubrimientos recientes y el futuro de la exploración
En el ámbito científico, la búsqueda y caracterización de exoplanetas sigue acelerándose gracias a telescopios como el James Webb y misiones como TESS. Los últimos hallazgos han identificado mundos potencialmente habitables alrededor de estrellas cercanas, consolidando el interés por la astrobiología y la exploración más allá del sistema solar.
La decisión de la NASA de retrasar el Wet Dress Rehearsal subraya la complejidad y los retos de la exploración espacial moderna. Cada paso, desde los ensayos previos hasta el lanzamiento, está cuidadosamente orquestado para maximizar las probabilidades de éxito y minimizar riesgos. Con la mirada puesta en la Luna y más allá, la carrera por la conquista del espacio continúa, impulsada tanto por agencias públicas como por la pujanza del sector privado.
(Fuente: SpacePolicyOnline.com)
