15 de septiembre de 2026. El Nancy Grace Roman Space Telescope dispone de combustible para realizar operaciones científicas durante al menos 22 años, según Jamie Dunn, director del centro de NASA's Goddard Space Flight Center. La misión había sido diseñada inicialmente para cinco años, con otros cinco de posible extensión.
El telescopio, lanzado desde Cape Canaveral el 30 de agosto, se dirige al punto de Lagrange L2, donde se unirá al James Webb Space Telescope. La nave terminó con una masa de 8.065 kilogramos, por debajo de los 9.800 kilogramos contemplados en el diseño, lo que permitió llenar por completo sus depósitos de propulsante.
El 31 de agosto, Roman encendió su motor durante tres minutos para ajustar su trayectoria hacia L2. La maniobra alcanzó una precisión del 99 % y consumió solo 18 kilogramos de combustible, frente a los 200 kilogramos presupuestados. Este ahorro añadió unos cuatro años a su vida operativa potencial, elevándola hasta 18 años.
La precisión del encendido también reducirá el combustible necesario para la segunda corrección de trayectoria, prevista para principios de diciembre. Esta maniobra podría sumar otros cuatro años, siempre que no se produzcan problemas en el telescopio. Una vez en L2, Roman necesitará pequeños encendidos de mantenimiento cada 28 días.
Fuente: Space.com.