La NASA anunció el 23 de octubre de 2026 el final de la misión del Neil Gehrels Swift Observatory, después de que la nave LINK, desarrollada por Katalyst Space Technologies, no lograra rescatar el telescopio y elevarlo a una órbita más alta. Swift continúa perdiendo altura por el rozamiento atmosférico y se espera que reentre en la atmósfera terrestre en las próximas semanas.
Katalyst recibió en septiembre de 2025 un contrato de 30 millones de dólares para intentar prolongar la misión. LINK despegó el 3 de julio de 2026 y debía encontrarse con Swift, sujetarlo mediante tres brazos robóticos y elevarlo. Sin embargo, unas tres semanas después del lanzamiento sufrió problemas en el sistema de propulsión y en las ruedas de reacción encargadas de mantener su orientación, lo que impidió completar la captura. La nave llegó a aproximarse entre 12 y 15 kilómetros de Swift y consiguió fotografiarlo antes de reentrar el 25 de septiembre.
Swift fue lanzado en noviembre de 2004 con una misión prevista de dos años para estudiar los estallidos de rayos gamma, las explosiones más energéticas del universo. El observatorio recopiló sus últimos datos científicos el 20 de octubre y durante su trayectoria observó más de 2.000 estallidos de rayos gamma y más de 1.400 supernovas. También estudió asteroides, cometas y agujeros negros, y realizó un sondeo de todo el cielo en rayos X.
Según la NASA, los datos de Swift han contribuido hasta ahora a unos 7.000 artículos científicos. La agencia espera que su archivo de observaciones en múltiples longitudes de onda siga generando descubrimientos durante décadas.
Fuente: Space.com.