Dos nuevos planetas “super-hinchados”, tan ligeros como el algodón de azúcar

La NASA ha anunciado el descubrimiento de dos exoplanetas extraordinarios que desafían las ideas tradicionales sobre la formación y composición de los mundos gigantes: los denominados “super-puff” o “super-hinchados”. Estas nuevas incorporaciones al catálogo de exoplanetas conocidos presentan características físicas sorprendentes, siendo objetos de tamaño similar a Júpiter pero con una densidad tan baja que se asemejan, según los científicos, a la del algodón de azúcar.
El hallazgo ha sido liderado por astrónomos que trabajan con datos del telescopio espacial Kepler, en colaboración con observaciones de seguimiento desde telescopios terrestres y el telescopio espacial Hubble. Ambos planetas orbitan una estrella situada a unos 800 años luz de la Tierra, en la constelación de Lyra, y han recibido las designaciones científicas Kepler-51b y Kepler-51d.
**El misterio de la densidad**
Lo más llamativo de estos mundos es su densidad. A pesar de tener radios comparables al de Júpiter, la masa de Kepler-51b y Kepler-51d es solo una pequeña fracción respecto a la del gigante gaseoso del Sistema Solar. Por ejemplo, Kepler-51b tiene un radio aproximadamente 7 veces el de la Tierra, pero apenas unas 2,1 veces su masa. Esto da como resultado una densidad media de tan solo 0,03 gramos por centímetro cúbico, una cifra inferior incluso a la del algodón de azúcar, que ronda los 0,05 gramos por centímetro cúbico.
Los modelos actuales sugieren que estos planetas están compuestos por un núcleo sólido relativamente pequeño, rodeado por una colosal envoltura de gas extremadamente tenue, probablemente hidrógeno y helio. Esta atmósfera hinchada representa la mayor parte de su volumen, pero muy poca de su masa.
**Implicaciones para la ciencia planetaria**
El descubrimiento de estos super-puff plantea importantes preguntas sobre la formación y evolución de los planetas gigantes. Hasta hace poco, los astrónomos creían que existía un límite en la extensión de las atmósferas planetarias, ya que los vientos estelares y la radiación de la estrella anfitriona generalmente tienden a erosionar los gases ligeros.
Sin embargo, Kepler-51b y Kepler-51d se encuentran en una etapa temprana de su evolución, con una edad estimada de unos 500 millones de años. Esto sugiere que aún no han tenido tiempo suficiente para perder una parte significativa de sus atmósferas originales. Con el tiempo, se espera que estos planetas se contraigan y pierdan parte de su hinchazón, transformándose en mundos más compactos.
**Comparación con otros mundos conocidos**
Hasta ahora, los planetas “super-hinchados” eran una rareza dentro del vasto y diverso catálogo de exoplanetas. Otros ejemplos, como HAT-P-67b y WASP-107b, también presentan densidades extraordinariamente bajas, pero los nuevos descubrimientos de la NASA establecen un nuevo récord en cuanto a la “hinchazón” planetaria.
El estudio de estos planetas tan poco densos es fundamental para comprender los mecanismos de formación planetaria fuera del Sistema Solar. Además, ofrecen una oportunidad única para analizar las atmósferas de exoplanetas, ya que su baja densidad y gran tamaño facilitan la observación de sus componentes gaseosos mediante espectroscopía.
**El papel de la tecnología en los nuevos descubrimientos**
El hallazgo de Kepler-51b y Kepler-51d ha sido posible gracias a la combinación de observaciones recogidas por el telescopio espacial Kepler, que revolucionó la búsqueda de exoplanetas mediante el método de tránsito, y el telescopio espacial Hubble, que ha permitido analizar la composición y estructura de sus atmósferas.
En los próximos años, misiones como el telescopio espacial James Webb de la NASA y futuros proyectos europeos, como ARIEL de la ESA, prometen llevar estos estudios mucho más lejos, permitiendo analizar con mayor detalle la química atmosférica de estos mundos y desvelar los misterios de su formación.
**Un universo cada vez más diverso**
El descubrimiento de estos planetas “super-puff” subraya la asombrosa diversidad de mundos que existen en nuestra galaxia. Desde gigantes gaseosos ultradensos hasta mundos hinchados y ligeros como el algodón de azúcar, la exploración de exoplanetas continúa ampliando los límites de lo que la ciencia considera posible.
Estos hallazgos no sólo desafían las teorías actuales, sino que también inspiran a la próxima generación de investigadores a buscar respuestas a preguntas fundamentales sobre el origen y la evolución de los sistemas planetarios. (Fuente: NASA)
