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El hielo abraza Manhattan: el Hudson se congela en una ola de frío histórico

El hielo abraza Manhattan: el Hudson se congela en una ola de frío histórico

En una imagen que parece sacada de un relato invernal, las aguas del río Hudson se vieron cubiertas de una gruesa capa de hielo a lo largo de la costa de Manhattan, en pleno corazón de Nueva York. Este fenómeno, infrecuente en la era moderna, ha sido consecuencia directa de una ola de frío extremo que azota el noreste de Estados Unidos, situando las temperaturas muy por debajo de la media estacional. Las placas de hielo formadas a orillas del emblemático río han ofrecido una estampa inusual, recordando épocas pasadas en las que el Hudson se congelaba con mayor regularidad.

El río Hudson, que fluye a lo largo de unos 507 kilómetros desde las montañas Adirondack hasta desembocar en el Océano Atlántico, rara vez experimenta heladas tan severas en la actualidad. Sin embargo, informes meteorológicos recientes han señalado que las temperaturas en Manhattan descendieron hasta los -15 ºC, suficientes para que el agua dulce próxima a la orilla, menos afectada por las corrientes, comenzara a solidificarse. La formación de hielo en el Hudson constituye un reto logístico para el tráfico fluvial y portuario de Nueva York, donde remolcadores y embarcaciones de carga han tenido que extremar las precauciones ante el riesgo de escarcha y placas de hielo a la deriva.

Desde una perspectiva histórica, el Hudson ha sido testigo de inviernos mucho más rigurosos. En los siglos XVIII y XIX, no era raro ver a neoyorquinos cruzando el río a pie o en trineo sobre su superficie helada. La industrialización y el cambio climático han hecho menos frecuentes estos episodios, convirtiendo la presencia del hielo en un acontecimiento puntual que llama la atención de residentes y turistas. Fotógrafos y curiosos se han congregado en los muelles y parques ribereños para captar el singular paisaje, donde la ciudad parece unirse aún más al entorno natural en una especie de tregua impuesta por el clima.

El fenómeno ha servido también para recordar los desafíos a los que se enfrentan ciudades costeras y fluviales en un contexto de variabilidad climática. Mientras algunos ven en esta ola de frío una anomalía aislada, los expertos insisten en que el cambio climático no solo implica el calentamiento global, sino también una mayor frecuencia de eventos extremos, tanto de calor como de frío. Las autoridades neoyorquinas han activado dispositivos especiales para atender a las personas sin hogar y han solicitado a la ciudadanía extremar las precauciones para evitar accidentes por hipotermia.

Si bien la noticia de la congelación del Hudson ha captado la atención internacional, el mundo aeroespacial sigue avanzando con logros y desafíos. En la misma semana, SpaceX ha realizado una nueva prueba estática de su nave Starship en Boca Chica, Texas, consolidando su posición como líder en el desarrollo de lanzadores reutilizables. La compañía de Elon Musk sigue acelerando el ritmo de ensayos para alcanzar su objetivo de llevar humanos a la Luna y Marte, en colaboración con la NASA a través del programa Artemis.

Por su parte, Blue Origin, la empresa de Jeff Bezos, ha anunciado la reanudación de vuelos suborbitales del New Shepard, tras meses de revisión de seguridad. Esta reactivación representa un nuevo impulso para el turismo espacial y la investigación en microgravedad, sectores en los que Estados Unidos mantiene una competencia activa con actores europeos y asiáticos.

En el ámbito nacional, PLD Space, la firma española pionera en lanzadores reutilizables, ha compartido avances significativos en su cohete MIURA 1, tras el exitoso vuelo inaugural realizado en Huelva. Los ingenieros de PLD Space trabajan ya en la integración de cargas útiles para futuros lanzamientos, posicionando a España como un actor relevante en la industria aeroespacial europea.

Mientras tanto, la NASA ha presentado nuevos datos sobre exoplanetas detectados por el telescopio TESS, ampliando el catálogo de mundos potencialmente habitables en nuestra galaxia. Los exoplanetas, que orbitan estrellas distantes, se han convertido en un foco prioritario de la investigación astronómica, con la esperanza de encontrar indicios de vida fuera de nuestro sistema solar. El reciente hallazgo de un planeta rocoso en la zona habitable de su estrella ha reavivado el interés de la comunidad científica y del público general.

Virgin Galactic, la empresa de Richard Branson, ha completado con éxito otro vuelo comercial suborbital, transportando tanto turistas como experimentos científicos al borde del espacio. Esto refuerza la tendencia hacia la democratización del acceso al espacio, un sector que, hasta hace pocos años, estaba reservado a astronautas profesionales y agencias gubernamentales.

En definitiva, mientras el hielo en el Hudson nos recuerda la vulnerabilidad de la naturaleza y la capacidad del clima para transformar el paisaje urbano, el sector espacial sigue rompiendo barreras y ampliando horizontes. El futuro de la exploración, tanto terrestre como espacial, depende de nuestra capacidad de adaptación e innovación ante los retos que, como este invierno gélido, nos plantea el planeta.

(Fuente: NASA)