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El observatorio SPHEREx de la NASA revela el universo oculto en 102 colores infrarrojos

El observatorio SPHEREx de la NASA revela el universo oculto en 102 colores infrarrojos

El 18 de diciembre de 2025, la NASA desveló una imagen pionera obtenida por su innovador observatorio espacial SPHEREx, que ha cartografiado el cosmos completo en 102 colores del espectro infrarrojo. Esta hazaña tecnológica ofrece una nueva perspectiva sobre la estructura y composición del universo, desvelando detalles invisibles al ojo humano y abriendo el camino a descubrimientos fundamentales sobre la historia y evolución cósmica.

Un viaje a través del espectro infrarrojo

SPHEREx (acrónimo de Spectro-Photometer for the History of the Universe, Epoch of Reionization and Ices Explorer) es una misión de la NASA lanzada con el objetivo de explorar el cielo en longitudes de onda infrarrojas, entre los 0.75 y los 5 micrómetros, una franja que permite observar fenómenos astrofísicos que permanecen ocultos en el rango visible. El telescopio ha realizado un mapeo completo de la bóveda celeste, capturando la luz en 102 colores distintos, cada uno representando una banda espectral precisa.

La imagen presentada muestra cómo diferentes fuentes emiten en el infrarrojo: los tonos azules, verdes y blancos corresponden principalmente a la radiación de estrellas, mientras que el azul intenso señala la presencia de hidrógeno caliente, y los tonos rojizos reflejan la emisión del polvo cósmico. Esta paleta invisible para el ojo humano permite a los astrónomos distinguir procesos físicos y químicos fundamentales que dan forma al universo.

El contexto histórico y el avance tecnológico

La observación del universo en el infrarrojo es una técnica que ha revolucionado la astronomía en las últimas décadas. Desde el lanzamiento del IRAS en 1983, pasando por el Spitzer Space Telescope en 2003, hasta el reciente James Webb Space Telescope, los instrumentos infrarrojos han permitido desvelar regiones polvorientas donde se forman estrellas y planetas, así como estudiar galaxias distantes en las primeras épocas del universo.

Sin embargo, SPHEREx aporta una novedad crucial: su capacidad para realizar un mapeo espectroscópico completo del cielo, no sólo con imágenes, sino con información detallada sobre la composición y distribución de los diferentes componentes cósmicos. Gracias a sus 102 colores infrarrojos, los científicos pueden analizar con precisión la química del polvo interestelar, la distribución de moléculas como el agua y el monóxido de carbono, y rastrear la evolución de la materia en el tiempo cósmico.

Implicaciones científicas y colaboración internacional

Uno de los principales objetivos de SPHEREx es arrojar luz sobre los procesos que condujeron a la reionización del universo, una época clave en la que las primeras estrellas y galaxias transformaron el gas neutro en ionizado. Además, el observatorio está cartografiando el llamado fondo cósmico infrarrojo, una tenue radiación que contiene información sobre la formación de galaxias y la distribución de la materia oscura.

La misión también busca señales de hielo en regiones donde se forman nuevos sistemas planetarios, aportando pistas fundamentales sobre la presencia de agua y moléculas orgánicas, elementos esenciales para la vida. De este modo, los datos de SPHEREx serán una fuente invaluable para la investigación de exoplanetas, un campo en auge en la última década gracias a telescopios como Kepler y TESS, y que actualmente lideran tanto la NASA como agencias y empresas privadas.

El progreso de la exploración espacial privada

En paralelo a las misiones científicas de la NASA, el sector privado aeroespacial continúa su avance imparable. SpaceX, la compañía liderada por Elon Musk, ha marcado varios hitos en 2025, avanzando en su programa Starship y consolidando el transporte de carga y tripulación a la Estación Espacial Internacional. Blue Origin, la empresa de Jeff Bezos, ha logrado nuevos vuelos suborbitales con su New Shepard y avanza en el desarrollo de su cohete orbital New Glenn.

En Europa, PLD Space, la empresa española con sede en Elche, ha dado pasos significativos con su lanzador MIURA 5, que se prepara para misiones comerciales en órbita baja. Virgin Galactic, por su parte, sigue ofreciendo vuelos turísticos suborbitales, acercando la experiencia espacial a un público más amplio.

La cooperación internacional, tanto entre agencias públicas como privadas, está impulsando el desarrollo de nuevas tecnologías y facilitando el acceso al espacio, un entorno que se perfila cada vez más como un ámbito clave para la investigación científica y la economía global.

Mirando hacia el futuro

El éxito de SPHEREx representa un avance decisivo en la comprensión del universo. Sus datos permitirán a los astrónomos abordar algunas de las preguntas más profundas sobre el origen y evolución del cosmos, la formación de galaxias y estrellas, y la búsqueda de condiciones propicias para la vida en otros mundos.

Con la combinación de iniciativas públicas, como la de la NASA, y la pujanza del sector privado representado por SpaceX, Blue Origin, PLD Space y Virgin Galactic, la exploración espacial vive una nueva era de descubrimientos y oportunidades. El mapeo infrarrojo de SPHEREx es sólo el comienzo de una década que promete revolucionar nuestro conocimiento del universo.

(Fuente: NASA)