El SLS y la nave Orion ya en la rampa: la NASA inicia la cuenta atrás para Artemis II

El cohete Space Launch System (SLS) y la nave Orion de la NASA han llegado por fin a la emblemática plataforma de lanzamiento 39B en el Centro Espacial Kennedy de Florida, marcando el inicio de la cuenta atrás para la misión Artemis II, un hito largamente esperado que devolverá a astronautas a la órbita lunar por primera vez desde el programa Apolo. El espectacular traslado del gigantesco SLS sobre el transportador oruga Crawler-Transporter 2 ha supuesto el arranque de la fase final de preparativos, conocida en la jerga espacial como “pad flow”, donde se realizan las últimas comprobaciones y se preparan los sistemas para el lanzamiento.
Artemis II representa un paso crucial en el programa Artemis, que busca consolidar la presencia humana en la Luna y allanar el camino para futuras misiones tripuladas a Marte. Si Artemis I fue un vuelo de prueba no tripulado que demostró la capacidad del SLS y la cápsula Orion para alcanzar la órbita lunar y regresar a la Tierra, Artemis II será la primera misión tripulada del programa. Cuatro astronautas —tres estadounidenses y un canadiense— viajarán más allá de la órbita baja terrestre y rodearán la Luna en una misión de unos 10 días de duración, repitiendo las hazañas de las misiones Apolo pero con tecnología del siglo XXI.
El SLS, con sus 98 metros de altura y más de 2.600 toneladas al lanzamiento, es actualmente el cohete más potente en servicio. Combina motores RS-25 reciclados de los transbordadores espaciales y dos potentes aceleradores de combustible sólido, inspirados en los usados en el Shuttle. El segmento superior, el Interim Cryogenic Propulsion Stage (ICPS), utiliza hidrógeno y oxígeno líquidos para dar el último impulso necesario a la nave Orion. Tras meses de integración y pruebas en el edificio de ensamblaje de vehículos (VAB), el SLS y la Orion han sido transportados lentamente hasta la rampa 39B, la misma desde la que despegaron las históricas misiones Apolo y muchos lanzamientos emblemáticos del Shuttle.
En la plataforma, los ingenieros de la NASA llevarán a cabo una serie de operaciones críticas: conexión de los sistemas de alimentación eléctrica y combustible, simulacros de cuenta atrás, comprobaciones de los sistemas de comunicaciones y redundancia, y verificación de la integridad de la nave y el cohete ante el lanzamiento. Además, se realizarán pruebas de acceso de la tripulación y evacuación de emergencia, ya que la seguridad es primordial ante un vuelo tripulado.
El calendario de Artemis II ha sufrido varios retrasos debido a problemas técnicos y la necesidad de validar todos los sistemas tras Artemis I. Sin embargo, la llegada del SLS y Orion a la rampa marca el inicio de la fase final y alimenta el optimismo respecto a un posible lanzamiento a finales de 2024 o principios de 2025, dependiendo del resultado de las pruebas en la plataforma.
Mientras tanto, el sector espacial vive una efervescencia sin precedentes. SpaceX continúa avanzando con los ensayos de Starship en Texas, con el objetivo de realizar vuelos orbitales cada vez más complejos y de cara a su papel clave en el alunizaje de la misión Artemis III. Blue Origin, por su parte, acaba de presentar su módulo lunar Blue Moon, seleccionado también por la NASA para futuras misiones de transporte en la superficie lunar. La empresa española PLD Space ha logrado con éxito el vuelo de su cohete Miura 1 y trabaja ya en el desarrollo del Miura 5, que aspira a situar a España en la élite del acceso europeo al espacio.
En paralelo, Virgin Galactic ha retomado sus vuelos suborbitales turísticos, contribuyendo a la democratización del acceso al espacio, y los equipos internacionales de búsqueda de exoplanetas, como los de la ESA y la NASA, continúan descubriendo nuevos mundos potencialmente habitables, acercando el sueño de encontrar vida más allá de la Tierra.
El regreso del SLS y la nave Orion a la rampa 39B es un recordatorio de la ambición y la capacidad técnica de la NASA, pero también de la nueva era de exploración espacial en la que conviven agencias públicas y empresas privadas de todo el mundo. Artemis II será la antesala de la llegada de la humanidad al Polo Sur lunar y el primer paso para una presencia sostenible en nuestro satélite, así como la preparación para el siguiente gran salto: Marte.
La expectación es máxima y todo está listo para que, en los próximos meses, el rugido del SLS vuelva a iluminar el cielo de Florida, abriendo un nuevo capítulo en la exploración humana del espacio.
(Fuente: NASASpaceflight)
