NASA impulsa nuevas tecnologías para la exploración lunar y cislunar con ambicioso plan NextSTEP-3

La carrera por regresar a la Luna y establecer una presencia humana sostenible en su superficie y en la órbita lunar da un nuevo paso adelante. La NASA ha publicado un borrador del Anuncio de Oportunidad Amplia (BAA) bajo el programa NextSTEP-3, Apéndice A, el 29 de junio de 2026, con el objetivo de acelerar el desarrollo de tecnologías críticas que resultan esenciales para la futura arquitectura lunar y cislunar. Se trata de una iniciativa clave para cerrar brechas tecnológicas y madurar capacidades que permitan una exploración más segura, eficiente y autónoma del entorno lunar.
El programa NextSTEP (Next Space Technologies for Exploration Partnerships) nació en 2014 como un marco colaborativo entre la NASA y la industria privada, orientado a desarrollar tecnologías avanzadas para la exploración más allá de la órbita baja terrestre. Este nuevo paso, bajo su tercera fase, se centra en sistemas que resultan fundamentales para el éxito de las futuras misiones tripuladas, tanto en la superficie lunar como en órbita cislunar.
**Tecnologías críticas bajo el foco de la NASA**
La nueva convocatoria NextSTEP-3 pretende acelerar la maduración de tecnologías en cinco áreas estratégicas:
**1. Paneles solares verticales para la superficie lunar**
Uno de los grandes retos para la exploración lunar es la generación y almacenamiento eficiente de energía. La NASA busca avanzar en el desarrollo de paneles solares verticales, capaces de desplegarse automáticamente y orientar sus módulos para maximizar la captación de luz solar, incluso en las regiones polares de la Luna, donde el Sol permanece bajo en el horizonte y las sombras pueden durar días o semanas. Estos paneles serán cruciales para alimentar hábitats, laboratorios y sistemas de soporte vital en futuras bases lunares.
**2. Sistemas ISRU de producción de oxígeno**
El ISRU (In-Situ Resource Utilization, o utilización de recursos in situ) es una tecnología revolucionaria que permitirá a los astronautas «vivir de la tierra», extrayendo oxígeno directamente del regolito lunar (suelo superficial) o del hielo presente en los polos. El oxígeno así obtenido se destinará tanto al soporte vital de tripulaciones como a la producción de combustible para cohetes, lo que supone una reducción radical de la dependencia de suministros lanzados desde la Tierra y, por ende, de los costes de las misiones.
**3. Generadores Stirling de radioisótopos**
Estos generadores convierten el calor producido por la desintegración de materiales radiactivos en energía eléctrica mediante un motor Stirling. Su alta eficiencia los convierte en fuentes energéticas ideales para misiones de larga duración o zonas permanentemente en sombra, donde la energía solar no llega. El desarrollo de esta tecnología será fundamental para mantener activos los sistemas críticos durante la larga noche lunar, que dura unos 14 días terrestres.
**4. Fabricación en el espacio**
La capacidad de fabricar piezas, herramientas o incluso estructuras completas directamente en la Luna o en el espacio representa un cambio de paradigma. La NASA busca soluciones de fabricación aditiva, como la impresión 3D utilizando materiales locales (por ejemplo, regolito lunar), que permitan construir infraestructuras sin depender del costoso envío de elementos desde la Tierra. Esto abriría la puerta a la creación de hábitats, paneles de repuesto o plataformas de lanzamiento directamente en la superficie lunar.
**5. Otras capacidades avanzadas**
El borrador del BAA también contempla avanzar en otras tecnologías estratégicas, como la gestión térmica de hábitats, sistemas autónomos de navegación y robótica, y nuevas soluciones para la protección contra la radiación.
**Contexto internacional y colaboración con la industria**
La NASA no es la única agencia embarcada en este tipo de desarrollos. Empresas como SpaceX, con sus planes para llevar humanos a la Luna y Marte mediante Starship, y Blue Origin, que lidera el desarrollo del módulo lunar Blue Moon, están apostando fuerte por tecnologías similares en colaboración con la agencia estadounidense. Mientras tanto, compañías europeas como la española PLD Space están avanzando en lanzadores reutilizables que podrían facilitar el transporte de cargas a la órbita lunar en un futuro cercano.
Virgin Galactic, aunque centrada en el turismo suborbital, explora tecnologías de vuelo reutilizable que podrían encontrar aplicaciones en misiones cislunares. A nivel global, otras agencias como la ESA, Roscosmos, la CNSA china y empresas privadas de todo el mundo vigilan de cerca los avances en ISRU, generación energética y fabricación espacial, conscientes de que la próxima década será decisiva para consolidar una economía espacial sostenible.
**Un futuro lunar más cerca**
El nuevo borrador del NextSTEP-3 no solo marca el camino tecnológico para la NASA y sus socios, sino que también representa un llamamiento a la colaboración internacional y a la industria privada. La participación de empresas innovadoras y start-ups será clave para acelerar el desarrollo de las tecnologías seleccionadas y hacer realidad la visión de una presencia humana permanente en la Luna y, a largo plazo, en otros cuerpos del sistema solar.
El programa NextSTEP-3 es, por tanto, una pieza fundamental en la estrategia estadounidense para liderar la exploración lunar, sentando las bases de una infraestructura que permitirá descubrir y aprovechar los recursos del satélite, establecer colonias autosuficientes y, en última instancia, preparar el salto hacia Marte y más allá.
(Fuente: NASA)
