Nuevas correas espaciales: la NASA valida materiales clave para futuras misiones a la Luna y Marte

La exploración humana del espacio profundo exige no solo cohetes potentes y hábitats avanzados, sino también una atención minuciosa a los detalles aparentemente sencillos, como el tipo de material utilizado en las correas y cintas de sujeción que forman parte de los equipos y sistemas de soporte vital. Uno de los retos más críticos a la hora de planificar misiones tripuladas a la Luna y Marte es el riesgo de incendio en entornos ricos en oxígeno, una amenaza bien conocida por la NASA desde los trágicos sucesos del pasado, como el incendio del Apolo 1 en 1967.
En este contexto, la NASA ha publicado recientemente los resultados de una serie de pruebas de inflamabilidad realizadas sobre correas comerciales, denominadas “webbings”, con el objetivo de identificar soluciones seguras y disponibles para su uso en las próximas misiones Artemis a la Luna y las futuras expediciones a Marte. En concreto, los ensayos se han centrado en materiales capaces de resistir la ignición y la propagación del fuego bajo condiciones de oxígeno elevado, similares a las que se prevé establecer en los módulos habitacionales de superficie y en los trajes espaciales.
El estudio ha evaluado varios materiales comerciales, pero destaca especialmente el rendimiento de una correa fabricada por Sturges Manufacturing Company, Inc. compuesta por un 60% de fibras de Kevlar® y un 40% de poli-benzimidazol (PBI), en su versión natural (sin colorantes ni tratamientos adicionales). Esta combinación supera los estándares de seguridad fijados en el exigente protocolo NASA-STD-6001B Test 1, que simula condiciones extremas de atmósfera oxigenada para determinar la capacidad de los materiales de evitar la propagación de llamas.
El Kevlar®, conocido por su uso en chalecos antibalas y aplicaciones aeroespaciales, aporta una resistencia excepcional a la tracción y a la temperatura, mientras que el PBI es célebre por su estabilidad térmica y su resistencia intrínseca a la ignición y la propagación del fuego, incluso en atmósferas de oxígeno puro. La sinergia de ambos materiales ofrece una solución ligera, duradera y, sobre todo, segura para aplicaciones espaciales críticas, como los sistemas de sujeción de equipos, arneses de seguridad y componentes textiles de trajes espaciales.
Las pruebas dirigidas por la NASA no solo tienen valor para el programa Artemis o la futura exploración marciana, sino que también suponen un avance relevante para el sector privado, donde empresas como SpaceX, Blue Origin o Virgin Galactic están desarrollando hábitats presurizados y trajes espaciales de nueva generación. Un ejemplo reciente es la colaboración entre SpaceX y Axiom Space para los trajes AXEMU, que emplean materiales avanzados para maximizar la seguridad de los astronautas en la superficie lunar.
En el caso de la NASA, la selección de correas y textiles con baja inflamabilidad es una prioridad desde hace décadas. Tras el incendio del Apolo 1, la agencia estableció rigurosos controles sobre los materiales usados en las naves y hábitats, lo que ha dado lugar a una serie de estándares como el NASA-STD-6001B, que actualmente sirve de referencia mundial para la industria espacial. Estos ensayos consisten en exponer las muestras a una llama en una atmósfera enriquecida en oxígeno, evaluando parámetros como la propagación, la velocidad de combustión y la autoextinción.
La validación de la correa de Kevlar®/PBI representa un paso más en la búsqueda de soluciones accesibles para la industria espacial, ya que se trata de un producto comercial disponible en el mercado, lo que permite reducir costes y simplificar la logística frente al desarrollo de materiales exclusivos. Además, el uso de fibras naturales sin tratamientos adicionales minimiza la liberación de gases tóxicos en caso de exposición al fuego, otro factor clave en entornos cerrados y presurizados.
La relevancia de estos avances no se limita a la NASA. Empresas como PLD Space, la firma española pionera en lanzadores reutilizables, también están atentas a los desarrollos en materiales ignífugos para sus proyectos futuros de vuelos tripulados. Del mismo modo, Blue Origin y Virgin Galactic, que aspiran a abrir el turismo espacial suborbital a un público más amplio, deben incorporar materiales textiles con la máxima seguridad certificada para proteger a los pasajeros.
En paralelo, la investigación de materiales resistentes al fuego cobra importancia en el contexto de la exploración de exoplanetas y la futura habitabilidad fuera de la Tierra. Cualquier hábitat extraplanetario, ya sea en la Luna, Marte o más allá, requerirá sistemas textiles avanzados que ofrezcan resistencia al fuego, durabilidad y bajo peso, sin comprometer la salud de los ocupantes.
En definitiva, la reciente validación por parte de la NASA de las correas de Kevlar®/PBI marca un hito técnico en la seguridad de las futuras misiones espaciales, tanto públicas como privadas. El avance garantiza un entorno más seguro para los tripulantes y refuerza la colaboración entre agencias y la industria, sentando las bases para una exploración espacial sostenible y segura en las próximas décadas.
(Fuente: NASA)
