Problemas en el cohete Artemis 2 obligan a retrasar el regreso de astronautas a la Luna

El programa Artemis de la NASA, que persigue el ambicioso objetivo de devolver astronautas a la órbita lunar tras más de medio siglo, ha sufrido un nuevo contratiempo técnico que obligará a retrasar nuevamente el lanzamiento de la misión Artemis 2. Ingenieros detectaron dificultades a la hora de represurizar los tanques de helio situados en la etapa superior del cohete SLS (Space Launch System) durante la madrugada del viernes al sábado, lo que ha forzado a los responsables del programa a tomar la decisión de trasladar el enorme lanzador de vuelta al edificio de ensamblaje para su inspección y reparación.
La NASA confirmó el sábado que este incidente imposibilita que la misión Artemis 2, inicialmente prevista para marzo, pueda despegar en la fecha planificada. Según declaraciones oficiales, la nueva ventana de lanzamiento se pospone como mínimo hasta principios de abril, aunque no se descartan retrasos adicionales en función de los resultados de la investigación y las reparaciones necesarias.
Un desafío recurrente para el SLS
El SLS, considerado el cohete más potente construido por la NASA desde la era del Saturn V, ha estado en el centro de múltiples desafíos técnicos y retrasos presupuestarios desde el inicio del programa Artemis. En este caso, el fallo afecta a los tanques de helio de la etapa superior Interim Cryogenic Propulsion Stage (ICPS), responsables de proporcionar la presión necesaria para alimentar los motores en las fases críticas del vuelo. El helio, un gas inerte y extremadamente ligero, es esencial para mantener la presión en los tanques de combustible y garantizar un flujo constante hacia los motores, especialmente en el vacío del espacio.
Durante la última prueba de sistemas en la plataforma de lanzamiento del Centro Espacial Kennedy, los ingenieros detectaron que la presión interna de los tanques de helio no alcanzaba los valores requeridos para garantizar el correcto funcionamiento de la etapa superior. Ante la imposibilidad de resolver el problema in situ, la NASA ha decidido trasladar el cohete de vuelta al Vehicle Assembly Building (VAB), una maniobra logística compleja que retrasa inevitablemente el calendario de la misión.
Artemis 2: un vuelo histórico a la Luna
La misión Artemis 2 representa un hito clave en el programa de exploración lunar de la NASA, ya que será la primera vez desde 1972 que una tripulación humana viajará más allá de la órbita terrestre baja. El vuelo, previsto como una misión circumlunar, llevará a cuatro astronautas –entre ellos, la primera mujer y la primera persona de color en viajar a la Luna– en una órbita de retorno libre alrededor del satélite natural de la Tierra, sin aterrizar en su superficie. El principal objetivo es demostrar la capacidad de los sistemas de soporte vital, navegación y comunicación de la nave Orion en un entorno lunar antes de la misión Artemis 3, que sí contempla el alunizaje tripulado.
Repercusiones para la carrera lunar y la industria privada
Este nuevo retraso supone un revés para la hoja de ruta de la NASA, que ya había pospuesto el calendario original a causa de problemas previos tanto en el cohete SLS como en la cápsula Orion. Además, la demora podría tener un efecto dominó sobre las misiones posteriores, incluida Artemis 3, cuya fecha de lanzamiento también podría verse afectada.
Mientras tanto, la competencia en la industria espacial se intensifica. SpaceX, bajo la batuta de Elon Musk, continúa avanzando con el desarrollo del megacohete Starship, que la NASA ha seleccionado como módulo de aterrizaje para Artemis 3. Starship, que recientemente completó nuevos ensayos de vuelo, es una pieza clave para la estrategia estadounidense de regreso sostenible a la Luna y eventual exploración de Marte.
Por su parte, Blue Origin, la empresa espacial fundada por Jeff Bezos, sigue trabajando en su propio módulo lunar y en tecnologías de lanzamiento reutilizables. La compañía ha intensificado sus pruebas de motores y sistemas criogénicos, con la vista puesta en participar en futuras misiones lunares tanto de la NASA como de clientes privados.
En Europa, la española PLD Space se consolida como pionera en el sector de lanzadores ligeros reutilizables. Tras el éxito del lanzamiento inaugural de su cohete MIURA 1, la empresa alicantina avanza en el desarrollo del MIURA 5, diseñado para colocar pequeños satélites en órbita y contribuir al auge del sector de los cubesats y la observación terrestre.
El futuro inmediato: retos y oportunidades
El incidente con los tanques de helio del SLS pone de manifiesto la complejidad técnica y la fragilidad de la exploración espacial tripulada. Cada componente, cada sistema de presión, cada válvula, puede ser determinante para el éxito o el fracaso de una misión histórica. Sin embargo, la experiencia acumulada y la colaboración entre agencias públicas y empresas privadas permiten encarar estos desafíos con mayores garantías que nunca.
A pesar de los retrasos, el compromiso de la NASA con el regreso de la humanidad a la Luna sigue intacto. Artemis 2 será una misión crucial para validar tecnologías y procedimientos destinados a abrir una nueva era de exploración lunar, preludio de futuras expediciones a Marte y más allá.
(Fuente: Spaceflight Now)
