La NASA y SpaceX preparan el histórico lanzamiento de la Crew-12 desde Florida

La NASA, en colaboración con SpaceX, tiene previsto realizar el lanzamiento de la misión Crew-12 no antes del miércoles 11 de febrero desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida. Este vuelo marcará un nuevo capítulo en la continua asociación entre la agencia espacial estadounidense y la empresa de Elon Musk, consolidando el papel clave del sector privado en el transporte de astronautas hacia la órbita terrestre baja y la Estación Espacial Internacional (ISS).
La misión Crew-12 será la duodécima rotación de tripulación bajo el programa Commercial Crew de la NASA, que desde 2020 ha confiado en vehículos privados estadounidenses para llevar a cabo el relevo de los equipos humanos a bordo de la ISS. Tras el fin de la era de los transbordadores espaciales y la dependencia durante casi una década de las cápsulas rusas Soyuz, el programa ha supuesto un hito en la autonomía del acceso estadounidense al espacio.
La nave seleccionada para Crew-12 será una cápsula Crew Dragon de SpaceX, modelo que ya ha demostrado su fiabilidad en múltiples misiones tanto de transporte de astronautas como de carga. La Crew Dragon despegará atopada sobre un cohete Falcon 9, el caballo de batalla de la firma de Hawthorne, desde la emblemática plataforma 39A, la misma desde la que partieron las misiones Apolo hacia la Luna.
La tripulación de Crew-12 estará compuesta por cuatro astronautas: tres de la NASA y un integrante de una agencia internacional asociada, siguiendo la tradición de colaboración global que caracteriza la ISS. Sus nombres definitivos aún no han sido anunciados, pero se espera que incluyan especialistas en ingeniería, medicina y experimentos científicos, encargados de continuar el extenso programa de investigación en microgravedad.
El vuelo de Crew-12 se enmarca en un momento de gran dinamismo para el sector espacial internacional. Mientras la NASA avanza con el programa Artemis para devolver astronautas a la Luna y planea misiones tripuladas a Marte a medio plazo, empresas privadas como SpaceX y Blue Origin están revolucionando el acceso al espacio con tecnologías reutilizables. En paralelo, compañías como Virgin Galactic exploran el turismo suborbital, y Europa –a través de la Agencia Espacial Europea (ESA) y firmas emergentes como la española PLD Space– busca asegurar una presencia autónoma en el lanzamiento de satélites y el desarrollo de microlanzadores.
A nivel científico, la ISS sigue siendo un laboratorio único para el estudio de la biología, la física y la ciencia de materiales en condiciones imposibles de replicar en la Tierra. La tripulación de Crew-12 llevará a cabo experimentos que van desde el comportamiento de células humanas en microgravedad hasta pruebas de nuevos materiales y tecnologías de soporte vital, esenciales para futuras misiones de larga duración fuera de la órbita terrestre.
El lanzamiento de Crew-12 no solo representa un avance técnico, sino que también simboliza la madurez del modelo de colaboración público-privada que la NASA ha impulsado en la última década. Gracias a contratos como los firmados con SpaceX y, próximamente, con Boeing –cuyo vehículo Starliner está a punto de completar sus primeras misiones tripuladas–, la agencia ha logrado reducir costes, agilizar los plazos y estimular la innovación en un sector tradicionalmente dominado por gigantes estatales.
En el contexto internacional, agencias como la ESA, Roscosmos (Rusia) y la CNSA (China) mantienen sus propios programas de vuelos tripulados, mientras que India avanza en la preparación de su primera misión con astronautas, el Gaganyaan. La cooperación y la competencia entre estos actores están acelerando el desarrollo de nuevas tecnologías, como los lanzadores reutilizables, los hábitats espaciales inflables y los sistemas avanzados de propulsión, que serán clave para la próxima era de la exploración humana más allá de la órbita baja.
Por otro lado, la búsqueda de exoplanetas y el estudio del espacio profundo viven una auténtica revolución gracias a telescopios como el James Webb y misiones como TESS, que han multiplicado el número de mundos detectados fuera del Sistema Solar. Estos avances abren la puerta a futuras exploraciones, tanto robóticas como humanas, hacia destinos cada vez más lejanos.
El próximo lanzamiento de Crew-12, si todo transcurre según lo previsto y las condiciones meteorológicas lo permiten, será retransmitido en directo por los canales oficiales de la NASA y SpaceX, permitiendo a millones de personas en todo el mundo seguir en tiempo real el despegue de los nuevos pioneros del espacio.
Así, la misión Crew-12 no solo garantiza la continuidad de la presencia humana en la ISS, sino que subraya la transformación del sector espacial en una nueva era de colaboración internacional, innovación tecnológica y ambición científica sin precedentes. (Fuente: ESA)
