Sophie Adenot inicia su misión en la EEI a bordo de Crew-12 tras un lanzamiento impecable de SpaceX

En la mañana del 13 de febrero de 2026, la astronauta francesa Sophie Adenot, seleccionada por la Agencia Espacial Europea (ESA), inició su misión hacia la Estación Espacial Internacional (EEI) como parte de la tripulación Crew-12, bajo la égida de la NASA y con el soporte técnico de SpaceX. El evento tuvo lugar en el emblemático Centro Espacial Kennedy, en Florida, donde un cohete Falcon 9 despegó con precisión desde el Complejo de Lanzamiento 40 a las 10:15 GMT (11:15 CET, 5:15 hora local), marcando un nuevo hito en la colaboración internacional en exploración espacial tripulada.
El vuelo Crew-12 representa la duodécima misión operativa del programa de vuelos comerciales tripulados de la NASA, un proyecto que desde 2020 confía la tarea de transportar astronautas a la órbita baja terrestre a empresas privadas, en este caso SpaceX. Esta asociación público-privada ha transformado radicalmente el panorama aeroespacial, permitiendo lanzamientos más frecuentes y flexibles, y consolidando el papel de empresas como SpaceX en la infraestructura global de acceso al espacio.
El Falcon 9, reutilizable y propulsado por nueve motores Merlin alimentados con oxígeno líquido y queroseno, volvió a demostrar su fiabilidad. Tras la ignición, la primera etapa realizó su maniobra característica de aterrizaje autónomo sobre una plataforma en el Atlántico, lo que permitirá su reutilización en futuras misiones. La cápsula Crew Dragon, donde viajaba Adenot junto a sus compañeros, alcanzó la órbita prevista sin incidencias, y está programada para acoplarse automáticamente a la EEI tras un viaje de aproximadamente 24 horas.
Sophie Adenot, ingeniera y piloto de pruebas, se convierte en la segunda astronauta francesa en viajar al espacio bajo bandera europea, tras Claudie Haigneré. Su presencia en la Crew-12 subraya el compromiso de la ESA en proporcionar oportunidades a los estados miembros y fomentar la diversidad de sus misiones tripuladas. A bordo de la estación, Adenot participará en experimentos científicos en microgravedad, estudios médicos y pruebas de nuevas tecnologías que servirán de base para futuras misiones a la Luna y Marte bajo los programas Artemis de la NASA y Lunar Gateway, en los que Europa desempeña un papel clave.
La misión Crew-12 se produce en un contexto de intensa actividad espacial tanto pública como privada. SpaceX continúa liderando el sector de lanzamientos comerciales con cifras récord de reutilización de cohetes y contratos internacionales, mientras que Blue Origin, la empresa de Jeff Bezos, avanza en el desarrollo de su lanzador New Glenn y de módulos lunares para la NASA. Por su parte, la europea PLD Space consolida su posición en el emergente mercado de micro lanzadores con el éxito del Miura 1 y el próximo debut del Miura 5, que aspira a situar a España en la vanguardia del acceso al espacio para pequeñas cargas útiles.
En el ámbito del turismo espacial, Virgin Galactic mantiene su apuesta por los vuelos suborbitales tripulados, habiendo realizado varias misiones comerciales en 2025 y posicionándose como pionera en la democratización del acceso al espacio. Mientras tanto, la búsqueda de exoplanetas continúa arrojando resultados fascinantes: telescopios como TESS y CHEOPS, este último de la ESA, están identificando mundos potencialmente habitables en sistemas estelares cercanos, alimentando los planes de futuras misiones de exploración profunda y, quizá, de contacto con formas de vida extraterrestre.
Las agencias espaciales públicas, como la NASA, ESA, Roscosmos, JAXA y CNSA, siguen colaborando en la EEI, que permanece como el mayor laboratorio científico fuera de la Tierra y un símbolo de cooperación internacional. Sin embargo, la irrupción de actores privados está redefiniendo las reglas del juego, acortando plazos de desarrollo y abaratando costes, en lo que muchos consideran la nueva era dorada de la exploración espacial.
El lanzamiento de Sophie Adenot y Crew-12 es una muestra más de cómo la colaboración entre agencias y empresas privadas puede impulsar la ciencia, la tecnología y la presencia humana más allá de nuestro planeta. Mientras la cápsula Dragon se aproxima a la estación, el mundo observa expectante los próximos hitos de una aventura que apenas comienza y que, en los próximos años, promete llevarnos aún más lejos, hacia la Luna, Marte y quizá más allá.
(Fuente: ESA)
