SpaceX bate récords con su 90º lanzamiento orbital del año al poner en órbita nuevos satélites Starlink

La carrera espacial privada continúa acelerándose, y SpaceX vuelve a situarse en la vanguardia al alcanzar un nuevo hito: la noche del martes, la compañía de Elon Musk realizará su lanzamiento orbital número 90 de 2024, consolidando un ritmo sin precedentes en la industria aeroespacial global. El cohete Falcon 9 despegará desde la plataforma 4E de la Base de la Fuerza Espacial de Vandenberg, en California, a las 19:59 hora local (04:59 del día siguiente en la España peninsular). En esta misión, denominada Starlink 17-52, SpaceX desplegará una nueva tanda de satélites de su constelación Starlink, el ambicioso proyecto de internet global por banda ancha.
Desde sus primeros lanzamientos en 2010, la evolución de SpaceX ha sido imparable. Fundada en 2002 con el objetivo último de hacer la vida multiplanetaria, la empresa ha revolucionado el acceso al espacio abaratando los costes gracias a la reutilización de sus cohetes Falcon 9 y Falcon Heavy, y ha convertido el lanzamiento de satélites en una rutina casi semanal. El año pasado ya impresionó al mundo con 96 misiones, y la compañía se acerca ahora al centenar en apenas seis meses de 2024, muy por delante de cualquier otra entidad pública o privada, incluidas grandes agencias como la NASA, Roscosmos o incluso la Agencia Espacial Europea.
La misión Starlink 17-52 refuerza la constelación de internet satelital más grande jamás desplegada. Con más de 6.000 satélites ya en órbita, Starlink ofrece cobertura en casi todos los rincones del planeta, incluidas regiones rurales y remotas tradicionalmente carentes de conectividad fiable. Cada lanzamiento de Starlink suele transportar entre 20 y 60 satélites de nueva generación, equipados con paneles solares, propulsión eléctrica y capacidad de enlace láser intersatélite, lo que permite reducir la dependencia de estaciones terrestres y proporcionar velocidades de transmisión cada vez más altas y una latencia mínima.
El Falcon 9, columna vertebral de estos lanzamientos, es hoy el cohete más utilizado del mundo. Su diseño modular y su capacidad de reutilización —con primeras etapas que ya han volado en más de 20 ocasiones— han reducido drásticamente los costes y han creado una nueva dinámica en el sector. En esta misión, está previsto que la primera etapa aterrice de nuevo en una barcaza autónoma en el Pacífico, lista para ser reciclada en futuras misiones. Este ciclo de reutilización ha sido la clave del éxito logístico y económico de SpaceX, permitiéndole acaparar la mayor parte del mercado mundial de lanzamientos comerciales.
El liderazgo de SpaceX contrasta con el ritmo más pausado de otras empresas privadas, como Blue Origin o Virgin Galactic. Blue Origin, fundada por Jeff Bezos, avanza en el desarrollo de su cohete New Glenn y su programa lunar Blue Moon, pero aún está lejos de igualar la cadencia de lanzamientos de SpaceX. Virgin Galactic, por su parte, centra sus esfuerzos en el turismo suborbital, operando vuelos breves a través de su avión espacial VSS Unity, aunque con un número limitado de misiones este año.
Por su parte, la NASA sigue apostando por misiones científicas y exploratorias de gran envergadura, como el telescopio espacial James Webb o el programa Artemis para el retorno a la Luna. Sin embargo, la agencia estadounidense depende en gran medida de SpaceX para el transporte de carga y tripulación a la Estación Espacial Internacional (ISS), gracias a las cápsulas Dragon y Crew Dragon. Esta colaboración público-privada ha redefinido el acceso a la órbita baja terrestre y ha abierto las puertas a una nueva era de exploración espacial.
En España, la empresa alicantina PLD Space también ha marcado hitos recientes, tras el exitoso vuelo de su cohete Miura 1 en 2023. PLD Space avanza en el desarrollo del Miura 5, un lanzador orbital reutilizable que podría situar a España entre las naciones con capacidad autónoma de acceso al espacio, aunque su ritmo y escala son aún modestos en comparación con los gigantes estadounidenses.
En paralelo, el descubrimiento de exoplanetas continúa alimentando la fascinación pública por la exploración espacial. Telescopios como TESS y el propio James Webb han identificado miles de planetas fuera del Sistema Solar, algunos potencialmente habitables. Estos hallazgos, junto con la expansión de las constelaciones satelitales, están redefiniendo tanto nuestro conocimiento del cosmos como las posibilidades tecnológicas aquí en la Tierra.
Con este 90º lanzamiento orbital en lo que va de año, SpaceX no solo amplía la infraestructura digital global, sino que también consolida su liderazgo absoluto en la nueva era espacial. Mientras otras empresas y agencias luchan por mantener el ritmo, la compañía de Musk demuestra que la industria privada puede ser el motor principal de la expansión humana más allá del planeta.
(Fuente: Spaceflight Now)
