ElevationSpace capta 40 millones de dólares para impulsar el retorno de materiales desde el espacio

La empresa japonesa ElevationSpace ha anunciado la exitosa captación de 40 millones de dólares en una ronda de financiación Serie B, lo que eleva el total recaudado hasta la fecha a 63,5 millones de dólares. Esta start-up, fundada y dirigida por Ryohei Kobayashi, se posiciona como una de las pioneras en el desarrollo de plataformas de transporte de materiales y experimentos desde el espacio a la Tierra, así como en la creación de infraestructuras para la utilización y recuperación de entornos espaciales.
El objetivo prioritario de ElevationSpace es facilitar el acceso a las ventajas del entorno microgravitatorio para industrias, universidades y agencias de investigación, permitiendo no solo llevar cargas útiles a la órbita baja terrestre (LEO), sino también recuperarlas de manera segura y eficiente. Hasta ahora, el retorno de materiales desde la órbita ha estado prácticamente monopolizado por grandes agencias estatales, como la NASA o Roscosmos, que emplean cápsulas de gran tamaño y elevado coste, como las Dragon de SpaceX, las Soyuz rusas o, próximamente, las Starliner de Boeing.
Sin embargo, el mercado espacial está experimentando una profunda transformación, marcada por la entrada de nuevas empresas privadas que buscan democratizar el acceso al espacio y abaratar sus costes. En este contexto, ElevationSpace compite con otras firmas emergentes, como la estadounidense Varda Space Industries, que también ha puesto en órbita vehículos experimentales capaces de regresar a la Tierra con muestras biológicas y materiales manufacturados en microgravedad.
La propuesta de ElevationSpace se centra en el desarrollo de una plataforma modular, compacta y reutilizable, denominada «ESPR» (ElevationSpace Platform for Recovery), que podrá transportar hasta 50 kilogramos de carga útil por misión. Este sistema está diseñado para ser lanzado a bordo de cohetes comerciales, como los Falcon 9 de SpaceX o los Vega de Arianespace, y permanecer en órbita durante semanas o meses, realizando experimentos en condiciones de gravedad prácticamente nula.
Una vez completados los experimentos, la cápsula ESPR ejecuta una maniobra de reentrada controlada en la atmósfera terrestre, protegida por un escudo térmico avanzado, para finalmente aterrizar mediante un sistema de paracaídas en una zona predeterminada. Este proceso tiene el potencial de revolucionar sectores como la farmacéutica, la fabricación de materiales avanzados, la biotecnología y la investigación de nuevos medicamentos, todos ellos beneficiarios de las propiedades únicas de la microgravedad.
El interés por este tipo de servicios ha crecido de manera significativa tras la retirada de la Estación Espacial Internacional (ISS), prevista para la próxima década, y la proliferación de estaciones privadas y plataformas orbitales, como la recientemente anunciada Starlab, impulsada por Voyager Space y Airbus, o la propia Axiom Station, desarrollada por Axiom Space en colaboración con la NASA. Estas nuevas infraestructuras requerirán soluciones logísticas ágiles y económicas para enviar y recuperar equipos, muestras y productos.
En el panorama internacional, empresas como SpaceX siguen liderando el mercado de transporte orbital, con más de 90 lanzamientos exitosos en 2023 y contratos multimillonarios con la NASA, el Pentágono y clientes privados. Su cápsula Dragon ha sido hasta la fecha la única capaz de retornar grandes cantidades de carga desde la órbita de forma rutinaria. Por su parte, Blue Origin, la compañía fundada por Jeff Bezos, también está desarrollando tecnologías de reentrada y recuperación para sus futuras cápsulas tripuladas y no tripuladas, aunque aún no ha alcanzado el ritmo operativo de SpaceX.
En Europa, la española PLD Space continúa avanzando en el desarrollo de su cohete suborbital Miura 1 y del futuro Miura 5, con el objetivo de ofrecer servicios de microgravedad y retorno de muestras a precios competitivos. Mientras tanto, Virgin Galactic y su filial Virgin Orbit han experimentado dificultades técnicas y financieras, pero siguen apostando por el turismo espacial y el lanzamiento de pequeños satélites.
El hito alcanzado por ElevationSpace pone de manifiesto el creciente interés inversor en el sector espacial privado asiático, tradicionalmente dominado por los programas públicos de China, Japón e India. Con estos 40 millones de dólares adicionales, la compañía nipona planea acelerar la fabricación y validación en vuelo de la plataforma ESPR, con un primer lanzamiento experimental previsto para finales de 2025. Además, el capital permitirá expandir sus capacidades de ingeniería, reforzar alianzas estratégicas y explorar aplicaciones en el ámbito de la exploración lunar y la logística interplanetaria.
La entrada de actores como ElevationSpace contribuye a diversificar la oferta de servicios en el ecosistema espacial, fomentando la competencia y la innovación tecnológica, factores esenciales para el desarrollo sostenible de la economía espacial global.
(Fuente: SpaceNews)
