El 3 de septiembre de 2026, BepiColombo entró en la fase de llegada a Mercurio tras casi ocho años de viaje por el sistema solar interior. El Mercury Transfer Module (MTM), encargado de proporcionar energía y propulsión, liberó su carga para iniciar las operaciones que llevarán a las dos sondas a la órbita del planeta.
La separación dejó unidos para la aproximación final al Mercury Planetary Orbiter (MPO), de ESA, y al Mercury Magnetospheric Orbiter, conocido como Mio y desarrollado por JAXA. La maniobra se produjo a las 8:00 a. m. EDT (1200 GMT), y la confirmación llegó después de la adquisición de la señal y de una lectura de telemetría positiva.
BepiColombo deberá realizar la inserción orbital el 21 de noviembre, seguida de una secuencia de 16 maniobras para ajustar progresivamente su trayectoria. Mio se separará del MPO alrededor del 9 de diciembre y alcanzará una órbita polar muy elíptica. El MPO continuará sus maniobras hasta llegar a su propia órbita polar el 10 de marzo de 2027.
La misión, lanzada el 19 de octubre de 2018 mediante un Ariane 5 desde el Centro Espacial de Guayana, tenía previsto llegar a Mercurio en unos siete años. Un problema en un panel solar redujo en abril de 2024 la potencia disponible para los propulsores eléctricos del MTM y obligó a adoptar una trayectoria de menor empuje, que retrasó la llegada desde diciembre de 2025 hasta noviembre de 2026.
Las operaciones científicas están programadas para comenzar el 6 de abril de 2027. El MPO estudiará la composición superficial, la geología y el interior de Mercurio, mientras que Mio analizará su campo magnético y la interacción con el viento solar. Fuente: Space.com.