El telescopio Nancy Grace Roman se prepara para su lanzamiento tras superar amenazas de cancelación

El Nancy Grace Roman Space Telescope de NASA se lanzará en un Falcon Heavy el 30 de agosto, después de que una propuesta presupuestaria de 2025 pusiera en duda la continuidad de la misión.

Exoplanetas
El telescopio Nancy Grace Roman se prepara para su lanzamiento tras superar amenazas de cancelación

27 de agosto de 2026. El Nancy Grace Roman Space Telescope de NASA se encuentra en la fase final antes de su lanzamiento, previsto para el domingo 30 de agosto a bordo de un Falcon Heavy de SpaceX. El despegue está programado para las 7:27 a. m. EDT (11:27 GMT) desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida.

La nave recibió recientemente su última exposición a la luz terrestre antes de quedar encapsulada en la cofia protectora del cohete. Tras el lanzamiento, viajará hasta el punto de Lagrange 2 del sistema Sol-Tierra, situado a unos 1,5 millones de kilómetros de nuestro planeta, en el lado opuesto al Sol.

La misión representa el resultado de casi dos décadas de desarrollo y una inversión de 4.000 millones de dólares. Desde esa posición, Roman estudiará la materia oscura y la energía oscura, buscará exoplanetas y observará el universo en longitudes de onda visibles y del infrarrojo cercano.

Una de sus capacidades será obtener imágenes con un campo de visión 50 veces más amplio que el del James Webb Space Telescope (JWST). Esa combinación de amplitud y sensibilidad permitirá realizar grandes campañas de observación y ampliar el estudio de la evolución del universo y de los sistemas planetarios.

Sin embargo, el futuro del observatorio estuvo en duda el año pasado. En abril de 2025 se conocieron documentos presupuestarios preliminares para el ejercicio fiscal de 2026 que planteaban una reducción global del 24% en la financiación de NASA y un recorte del 50% en los programas científicos. El documento mantenía el apoyo a misiones como Hubble y JWST, pero no contemplaba financiación para otros telescopios.

La propuesta generó preocupación entre científicos, ingenieros y técnicos que trabajaban en distintas misiones. En el caso de Roman, la posibilidad de cancelar el proyecto apareció cuando su montaje y sus pruebas se acercaban a la conclusión.

Una ingeniera del equipo de Roman en el Goddard Space Flight Center, identificada con el alias Lisa, explicó a Space.com que el observatorio estaba completado en un 95% cuando surgieron las dudas. Para ella, detener la misión en ese momento habría sido especialmente difícil después de dedicarle buena parte de su trayectoria profesional.

La propuesta presupuestaria oficial publicada unas semanas después no canceló Roman, aunque redujo notablemente los fondos previstos. La solicitud de la Administración asignaba 156,6 millones de dólares al desarrollo de la misión durante el ejercicio fiscal de 2026, menos de la mitad de los fondos recibidos en el ejercicio anterior.

La reducción de recursos afectó al trabajo del equipo durante las pruebas de cualificación. Según Lisa, de tres técnicos especializados que trabajaban en uno de los departamentos relacionados con Roman, dos abandonaron sus puestos. La menor disponibilidad de personal complicó la continuidad de las operaciones y puso en riesgo el calendario.

Jamie Dunn, que trabajó en Goddard desde 1991 y fue responsable del proyecto Roman entre 2018 y junio de este año, describió una reacción más contenida ante la amenaza presupuestaria. Durante una sesión de la National Academies of Sciences, Engineering, and Medicine celebrada el 10 de agosto, señaló que el proyecto había quedado sin financiación en los presupuestos presidenciales durante al menos cuatro de los ocho años en los que estuvo vinculado a Roman.

Dunn instó al equipo a concentrarse en sus compromisos y continuar con el trabajo. Los responsables de la misión transmitieron un mensaje similar a los ingenieros y técnicos: mantener el calendario y seguir entregando resultados era la mejor forma de proteger el proyecto.

Con la nave ya preparada para el lanzamiento, Roman afronta ahora la última etapa de una misión que estuvo cerca de ser descartada antes de alcanzar la plataforma de lanzamiento. Fuente: Space.com.