9 de septiembre de 2026. Los satélites Sentinel-6 Michael Freilich y Sentinel-6B están recopilando mediciones precisas del nivel del mar durante un episodio de El Niño que los oceanógrafos esperan que sea histórico. Los datos permitirán estudiar el fenómeno y mejorar las predicciones de huracanes.
Sentinel-6B fue lanzado el pasado noviembre por NASA y sus socios europeos para mejorar las previsiones de huracanes, proteger infraestructuras y apoyar actividades comerciales como el transporte marítimo. Actualmente vuela 30 segundos por detrás de Sentinel-6 Michael Freilich.
El Niño altera los patrones meteorológicos relacionados con las lluvias y las tormentas, además de redistribuir el calor oceánico. El calentamiento de las aguas del Pacífico modifica la actividad de los huracanes, desplazándola del Atlántico al Pacífico.
Desde el 15 de julio, Sentinel-6B proporciona datos con baja latencia que podrán incorporarse a las predicciones meteorológicas. Las mediciones de los satélites alimentan algoritmos de seguimiento de huracanes utilizados por agencias federales y estatales, cuyas previsiones pueden activar respuestas ante desastres y órdenes de evacuación.
Cada satélite mide la altura del océano, el tamaño de las olas y la velocidad del viento marino mediante un altímetro radar. Como el agua caliente se expande, la altura del mar ofrece información sobre el contenido de calor del océano y ayuda a estimar la rapidez con la que puede intensificarse un huracán. Los satélites también incorporan instrumentos GNSS-RO para medir la humedad, la presión y la temperatura atmosféricas.
Los datos de altura oceánica de Sentinel-6 se incorporarán al algoritmo Satellite Ocean Heat Content Suite de NOAA antes de que termine el año, según Deirdre Byrne, oceanógrafa de NOAA. La misión Copernicus Sentinel-6/Jason-CS mantiene además una serie de observaciones del nivel del mar iniciada con TOPEX/Poseidon en 1992. Sentinel-6B asumirá más adelante este año el papel de satélite de referencia para las mediciones globales del nivel del mar.
Fuente: Jet Propulsion Laboratory.