La Starbase de SpaceX acelera: Booster 20 supera pruebas criogénicas y Ship 40 se prepara para el encendido estático

La actividad en la Starbase de SpaceX, situada en Boca Chica (Texas), sigue intensificándose tras el éxito del duodécimo vuelo de prueba del sistema Starship hace apenas tres semanas. Desde entonces, la atención se ha centrado en la preparación de los nuevos prototipos para los siguientes hitos técnicos, fundamentales para el ambicioso programa de vuelos orbitals y de transporte interplanetario de la empresa liderada por Elon Musk.
Uno de los elementos clave en esta nueva fase es el Booster 20, el último ejemplar del propulsor Super Heavy construido por SpaceX. En los últimos días, el Booster 20 ha completado con éxito las rigurosas pruebas criogénicas, un paso imprescindible antes de cualquier encendido estático o lanzamiento. Estas pruebas consisten en llenar el gigantesco cohete con líquidos superenfriados —principalmente oxígeno líquido y metano líquido— para simular las condiciones extremas a las que se enfrenta durante el lanzamiento real, pero sin la ignición de los motores. El objetivo es verificar la integridad estructural del vehículo, la estanqueidad de los tanques y el correcto funcionamiento de los sistemas de presurización y ventilación.
La superación de estas pruebas supone que el Booster 20 está un paso más cerca de su primer encendido estático, donde los 33 motores Raptor serán encendidos durante unos segundos con el cohete sujeto firmemente a la plataforma de lanzamiento. Este ensayo es esencial para validar la integración de los motores, los sistemas de alimentación de combustible y los controles de empuje, asegurando que todo funcione correctamente antes de un vuelo real.
Mientras tanto, el Ship 40 —la nave Starship que irá acoplada sobre el Booster 20 en el próximo vuelo de prueba— también avanza en su proceso de validación. Actualmente, los equipos técnicos están ultimando los preparativos para su propio encendido estático, que implicará la activación de los seis motores Raptor de la nave (tres optimizados para el vacío y tres para el nivel del mar). Este test es fundamental para evaluar el comportamiento de los motores y los sistemas de la nave bajo condiciones reales previas al ensamblaje con el propulsor.
Ambos vehículos forman parte del programa Starship, el sistema de transporte espacial totalmente reutilizable que SpaceX está desarrollando para misiones a la órbita terrestre, la Luna y Marte. El objetivo es reducir drásticamente el coste por kilogramo de carga lanzada al espacio y abrir la puerta a misiones tripuladas interplanetarias en la próxima década. Desde su concepción, el desarrollo de Starship ha estado marcado por una rápida sucesión de prototipos y pruebas, con éxitos notables y también con fallos espectaculares que han servido para acelerar el aprendizaje y la innovación.
El reciente vuelo 12 marcó un hito importante, al ser la tercera vez que toda la arquitectura Starship-Super Heavy alcanzaba el espacio y completaba la mayor parte de sus objetivos de misión, incluidos el reingreso atmosférico controlado y la recuperación parcial de los sistemas. No obstante, SpaceX sigue perfeccionando el diseño y los procedimientos, con la mirada puesta tanto en la órbita baja terrestre como en objetivos más ambiciosos, como la misión Artemis de la NASA para devolver astronautas a la superficie lunar.
En cuanto a la competencia, Blue Origin —la empresa rival fundada por Jeff Bezos— continúa avanzando en el desarrollo de su cohete New Glenn, aunque a un ritmo más pausado. Por su parte, la NASA mantiene su apuesta por el sistema SLS y la cápsula Orion para el programa lunar, al tiempo que colabora cada vez más estrechamente con compañías privadas en el desarrollo de tecnologías de alunizaje y exploración profunda. En Europa, la española PLD Space ha logrado hitos importantes con el lanzamiento de su cohete MIURA 1 y avanza en la preparación de MIURA 5, mientras que Virgin Galactic sigue centrada en el turismo suborbital tras superar dificultades técnicas recientes.
Más allá de los lanzadores, el campo de la astrofísica ha vivido semanas intensas, con el descubrimiento de varios exoplanetas potencialmente habitables gracias a misiones como TESS y al telescopio espacial James Webb, lo que subraya el ritmo vertiginoso al que avanza la exploración del cosmos tanto por agencias públicas como privadas.
Las próximas semanas serán cruciales para SpaceX y el conjunto de la industria espacial, con el esperado encendido estático de Ship 40 y, posteriormente, el vuelo conjunto con el Booster 20, que supondrán nuevos pasos hacia la consolidación de los sistemas de transporte espacial reutilizables y la apertura de una nueva era en la exploración humana del espacio.
(Fuente: NASASpaceflight)
