SpaceX contempla retirar progresivamente sus lanzadores Falcon 9 y Falcon Heavy cuando Starship alcance una cadencia operativa fiable. Elon Musk, fundador y CEO de la compañía, afirmó el 22 de agosto que, una vez que Starship vuele varias veces por semana, tendrá sentido trasladar los recursos de producción de Falcon al nuevo sistema para intentar elevar su ritmo hasta varios lanzamientos diarios.
La información fue publicada el 24 de agosto de 2026. El Falcon 9 realizó su primer lanzamiento en 2010 y, desde entonces, se ha convertido en uno de los vehículos orbitales más utilizados de la historia. El cohete ha despegado casi 700 veces y fue el primero capaz de aterrizar y volver a utilizar su primera etapa en misiones orbitales.
El único lanzador con más misiones acumuladas es el Soyuz de Rusia, en servicio desde 1957, aunque el Falcon 9 podría superarlo el próximo año. La retirada prevista también afectaría al Falcon Heavy, la variante formada por tres propulsores, que ha volado 12 veces.
El calendario del repliegue dependerá de la evolución de Starship. Informes de la industria apuntan a que SpaceX podría reducir a partir de 2028 todas las misiones comerciales del Falcon 9 salvo unas pocas. Entre las operaciones que podrían mantenerse estarían los vuelos tripulados y de reabastecimiento de NASA hacia la Estación Espacial Internacional (ISS), cuya actividad se espera que continúe al menos hasta 2030.
La transición tendría un impacto relevante en los operadores comerciales, que necesitarían recurrir a Starship para poner sus satélites en órbita. El nuevo vehículo está diseñado para ser completamente reutilizable: tanto el propulsor Super Heavy como la etapa superior Ship deberán regresar a la Tierra para su recuperación y posterior vuelo. En cambio, las etapas superiores del Falcon 9 y del Falcon Heavy son desechables.
Starship también supera ampliamente al Falcon 9 en tamaño y capacidad. La actual Version 3 (V3) alcanza los 124,4 metros de altura, frente a los 70 metros del Falcon 9, y se espera que pueda transportar más de 100 toneladas a la órbita baja terrestre (LEO). El Falcon 9 puede llevar aproximadamente 25 toneladas a esa órbita, mientras que el Falcon Heavy alcanza unas 63 toneladas.
Durante los últimos años, la mayoría de los vuelos del Falcon 9 se han dedicado a desplegar satélites de la red de internet Starlink. Desde 2023, más de 300 lanzamientos han contribuido a ampliar una constelación que ya supera los 11.000 satélites. Las nuevas generaciones de satélites Starlink son más grandes y están diseñadas para encajar en la bodega de carga de Starship, en lugar de situarse sobre un Falcon 9.
Ese cambio podría impulsar un aumento acelerado de los vuelos de Starship. SpaceX lanzó el Falcon 9 solo 11 veces en 2019, cuando comenzó a ensamblar la constelación Starlink. En 2025, el cohete realizó 165 misiones, 122 de ellas dedicadas a Starlink.
NASA también ha contratado a SpaceX para desarrollar una versión de Starship que funcione como módulo de aterrizaje lunar para el programa Artemis. Una Starship V3 está prevista para la misión Artemis III, cuyo objetivo será practicar en la órbita baja terrestre las operaciones de acoplamiento con la nave Orion de NASA. Posteriormente, Starship está prevista para transportar astronautas a la superficie lunar durante Artemis IV, en 2028.
Según la información citada, SpaceX ha comunicado a NASA que pretende finalizar en 2028 los lanzamientos comerciales del Falcon 9. Sin embargo, Starship todavía no está contratado ni diseñado para acoplarse con la ISS. NASA podría seguir adquiriendo vuelos de las naves de carga y tripuladas Dragon de SpaceX para transportar suministros y astronautas a la estación hasta 2030, ya que trasladar esas funciones a un vehículo de las dimensiones de Starship plantearía dificultades de ingeniería y seguridad.
La retirada del Falcon 9 dependerá, en última instancia, de que Starship alcance la fiabilidad necesaria. El nuevo vehículo ha realizado hasta ahora 13 vuelos de prueba suborbitales y prepara otro lanzamiento que podría ser su primer intento de alcanzar plenamente la órbita. Antes de operar varias veces por semana, deberá superar numerosos hitos y construir una infraestructura mucho más amplia que la utilizada durante sus pruebas iniciales.
Fuente: Space.com.