Publicado el 20 de agosto de 2026. El James Webb Space Telescope ha permitido identificar una población abundante de estrellas pequeñas y débiles en nueve galaxias del universo temprano. El hallazgo indica que estos sistemas podrían contener mucha más masa de la que sugerían las estimaciones anteriores.
El equipo de investigación estudió galaxias que ya habían atravesado su etapa de formación estelar intensa. Para analizar su población estelar, combinó observaciones del James Webb Space Telescope (JWST) con datos obtenidos desde tierra mediante el Very Large Telescope (VLT).
Los resultados muestran que la proporción de estrellas pequeñas en esas galaxias tempranas es considerablemente mayor que la observada en galaxias modernas como la Vía Láctea. Hasta ahora, los astrónomos habían supuesto que la distribución de estrellas con distintas masas era parecida a lo largo de la historia cósmica.
La dificultad para detectar estas estrellas está relacionada con su brillo. Las estrellas más masivas emiten mucha más luz y dominan el espectro completo de una galaxia, mientras que las estrellas pequeñas quedan ocultas. La sensibilidad del JWST, junto con espectros de gran calidad y nuevas técnicas de análisis, ha permitido distinguir por primera vez las señales sutiles de esa población menos luminosa.
“Esto significa que la galaxia en su conjunto es mucho más masiva de lo que sugerían las estimaciones anteriores”, afirmó Chloe Cheng, integrante del equipo e investigadora de Leiden University, en Países Bajos.
Uno de los sistemas analizados resulta especialmente significativo. Se formó menos de 1.500 millones de años después del Big Bang y podría contener hasta cuatro veces la masa calculada previamente, debido a su enorme población de estrellas pequeñas. El resultado plantea la necesidad de revisar algunos modelos sobre la formación y evolución de las galaxias.
La investigación también podría tener consecuencias para otros campos de la astronomía. Las estrellas pequeñas albergan una gran parte de la masa estelar de estas galaxias y muchas de ellas cuentan con planetas en órbita. Si las primeras galaxias contenían más estrellas pequeñas de lo previsto, también podrían haberse formado más planetas en las primeras etapas del universo.
El equipo planea aplicar el mismo método a un número mayor de galaxias tempranas. El objetivo es ampliar el estudio hacia épocas aún más antiguas y tratar de investigar las poblaciones estelares de las primeras galaxias del universo. La investigación fue publicada el 18 de agosto en la revista Nature Astronomy.
Fuente: Space.com.